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ABC VIERNES 25 s 4 s 2008 VIERNES deESTRENO 85 EE. UU. se toma a risa el 11- S Coinciden en las pantallas estadounidenses varias películas en las que, por primera vez, se abordan en clave de comedia asuntos relacionados con la matanza terrorista ocurrida en Nueva York JOSÉ LUIS DE HARO SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Tras el luto de rigor y la oleada de dramas cinematográficos que han revivido con la más cuidada precaución la pesadilla que cambió el rumbo de la historia contemporánea, los macabros atentados del 11 de Septiembre se convertirán en el hazmerreir de la gran pantalla. Sólo seis años después de los ataques que borraron de un plumazo las grandiosas Torres Gemelas de la faz de la tierra, el género cómico ha decidido, ante la falta de ideas frescas, echar mano de la tragedia personal de las más de tres mil víctimas mortales que perecieron bajo el amasijo de hierros para buscar las cosquillas y el humor entre los estadounidenses. A falta de cierto sentido común entre los estudios cinematográficos, hay que reconocer que la audiencia norteamericana ha mostrado tener dos dedos de frente y no dar cabida al éxito comercial de todas las películas relacionadas con este escabroso evento. Filmes como United 93 o World Trade Center pasaron sin pena ni gloria por las carteleras del país ante la falta de interés del público por hurgar en la herida del dolor. Sin embargo, pese a que parte de la élite intelectual de EE. UU. como el editor de la revista Vanity Fair, Graydon Carter, afirmaron que buscar el punto irónico al 11- S era imposible, varios estrenos cinematográficos muestran lo contrario. La primera obra de lo que parece se convertirá en un nuevo género fílmico de huecas secuelas y risas mudas, tiene por título Postal y está dirigido por Uwe Boll. Con escenas que muestran cómo dos terroristas encargados de estrellar el avión contra una de las torres de World Trade Center se pelean por determinar cuántas vírgenes les esperarán en el paraíso de los mártires, Boll demuestra por qué es considerado uno de los peores directores de mundillo. Claro está que esta clase de historias no sientan demasiado bien a los encargados de velar por los derechos humanos. Njambi Good, portavoz de Amnistía Internacional en EE. UU. afirmó al periódico Politico con sede en Washington, que no creemos que la cárcel de Guantánamo sea una broma Otras historias en clave de humor sobre este asunto ya han llegado a las pantallas estadounidenses. Entre ellas está el documental Where in the World is Osama bin Laden? de Morgan Spurlock Super Size Me estrenado el pasado fin de semana y que apenas recaudó 143.299 dólares en las 102 salas donde se exhibió. La historia narra las aventuras de su autor en Marruecos, Israel, Egipto, Arabia Saudí, Afganistán y Pakistán en busca de alguna pista del terrorista, considerado como el cerebro de los atentados del 11- S. También ha llegado a las carteleras de EE. UU, Zombie Strippers una comedia protagonizada por la ex estrella del porno Jenna Jameson, cuyo tema principal consiste en revivir soldados muertos para poder seguir haciendo frente a la guerra en Irak. La cinta, en clave gore, a penas recaudó fondos antes de desaparecer de las pantallas y distribuirse en DVD. Otro estreno que se prevé llegue a las salas será el de War, Inc. co- escrita y protagonizada por John Cusack. Del documental al gore Harold y Kumar Pero Postal no es la única película que se toma a broma la guerra contra el terror. De hecho, otro título, fruto de una secuela de humor entre dos personajes conocidos a este lado del Atlántico como Harold y Kumar, causará ampollas entre algunos sectores de la sociedad de EE. UU. Su nueva aventura Dos imágenes de Postal arriba, dos de los terroristas; debajo, el director, Uwe Boll, con los intérpretes de Bush y Bin Laden ABC Las películas serias sobre los atentados han sido un fracaso en la taquilla de EE. UU. Harold Kumar: Escape from Guantanamo Bay narra las aventuras de estos dos jóvenes adictos a la marihuana y sus desesperados intentos por abandonar la cárcel estadounidense en Cuba tras ser confundidos con terroristas. Cosas que perdimos en el fuego EE. UU. 2007 117 minutos Género- -Drama Director- -Susanne Bier Actores- -Halle Berry, Benicio del Toro, David Duchovny La heroína y el yonqui A. W. Otro drama terapeútico, una de las formas preferidas que adopta la ficción americana para adultos. El punto de partida no puede ser más negro, pues la película se abre con un funeral: Halle Berry estaba casada con un beatífico David Duchovny, que ha muerto al intentar mediar en la calle en un caso de violencia de género (el actor confunde hacer de santo con exhibir menos expresión aún de la habitual en él y aparece en una serie de molestos flashbacks) Aparece entonces el mejor amigo del marido, Benicio del Toro, con el que no había roto relaciones pese a que se había converti- REUTERS Mi lucha la película Tom Schilling encarna al joven Adolf Hitler en la película Mi lucha (basada en un libro del escritor judío George Tabori) que acaba de empezar a rodarse en Viena. El filme es una comedia en la que Hitler llega a la capital austríaca antes de la primera guerra mundial para estudiar Bellas Arte. do en un drogadicto. Como la heroína y el yonqui eran las dos personas que más querían al difunto, nada más natural que junten fuerzas y se consuelen mutuamente. La cosa se complica por la condición de él: no hay historia más previsible y deprimente que la de alguien enganchado a la droga dura, si bien hay que decir que Del Toro, con una espectacular actuación física, consigue que el personaje resulte interesante. Lo de los primeros planos tampoco es un problema con Halle Berry, precisamente, aunque el dolor y la rabia de su heroína pasan a un segundo plano cada vez que Benicio aparece en escena comiéndose el mobiliario como dicen en el argot americano. A la directora, la danesa Susanne Bier, le pasa lo que a tantos otros en su primera incursión en Hollywood: le han dado una historia de interés humano que trata con honestidad, apoyándose en buenos actores, pero sin lucirse demasiado. Esto lo hace mejor Coixet.