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Domingo 27 de Abril de 2008 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.734. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 3,20 Bélgica: 3,00 Estados Unidos: 3,50 USD. Francia: 3,05 Irlanda: 3,00 Italia: 2,80 Holanda: 3,00 Portugal: 2,45 Reino Unido: 1,80 LE. Suiza: 5.40 CHF. Marruecos. 30 Dh. CHISPAS Curri Valenzuela MAMELUCOS ara memoria histórica madrileña, la del Dos de Mayo, aquel día, hace dos siglos esta semana, en la que nuestros antepasados combatieron con navajas, macetas, aceite hirviendo y todo objeto punzante que tuvieron a mano a las bayonetas del ejército más poderoso del mundo, el de Napoleón, para defender su libertad y sacudirse de la dominación extranjera. Fue una sublevación popular, en la que la gente sencilla se enfrentó en inferioridad de condiciones a la caballería francesa y a aquella infantería de mamelucos egipcios considerada hasta entonces invencible. Y pese a su inevitable derrota inicial, los revoltosos prendieron la llama de lo que sería la bien llamada Guerra de la Independencia, que sigue siendo la única contienda bélica ganada por nuestra nación en épocas modernas. Los madrileños nos disponemos a celebrar el acontecimiento el próximo viernes como la mayoría de nosotros festeja los puentes no laborables; huyendohacia otrosparajesmás tranquilos de la geografía nacional. Aunque estavez nos quedael recurso depermanecer en la capital para visitar la magnífica exposición con la que el Canal de Isabel II conmemora la gesta o los cuadros restaurados y expuestos en el Prado con los que Goya, testigo directo, dejó recuerdo inmortal de aquella batalla y su posterior represión. Sorprende, sin embargo, que mientras conmemoramos esebicentenario, el Gobierno Zapatero se haya pronunciado a favor de los afrancesados los gobernantes españoles que consintieron que nos invadieran las tropas de Napoleón, a quienes la vicepresidenta De la Vega ha jaleado por sus ideas reformistas a favor del progreso ¡Y luego se quejarán los socialistas de que no secomen unaroscacuando llegaelmomento de que votemos los madrileños! Hay que tener mucho valor, o demasiada ignoranciadenuestramemoriahistórica, para pronunciarse esta semana a favor de los mamelucos. P Kathleen Martínez fotografiada en la terraza de la Torre Cleopatra- -casualmente- -del hotel Sheraton de El Cairo ABC Yo busco a Cleopatra Esta arqueóloga dominicana busca la tumba de Cleopatra con radares. La admira porque no tuvo que vestirse de hombre para reinar en Egipto en los tiempos de César y Marco Antonio, a los que amó POR PAULA ROSAS uando Kathleen Martínez aparece en el vestíbulo del lujoso hotel donde se hospeda en El Cairo, cuesta imaginar que esta dominicana se pase cuatro meses al año embadurnada de polvo hasta las cejas, cavando y cepillando en tenebrosas tumbas a 35 metros de profundidad. Se acerca encaramada a unas vertiginosas sandalias de tacón y perfectamente maquillada, tan coqueta como la reina a la que estudia desde hace quince años, la legendaria Cleopatra VII. Ella inventó el maquillaje afirma, fascinada por la figura de la primera reina que ocupó el poder en Egipto sin renunciar por ello a sentirse femenina. Antes ya había reinado Hatshepsut, ¡pero se tenía que vestir de hombre! Cleopatra reinó como mujer Kathleen Martínez busca desde hace cuatro años la tumba donde descansan la extraordinaria reina y muy probablemente su amante, el general romano Marco Antonio. Bajo sus órdenes y pagados de su propio bolsillo, un equipo de 30 personas remueve la tierra del templo de Tabusiris Magna, cerca de Alejandría, en busca de lo que sería el mayor hallazgo arqueológico desde que se descubrió la tumba de Tuntankamón. Tenemos grandes expectativas adelanta la arqueóloga, que no puede desvelar demasiado, aunque la sonrisa ilusionada la delata. Una palabra de más que no haya sido aprobada por el todopoderoso Zahi Hawass, secretario general del Consejo Superior de Antigüedades de Egipto, podría ser fatal para su misión. Martínez sí puede hablar de algunos de los hallazgos que se han encontrado en el templo. Bustos y monedas con el rostro de la reina que han permanecido enterrados durante siglos, y que han desatado las esperanzas de los arqueólogos, conscientes al fin de que siguen una pista fiable. La egiptología dio durante mucho tiempo por sentado que su tumba yacía cerca del fastuoso palacio que la reina tuvo en Alejandría, sepultado ahora bajo las aguas debido a un terremoto. Pero Kathleen Martínez tenía otra teoría: Cleopatra tuvo que ser enterrada en un lugar apartado de Alejandría, para que su tumba y la de Marco Antonio no fueran profanadas y Octavio, su gran enemigo, no pudiera mostrar sus cuerpos como trofeos por las calles de Roma. Señalé varios puntos posibles en un mapa de la antigua Alejandría y fui a convencer a Hawass explica, consciente de que proceder de República Dominicana, un país sin tradición arqueológica, suponía una magra tarjeta de presentación. Pero me escuchó Cuatro años después, sueña con el día en que pueda verse cara a cara con la mítica reina, que, por cierto, era muy guapa y tenía una nariz griega C