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80 CIENCIAyFUTURO MEDIO AMBIENTE LUNES 28 s 4 s 2008 ABC HÉROES DEL MEDIO AMBIENTE s JANE GOODALL Científicos españoles crean lámparas de eficiencia máxima ABC MADRID. Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado un sistema que permitirá crear pantallas luminosas de mayor calidad a escala microscópica. El equipo ha desarrollado un método, basado en superficies de oro nano- estructuradas, para crear pantallas luminosas de mayor calidad, que ofrecen formas novedosas de desarrollar exposiciones de luz cuya intensidad no depende del ángulo de observación, según un comunicado difundido ayer por el Consejo. Javier García de Abajo, director de la investigación que aparecerá en portada en el número de mayo de la revista Nature Photonicsque asegura que las lámparas de eficiencia máxima se pueden realizar también a escalas muy pequeñas, ya que el efecto está muy localizado en los agujeros de tamaño micrométrico que decoran nuestras superficies de oro Añade que estos agujeros están diseñados para que puedan servir de fuentes de luz omnidireccional y de eficiencia máxima con un tamaño de pocas micras Otro de los descubrimientos que pone de manifiesto la investigación es que estas superficies creadas con oro poroso pueden atrapar la luz y, al mismo tiempo, absorberla completamente, de manera que el brillo metálico característico de este metal se convierte en el negro más profundo, cualquiera que sea la dirección desde la que sea observado. Este hallazgo tiene aplicación directa al apantallamiento de luz a escalas micrométricas debido a la absorción máxima de estas superficies subraya García de Abajo. La ley de Kirchhoff (todo lo que absorbe mucho emite también mucho) hace que este material tenga aplicación directa a emisores ultra- eficientes de luz con dimensiones por debajo de una micra. Por esta razón, nuestras superficies son firmes candidatas para mejorar la eficiencia de células fotovoltaicas en las que la luz absorbida se convierta en corriente eléctrica según señala el investigador del CSIC. Y añade: Tenemos una cavidad con un pequeño agujero en la entrada. Evidentemente, cualquier rayo de luz que penetre en la cavidad a través del agujero se reflejará en su interior sucesivas veces hasta que sea absorbido No hay imagen que uno evoque de Jane Goodall en la que la primatóloga y antropóloga inglesa no aparezca con un chimpancé REUTERS LA MUJER QUE PUSO NOMBRE A LOS CHIMPANCÉS Una de sus máximas contribuciones en el campo de la primatología fue el descubrimiento de la capacidad de los chimpancés para fabricar herramientas EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. Va camino de cumplir 50 años dedicados completamente a los chimpancés y no tira la toalla. Jane Goodall llegó en 1960 al parque nacional de Gombe Stream, en Tanzania, y se podría decir que ya no la abandonó nunca. Ha desarrollado actividad académica en la Universidad de Cambridge y la ONU la nombró en 2002 Mensajera de la Paz, lo que la obliga a frecuentes viajes por todo el mundo en defensa de los animales y de su hábitat natural, pero siempre vuelve a la selva. No hay imagen que uno evoque de Jane Goodall, que acaba de llegar a los 74 años, en la que la primatóloga, etóloga y antropóloga inglesa no aparezca con un chimpancé. Uno, o un grupo de ellos, pues es el único ser humano en haber sido aceptado en una comunidad de esos monos, con los que convivió por 22 meses y a los que puso nombres: David Greybeard, el macho de la barbilla gris, que fue el primero en arropar con sus brazos a Goodall; su amigo Goliat; Humphrey, un fuerte y conflictivo ejemplar; Olly, una hembra tímida, y su hijo Evered... La vocación de Goodhall fue bien temprana. Cuando era niña, su padre le regaló un chimpancé de muñeco, al que le pusieron el nombre de Jubilee. Si esto no influyó en su elección profesional- -algunos amigos de la familia aseguran que más bien la pequeña Jane tenía miedo al juguete- al menos la anunció: a los 26 años ya estaba en África estudiando el comportamiento de los chimpancés. Jane desarrolló muy pronto su interés por los animales y se ofreció al atropólogo Louis Leaky como asistente y secreta- ria. Leaky la invitó a un viaje a África y luego la encargó que investigara en el parque nacional Gombe Stream, donde llegó en 1960. Con algunas ausencias de por medio, su relación con Tanzania se estrecharía en 1975 cuando contrajo matrimonio con su segundo marido, Derek Bryceson, diputado del Parlamento de ese país y director de sus parques nacionales. Goodhall ha aportado valiosos descubrimientos sobre la vida social y familiar de los chimpancés. Sus estudios sobre el aprendizaje social, el modo de conocimiento y la cultura de los chimpancés en la vida salvaje han sido importantes para la diferenciación entre estos y los bonobos, y para la inclusión de ambas especies de chimpancés, junto con los gorilas, en la categoría de homínidos. Una de sus máximas contribuciones en el campo de la primatología fue el descubrimien- Vida salvaje Mensajera de la Paz de la ONU Nacida en Londres en 1934, la primera vez que tuvo un chimpancé en sus brazos fue cuando era pequeña: su padre le regaló uno de juguete. Su interés juvenil por los animales la llevó a ofrecerse como asistente y secretaria al antropólogo Louis Leakey. A través de él llegó en 1960 a Tanzania, en cuyo parque nacional Gombe Stream ha desarrollado la mayoría de sus investigaciones. En 1977 creó el Jane Goodall Institute, dedicado a programas de conservacionismo medioambiental y de sostenibilidad de comunidades en sus entornos naturales. Es profesora de la Universidad de Cambridge. En 2002 fue nombrada Mensajera de la Paz de las Naciones Unidas. Es presidenta de Abogados por los Animales, una organización en defensa de los derechos de los animales. Tiene residencia en Inglaterra y en Tanzania. to de la capacidad de fabricar herramientas por parte de los chimpancés. Siempre se había pensado que, aunque algunos animales podían utilizar herramientas, sólo el hombre era capaz de fabricarlas, de manera que esto último servía para establecer la diferencia entre el ser humano y el resto de los animales. Su experiencia la llevó en 1977 a fundar el Jane Goodall Institute, que cuenta con 19 oficinas en todo el mundo. Algunos investigadores la han criticado por su metología de trabajo. Por un lado, el hecho de haber roto con la tradición de utilizar números para designar a los animales sobre los que se estudia y utilizar nombres. Los números facilitan un distanciamiento anímico de los animales y aportan la objetividad requerida por la ciencia. Por otro, el haber alimentado a los chimpancés que estudiaba en la vida salvaje, lo que podría haber distorsionado su comportamiento. Si bien Goodall ha admitido que, si tuviera que repetir sus estudios, ya no les daría bananas a los chimpancés, otros primatólogos consideran que ese procedimiento no afectó a sus conclusiones. Goodall es presidenta de Abogados por los Animales, una organización en defensa de los derechos de los animales que realiza campañas contra su utilización por laboratorios para ensayos de medicamentos. Oro poroso Más información: www. janegoodall. org