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S 6 26 4 08 LA VACA QUE RÍE 12 S 6 LOS SÁBADOS DE Las que limpian el polvo V ROSA BELMONTE Pensamientos castrantes eo en la revista AD la vistosísima casa londinense de Zaha Hadid. Blanca, claro. También luminosa. Con reconocibles piezas de diseño: un sofá Marshmallow, una butaca Tongue, sillas Bella Rifatta. Con algunas piezas que son obra suya, como el sofá Glaciar (es un sofá porque estamos bien enseñados; la pinta es efectivamente la de un brillante trozo de hielo) Me quedo más tranquila cuando en la entrevista dice que vive ahí pero que no tiene nada que ver con lo que podría considerar su hogar. La única habitación que parece habitable y no un museo de Murano o de maquetas es el dormitorio. De hecho, la arquitecta nacida en Irak asegura que lo único que quiere es una cama cómoda y un baño agradable. En la habitación hay una cama cómoda (con las colchas de Gancedo que diseñó para el hotel Puerta de América) un televisor que parece un Pioneer y una enorme mesa de las dimensiones de una de juntas que hace de tocador. Llena de cachivaches. Cepillos, recipientes de cristal, recipientes metálicos, cajitas, objetos no identificables (al menos por mí) un anillo como para la novia de King Kong (si la novia de King Kong fuera una mona gigante y no Fay Wray, Jessica Lange o Naomi Watts) el calzador de Manolo Blahnik para Habitat (uno de los very important products que conmemoraron el 40 aniversario de la firma) e infinidad de frascos de perfume. Como no tengo ninguna sensibilidad artística, lo primero en que he pensado al ver esa mesa ha sido en el momento de limpiarle el polvo, algo que seguramente a Zaha Hadid jamás se le ha pasado por su talentosa cabeza. Pensar en el polvo que cogen las cosas es uno de esos pensamientos castrantes que tenemos las mujeres. Menos mal que algunas no los tienen. Zaha Hadid, en Zaragoza, donde ha diseñado un pabellón de la Expo plancha, así planchaba, así, así, es ella, que para algo se trata de una obsesión y una adicción. No puede ser uno adicto a la cocaína si el que se la mete es otro. Lo penúltimo de Hillary, ya agotado el parecido de El ala oeste con las primarias, es a qué película se parece su carrera hacia la candidatura demócrata. Sus simpatizantes dicen que a Rocky Sus detractores tienen en mente el Jason de Viernes 13 el Freddy de Pesadilla en Elm Street Carrie La noche de los muertos vivientes o la nunca bien ponderada Atracción fatal Por la escena del baño. Cuando Anne Archer (que puede ser Obama, como también lo es Michael Douglas, que FABIÁN SIMÓN llega después) limpia el vaho del espejo y aparece Glenn Close Hillary con un cuchillo tan largo como una espada láser. Para morir matando. Gorro con pompón i la moda no es tonta no es nada (una forma vulgar de decir lo de André Breton: la belleza será convulsa o no será) Ya había leído que una de las tendencias berzotas de la temporada era mezclar temporadas. Pero no la del 2007 con la del 2003. La de invierno con la de verano. No sandalias en diciembre. No, más idiota todavía. Y el otro día lo vi en Londres. Un tipo iba por la calle con una camiseta de manga corta y un gorro de lana con pompón y orejeras como para pastorear llamas. Claro, hacía fresquito. Me comen los tontos. Atracción fatal n primer lugar, la excusa no pedida. Es verdad que parece que no hubiera más personajes que Hillary Clinton y Amy Winehouse. Y eso que de ésta no he comentado su última adicción. La de planchar. Planchar ropa. Incluidas toallas y bufandas. La diferencia con el duque de Westminster, que exigía a su ayuda de cámara que le planchara los cordones de los zapatos, es que la que S E Y eso que de Amy Winehouse no he comentado su última adicción. La de planchar. Planchar la ropa. Incluidas toallas y bufandas