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ABC VIERNES 25 s 4 s 2008 CULTURAyESPECTÁCULOS 79 Manuel Abril, un pionero de la crítica moderna de arte Almudena Malmierca publica un estudio sobre el crítico de Blanco y Negro, uno de los primeros que defendió a Picasso VANESSA JOB VALLE MADRID. ¿Puede un crítico de arte convertirse en un artista mediante su trabajo? La pregunta es uno de los asuntos a reflexionar en el libro ¿Quién me puede acercar al arte del siglo XX? de Almudena Malmierca. En el texto la doctora en arte por la Universidad Complutense investiga la vida y obra del critico de arte, periodista y filósofo Manuel Abril (1886- 1943) que encontró en Blanco y Negro uno de sus principales foros de divulgación de ideas. Entrevistamos a la autora en el parque del Retiro, a 10 minutos andando de donde vivía Manuel Abril en la calle de Alcalá. Almudena se confiesa una apasionada del crítico de arte. Incluso la han acusado por su pasión por la obra de Abril, pero para ella no hay argumentos para hacerlo, pues dice que la investigación que realizó durante 11 años sustenta su admiración por el crítico de arte, quien fue pionero en la defensa de Picasso. El texto es resultado de 1,399 artículos de prensa como principal fuente de información; acompañados de la revisión de 519 artículos de Abril, de los cuales cita 377. Además de la consulta de artículos de críticos contemporáneos como Juan Francés y José Moreno Villa, entre otros. El libro se desarrolló a partir de la tesis doctoral que la maestra- -con experiencia de 32 años en la enseñanza de Bachillerato- -defendió en 2005. La investigación destaca el argumento de Abril de que la crítica debe ser creadora de belleza Almudena explica que Abril mezcla el arte del artista con el arte del observador. La observación del arte puede llevar a producir obras de arte. Esta nueva forma de crítica se desarrolla en España en torno a los años veinte. Los críticos intentan sentir y comprender las nuevas obras de arte. Tratan de situar estas obras en su momento histórico, valorarlas, jerarquizarlas dentro de una escala de valores vigentes pero también tratan de vivirlas, de responder a la vieja cuestión sobre quién juzga y valora el arte Almudena puntualiza que Abril pensaba que para enfrentarse a una obra de arte, primero hay que emocionarse; después se debe intuir una realidad que está escondida dentro de la obra de arte y dilucidar qué nos quiere decir el artista de manera subjetiva y qué podemos interpretar nosotros también subjetivamente. Si el crítico es capaz de emocionarse e intuir la realidad escondida y llegar a un terreno que se puede llamar espiritual- -en el sentido del absoluto de Hegel- entonces vive su propia recreación interior y cuando escribe de la obra de arte tiene que transmitirnos toda la emoción e intuición que él ha captado. Lo tiene que hacer con palabras que transmitan belleza Por eso Abril como observador y como crítico se siente creador de belleza. La objetividad de sus descripciones o de su labor crítica, se mezclan, a veces, con la poesía, con la descripción literaria y poética que hacen de él un crítico- poeta Almudena destaca el fundamental papel de Abril como crítico de arte y asegura que dio a conocer el arte de vanguardia. Manuel Abril representa en la crítica española contemporánea un tipo distinguido de crítico moderno, bien preparado, bien sensible, de amplísimo criterio asegura. Egipto busca la tumba de Cleopatra con radares En 2008, también se podría desvelar el secreto de la pirámide de Keops, en Giza PAULA ROSAS CORRESPONSAL EL CAIRO. Desde sus comienzos, la intuición ha sido fundamental para la arqueología. Cuando no existen documentos que atestigüen dónde pudo estar un templo o una tumba, la corazonada de un arqueólogo avispado puede ser tan vital como el azar. Pero en el siglo XXI, los egiptólogos cuentan con un ayudante de excepción: las nuevas tecnologías. Un equipo arqueológico dominicano- egipcio utilizará un radar especial para buscar las tumbas de la reina más famosa de Egipto, Cleopatra VII, y su amante, el general romano Marco Antonio. Lo ha anunciado el secretario general del Consejo de Antigüedades egipcio, Zahi Hawass, en una conferencia al fin del período de excavaciones en Egipto, que suele durar desde finales del otoño hasta abril. La búsqueda de los amantes más famosos de Egipto se está llevando a cabo en la localidad de Borg el Arab, a 50 kilómetros al oeste de Alejandría, en concreto en el templo de Tabusiris Magna. Hace dos años y medio, cuando se inició el proyecto, nadie apostaba demasiado por que el expoliado templo guardara aún algún secreto. Pero se encontró una primera cámara funeraria y, poco a poco, fueron llegando las demás. Hoy se sabe que existen decenas de huecos, por lo que el equipo, encabezado por la arqueóloga dominicana Kathleen Martínez, ha encargado un radar especial de tecnología GPRS. Los científicos esperan que este tipo de radar, cuyas ondas penetran el suelo en busca de espacios vacíos, facilite el trabajo y, sobre todo, agilice el ritmo de la excavación. Los radares ya se han utilizado con éxito en otros yacimientos, señaló Hawass. Este año, un equipo de arqueólogos ha conseguido desenterrar 250 momias del año 500 a. C. aproximadamente en el oasis de Bahariya, a 375 kilómetros al sur de El Cairo. El descubrimiento se encuentra en el conocido como valle de las Momias Doradas, denominado así porque la máscara funeraria que corona los cuerpos está recubierta de una fina capa de oro. Se calcula que existen cerca de 10.000 enterramientos en este valle. Las 250 momias se suman, según Hawass a otras 52 halladas anteriormente, que pertenecen a ciudadanos de un nivel social alto y medio recoge Efe. En 2008, adelantó el egiptólogo, también se podría desvelar el secreto de la pirámide de Keops, en Giza. En mayo se elegirá el robot que se va a introducir en la pirámide y que intentará alcanzas las tres cámaras aún cerradas.