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ABC DOMINGO 27- -4- -2008 Final feliz del secuestro del pesquero español ESPAÑA 19 (Viene de la página 16) da vez más dispuestos a asumir riesgos para aumentar sus beneficios y unos tripulantes que pasan cuatro meses en una jaula de hojalata por 1.500 euros al mes destaca Joseba Marcaida, del Servicio de Salvamento Marítimo en Vizcaya. En este sentido, insiste en que, mientras los pesqueros de otros países llevan armas a bordo y marinos con preparación en su manejo, un marinero de a pie español no pega un tiro por esos 1.500 euros, no son mercenarios. ¿Por qué no atacan barcos rusos, japoneses o israelíes? se pregunta Marcaida, portavoz del Partido Socialista de Euskadi en el municipio vizcaíno de Berango. Ramón Martínez Santamaría, gallego de 60 años, pescó en Mozambique hace veinte años, y asegura que las condiciones no han cambiado: España sigue abanderando sus buques en naciones no firmantes de los tratados de pesca para, de este modo, no tener que dar explicaciones. La vida en el mar no es diferente ahora allá. Algunas tripulaciones trabajan en régimen de semiesclavitud, hay menos controles, los barcos no son adecuados, carecen de comodidades, su habitabilidad se reduce a un escaso número de personas, y eso nunca se cumple, meten a todos los que pueden; algunos empresarios no tratan bien al marinero; no se respetan sus horas de descanso, y las mercancías no tienen unos controles sanitarios estrictos; navegando por aguas de África ves de todo, es como el territorio sin ley, y sí hay miedo, claro que lo hay Otroveteranogallego, PacoVidal, quevolviódeMozambiquehace dos años, pide respuestas: Se te cae el alma a los pies viendo lo que pasa allí; los actos de piratería han crecido mucho, desempeñamos nuestro trabajo en condiciones muy difícilses, es necesaria una mayor vigilancia, una patrullera para proteger a la flota, o la negociación de acuerdos La opinión de los marineros de a pie y la de sus patrones no difiere en esencia, con el fantasma de un sector que naufraga, olvidado de la mano divina y la humana. José Suero, presidente de la Asociación Nacional de Armadores de Buques Congeladores de Pesca de Marisco (Anamar) admite su inquietud por lo ocurrido al Playa de Bakio pero sus preocupaciones van por otro lado. Con 140 barcos congeladores en África dedicados a los crustáceos- -la gamba de Huelva es de su factoría- -hace un diagnóstico muy pesimista. No sabemos qué va a pasar con el sector. En nuestro caso no es la seguridad, sino la falta de rentabilidad. Pa- Jugar a la ruleta rusa La relación de los vascos con el mar está inscrita en las ballenas que adornan los escudos heráldicos de varias localidades de la costa, como Lekeitio, donde tiene su base el barco secuestrado POR B. B. C. M. MADRID. Cuesta creerlo, pero el mar Cantábrico estaba infestado de ballenas en la Edad Media. Y marinos y arponeros audaces, como los que acompañaban a Cristóbal Colón en su viaje a América, se dedicaban a la caza de cetáceos en sus pequeñas embarcaciones de Bermeo, Ondárroa o Pasajes. Si fuentes literarias como El Libro del Buen Amor mencionan ya los besugos y sardinas bermeanos, a mediados del siglo XVI surgen las primeras referencias a las grandes pesquerías en el Atlántico Norte. Entonces, el mayor riesgo era quedar atrapado por hielos tempranos de vuelta a casa, como explica Juan Gracia Cárcamo, historiador de la Universidad del País Vasco. Tampoco era raro que esos galeones, cuando volvían ya hacia las costas europeas, fueran abordados por corsarios escribe el catedrático en Un breve recorrido por la historia de la pesca en el País Vasco El Tratado de Utrecht de 1713 consolidó la hegemonía británica en el Atlántico Norte y expulsó a los marinos vascos. 250 años más tarde, con la industrialización del sector en España, cambiaron los corsarios holandeses e ingleses por piratas africanos. La piratería no ha cesado desde que nació, es tan tradicional como la guerra en tierra entre los hombres afirma Joseba Marcaida, experto del Servicio de Salvamento Marítimo en Vizcaya, que sirvió ocho años como oficial de la marina mercante. Marcaida navegó varias veces la costa occidental de África, y una vez la oriental, a finales de los 70 y comienzos de los 80. En la última década han sido secuestrados 3.200 tripulantes, ¿en qué se funda la alarma actual? se queja, para denunciar la escasa importancia que la sociedad española atribuye a las actividades relacionadas con el mar. La mar ha quedado reducida a una Dirección General en el ministerio. Si ése es el rango que le damos a la autoridad marítima, ésa es también la importancia que atribuimos a la mar Marcaida era el comisionado- el encargado de bajar a tierra cada día para untar al responsable del puerto y convencerle de que éramos los más guapos, para que nos dejara descargar -a bordo del carguero Valle de Carranza hacia 1980, cuando el barco pasaba largas temporadas fondeado frente al puerto de Lagos, en Nigeria. Cada noche era una ruleta rusa recuerda. Todas las noches asistíamos a persecuciones a tiro limpio por piratas que atacaban a los barcos fondeados desde la Isla de los Ladrones; aquello es donde más muertos he visto yo en el suelo afirma el marino. Un par de años más tarde, a bordo del Mar Mediterráneo la cubierta fue asaltada por unos bandidos. Allí salían en lanchas desde la orilla, ahora en Somalia lo hacen desde buques nodriza- -chatarra que compran por dos duros y ponen en marcha- -con los que se acercan a sus presas explica. Aquello era en la desembocadura del Río Magdalena, en la costa atlántica de Colombia, cerca de Barranquilla. Pero sus peores recuerdos vuelven a Nigeria. Una noche los piratas atacaron el barco holandés que estaba fondeado a nuestro lado describe Marcaida. Mataron al capitán y a su mujer, después de haberla violado Lo de Somalia no tendría cabida en Namibia; son ejemplares en la gestión del caladero afirma Fernando López Bezunartea, que trabaja desde agosto de 1999 en la industria pesquera de este país del África Occidental. Namibia es un país relativamente joven con una buena gestión, con controles del caladero e inspectores en cada barco Namibia y Sudáfrica son l otra cara de la moneda y es prueba de que la relación entre estabilidad política y seguridad en alta mar es directamente proporcional. Cuando los aparatos estatales funcionan y los Gobiernos disponen de guardacostas y de recursos para vigilar sus aguas territoriales, no hay lugar para los piratas. Esto es un negocio complicado, de mucho riesgo y donde se juega en los márgenes explica López. Pero nunca ha oído de episodios de piratería. A lo sumo, problemas de corrupción en países vecinos Semiesclavitud Buques nodriza Soldados somalíes custodian a secuestradores del velero galo ra que un palangrero nuestro se costee debería ingresar unos 4.000 euros al día, y casi ninguno se llega a los 3.000 El precio del combustible disparado y el del producto a la baja y con menos ventas les está haciendo la vida imposible. REUTERS Más al sur Los caladeros africanos- -sobre todo la fachada occidental- -está atestada de barcos españoles en busca de sustento. Muchas empresas nacionales y sociedades mixtas que imponen a veces condiciones. Como los tripulantes. Dos tercios de los marineros son africanos, casi todos, excepto el personal de puente y máquinas. Joaquín Cadilla, presidente de la Organización Nacional de Asociaciones Pesqueras, recuerda, de vuelta a la seguridad, que las alarmas se han intensificado en Tanzania y Kenia. La flota española dejó de faenar hace años en la zona norte del Índico por las amenazas piratas. Navegaron al sur, cada vez más al sur. Esa es la única solución, de momento. Los acuerdos de pesca son los hermanos pobres del sector Existe un grave deterioro del sector pesquero de la UE, del español en particular, que viene motivado por el nulo o deficitario actuar de los responsables de pesca de la UE Es la radiografía de la Organización Nacional de Asociaciones Pesqueras (Onape) que aglutina a 920 buques y emplea a 10.400 tripulantes en Andalucía, Galicia y País Vasco. Su presidente, Joaquín Cadilla, pone el acento en los acuerdos pesqueros. Están más enfocados a cooperación que a pesca. Se han perdido algunos y en otros, firmados, se imponen unas condiciones técnicas que hacen inviable trabajar Atuneros, palangreros, arrastreros, congeladores... bandera española o sociedades mixtas. Sus preocupaciones, por ahora, están lejos de los filibusteros.