Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 28 s 4 s 2008 INTERNACIONAL 35 Natasha Kampusch AP Un caso que recuerda y supera al de Natasha Un policía observa la casa donde Elisabeth Fritzl fue secuestrada por su padre durante 24 años en Amstetten, en el este de Austria REUTERS Detenido tras encerrar a su hija durante 24 años y tener con ella 7 hijos El drama de Elisabeth Fritzl, que hoy tiene 42 años, conmociona a Austria s Su padre simuló que se había escapado de casa a los 11 años y la encerró en un sótano VANESA SUVALSKI SERVICIO ESPECIAL VIENA. Un caso de encierro e incesto conmociona a Austria y muestra que la realidad puede llegar a superar cualquier película de terror. Josef Fritzl, un ingeniero jubilado de 73 años, es acusado de haber mantenido durante 24 años a su propia hija encerrada en un sótano, de abusar de ella sistemáticamente y de dejarla embarazada seis veces, una de ellas de mellizos. Tres de los hijos de Elisabeth Fritzl, de 42 años, estuvieron encerrados junto a ella. Uno de los mellizos murió poco después de nacer en 1996 y fue incinerado por el propio padre- abuelo. El caso sucedió en Amstetten, una ciudad de unos 23.000 habitantes, a unos 120 kilómetros al oeste de Viena, en el estado federado de Baja Austria. Josef Fritzl fue detenido ayer y su hija se encuentra bajo atención psicológica. Según informaron ayer las autoridades, el martirio de Elisabeth comenzó ya a los 11 años de edad, cuando su padre empezó a abusar sexualmente de ella. En 1984 Fritzl sedó a su hija, la esposó y encerró en un zulo construido debajo de la casa familiar. Luego actuó como un padre desesperado, también frente a los medios de comunicación, diciendo que su hija había desaparecido sin dejar rastro. Josef Fritzl dijo que la chica había aparecido inconsciente frente a su puerta, con una carta, escrita supuestamente por su madre, pidiendo ayuda. Ante la gravedad de la enfermedad, los médicos pidieron a la policía buscar a la madre, registrada como desaparecida desde 1984. Pocos días más tarde, las autoridades detuvieron a Josef y Elisabeth Fritzl en las inmediaciones del hospital, donde Kerstin sigue en estado grave. Elisabeth, quien se encuentra en malas condiciones físicas y psíquicas, declaró sólo después de que la policía le garantizara que no iba a tener más contacto con su padre. En la tarde de ayer la policía logró finalmente abrir el zulo. Los agentes encontraron allí varias habitaciones muy estrechas, una cocina y un baño. El ministro del Interior austríaco, Günther Platter, habló de una increíble brutalidad y atrocidad y calificó el caso como el más grave y conmovedor que se haya conocido jamás en Austria Por otra parte, los vecinos de Amstetten se mostraron consternados e incrédulos. Las autoridades están procediendo a realizar las pruebas de ADN de los hijos. V. S. VIENA. El caso de Elisabeth Fritzl se une a varios sucesos de abuso y encierro que han sacudido a Austria en los últimos años. El más conocido es el de Natascha Kampusch, una joven de hoy 20 años, que fue secuestrada en 1998 a los diez años de edad y encerrada durante largos ocho años en un sótano cerca de Viena. En agosto de 2006, Kampusch logró escapar de su captor, Wolfgang Priklopil, quien decidió suicidarse. Hasta hoy no está claro si Kampusch fue abusada sexualmente o no por su captor. Otro caso que sacudió a la opinión pública en la república alpina fue el de Maria K. una mujer de entonces 23 años, que en 1996 fue liberada después de ser aislada del mundo exterior por sus propios padres adoptivos. A partir de los quince años, la joven tuvo que dormir en el jardín de la casa en una especie de ataúd con agujeros. Una extraña visita Años más tarde, Fritzl explicó a su propia mujer y a los vecinos la aparición de tres bebés diciendo que su hija desaparecida los había dejado en el umbral de la casa, cuando en realidad era él mismo quien los sacaba del zulo. Estos niños vivían en la casa como si fueran sus nietos e iban a la escuela. Los otros tres, de 5, 18 y 19 años de edad, permanecían siempre encerrados en el zulo, no estaban registrados ante las autoridades, no acudían a la escuela ni conocían el mundo exterior. Todo se mantuvo así hasta que Kerstin, la mayor de las hijas encerradas, debió ser hospitalizada el pasado 19 de abril por una grave enfermedad, inexplicable para los médicos. Aumentan los ataques callejeros entre serbios y albaneses en Kosovo SIMÓN TECCO CORRESPONSAL LIUBLIANA. La tensión en Kosovo, especialmente en los enclaves serbios del norte del país, sigue siendo alta. En la madrugada de ayer tres jóvenes serbios, de entre 20 y 23 años, resultaron heridos a causa de la explosión de una granada de mano, lanzada por desconocidos contra el vehículo en el que viajaban. La agresión ocurrió en la septentrional localidad de Lesko. En Mitrovica fueron detenidos también tres serbios, al ser sorprendidos en posesión de cuatro kilos de explosivo TNT, un fusil automático kalashnikov y una pistola con sus respectivos cargadores. Asimismo, en esta ciudad dividida en un sector serbio y otro albanés, la policía de UNMIK intervino este fin semana en dos oportunidades, para poner fin a una batalla campal a pedradas, entre adolescentes serbios y albaneses. Entre tanto, el presidente de Serbia, Boris Tadic, viajó el sábado al monasterio de Decani, situado en la parte este de Kosovo, donde destacó la difícil situación en que vive la población serbia del interior de Kosovo. Por su parte el Metropolita ortodoxo, monseñor Amfilohije, recordó a los políticos serbios su deber de defender Kosovo, porque se trata de la tierra santa serbia donde nació nuestro país, nuestra historia y nuestra cultura