Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
78 CULTURAyESPECTÁCULOS Un Cervantes contra el olvido JUEVES 24 s 4 s 2008 ABC De Sabino a Sabina, pasando por la charla de Zapatero y Esperanza Aguirre A. M. -F. MADRID. Poetas, políticos, escritores, académicos, amigos y familiares acompañaron ayer a un emocionado Juan Gelman a recoger el premio Cervantes en una solemne ceremonia que ya tiene casi tantos años como el Reinado de Don Juan Carlos. Aparte de los discursos, lo más comentado fueron las conversaciones quemantuvieron José Luis Rodríguez Zapatero y Esperanza Aguirre en cuanto encontraban la menor oportunidad, tanto antes como después de la entrega del premio. Y, por si no bastara con el Zapatero presidente, que asistió acompañado de su mujer, Sonsoles Espinosa, también estaba el Zapatero anfitrión (Virgilio) en su condición de rector de la Universidad de Alcalá de Henares. Otros asistentes invitaron al juego de palabras, como Sabino Fernández Campo, que fue jefe de la Casa del Rey cuando se enviaron al Príncipe de Asturias a Canadá las cartas que ahora han salido a la luz (sin autorización de La Zarzuela) y el cantautor Joaquín Sabina, que llegó con Almudena Grandes y su marido, Luis García Montero. También se encontraban los poetas Luis MuAdemás del Rey y del premiado, en el acto también intervino el ministro de Cultura, César Antonio Molina, con un discurso tan largo como el de Gelman, pero leído muchísimo más despacio. Y también tomó la palabra como secretario del jurado el director general del Libro, Rogelio Blanco, que llegó a citarse dos veces a sí mismo, lo que hacía dudar sobresi era él o no quien estaba hablando. Entre los asistentes también se encontraban el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha; el anterior galardonado con el Cervantes, Antonio Gamoneda, y el ex presidentedel Congreso Ma- Un miembro de la tuna universitaria cuelga las cintas de su capa al poeta galardonado, Juan Gelman FOTOS: DE SAN BERNARDO Zapatero se vuelve literario y elude el olvido de la fosa de Alcalá La memoria histórica marcó la entrega del premio s A poca distancia del Paraninfo se hallaron los restos de fusilados en la Guerra Civil que ignora el Gobierno ALMUDENA MARTÍNEZ- FORNÉS MADRID. Cerca del Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares- -donde el poeta Juan Gelman celebraba ayer a una España empeñada en rescatar su memoria histórica -se encuentra la sede de la Brigada Paracaidista, en cuyos terrenos se hallaron el pasado febrero, casualmente durante unas obras, restos humanos de la Guerra Civil. Sin embargo, todo parece indicar que estos restos corresponden a fusilados por el bando de la República y, hasta ahora, sólo han merecido el silencio del Gobierno, que primero intentó ocultar el hallazgo, después admitió que podía haber más fosas, pero rechazó buscarlas, y por último negó sus subvenciones, que sólo se destinan a buscar víctimas del otro bando, el de los republicanos. Y es que la Ley de la Memoria Histórica, aprobada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, sólo reconoce la existencia de la represión franquista y, en consecuencia, sólo permite subvencionar a las asociaciones dedicadas a las víctimas de esta represión. Por eso, cuando el poeta Gelman afirmó que esa clase de olvido es imposible en referencia a la memoria histórica, sus palabras resonaban de una forma especial en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares. Como cuando se preguntaba por los seres queridos desaparecidos: ¿Cómo murieron? ¿Quiénes los mataron? ¿Por qué? ¿Dónde están sus restos para recuperarlos y darles un lugar de homenaje y memoria? O cuando afirmaba que la verdad es el único tratamiento para el cáncer sin sosiego que supone el olvido. Después, durante el vino que se sirvió cuando terminó la ceremonia y el presidente del Gobierno se vio rodeado de periodistas, Zapatero prefirió recurrir a la literatura y eludir el espinoso asunto de valorar políticamente una memoria histórica que establece diferencias entre los muertos, según el bando al que pertenecieran sus asesinos. Con el tono literario que es- ñoz, Jesús Hilario Tundidor, Jaime Siles, y el editor Chus Visor. Aguirre y Zapatero aprovecharon el acto para conversar del Gobierno- -se ha saltado en algunas ocasiones, pero cuyo cumplimiento le venía bien ayer. Hoy no es un día para la política, es un día para la literatura sentenció. nuel Marín. Hoy no es un día para la política, es un día para la literatura sentenció el presidente del Gobierno La poesía doliente cogió, evitaba también hacer declaraciones políticas en presencia de la Familia Real, una norma no escrita que Zapatero- -y también otros presidentes Así, el presidente del Gobierno prefirió destacar la poesía densa y doliente de Juan Gelman- me produce gran emoción sólo verlo afirmó- -y manifestó que, sin memoria, no habría creación literaria, artística o intelectual Expresándose despacio, como midiendo las palabras, Zapatero se limitó a animar a dar un paso atrás y a respetar los sentimientos de las personas que han sufrido y recordó el esfuerzo de Gelman por rescatar la memoria Su pasado- -afirmó- -es su poesía, cargada de alma. Gelman es poesía esencial y su vida también es esencial En su discurso literario, el presidente del Gobierno llegó a afirmar que a Gelman le ha hecho justicia la vida