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10 OPINIÓN JUEVES 24 s 4 s 2008 ABC AD LIBITUM QUEREMOS SER ESPAÑOLES UIZÁ no seamos muchos, pero quedamos algunos que, sin desenvainar la espada, queremos seguir siendo españoles. Ciudadanos, no súbditos, de una España democrática y libre que, ni federal ni confederal, concuerde con la Historia, aspire al futuro y, del brazo con sus pares occidentales, respete a las personas más que a los territorios y a éstos, con cuanto llevan en sus alforjas, no les permita anteponerse en nada al todo nacional. Es la España que, con ambigüedades posibilistas, refleja la Constitución y que, con distintos trucos y pactos variados, viene fragmentando José Luis Rodríguez Zapatero. M. MARTÍN Bien sea por instinto FERRAND de conservación o por el dolor que generan las heridas abiertas, Mariano Rajoy y Esperanza Aguirre han vuelto por donde solían. Es posible que, como Juan Gelman- ¡felicidades! -hayan rumiado en sus adentros: Si me dieran a elegir, yo elegiría esta inocencia de no ser inocente, esta impureza en que ando por impuro No es suficiente. Tras el XVI Congreso, en el que fatalmente, en ausencia de mecanismos democráticos que permitan lo contrario, Rajoy renovará su presidencia, deberá quedar claro qué es el PP Especialmente en sus vínculos con el espíritu constitucional y en sus proyectos de desarrollo autonómico. No hace falta ser jacobino para pretender que el Estado, en el que se asienta la Nación española, mantenga unas competencias mínimas sobre materias fundamentales que conviertan en un libro bien encuadernado los diecisiete cuadernillos con que se organiza su contenido. Una edición en diecisiete tomos, cada cual con su lomo y sus guardas, es otra cosa. Es lo que muchos pretenden en el País Vasco y en Cataluña; pero, ¿es muy distinto de lo que buscan, con el grosero alegato del agravio comparativo, en la Comunidad de Valencia o en Andalucía? Los hechos ya nos han mostrado las ideas que Zapatero maneja al respecto; pero no sabemos, ni por asomo, cuál es el pensamiento de Rajoy en este definitivo asunto. Actitudes como la de Francisco Camps parecen indicar una cierta contaminación confederal en las filas del PP; pero, después del Congreso de junio, las cosas deberán quedar claras para que, con más sentido, el debate se ciña a un proyecto político y no la ambición desordenada e inoportuna de unos personajes más respetables por su representación que por sus esencias. Desaparecida IU, degenerado el PSOE y confuso el PP, sólo la UPyD de Rosa Díez postula una idea clara y rotunda de España. Algo previo a las también respetables y convenientes ideas de las porciones que, más para la descentralización que para la atomización, prevé el Título VIII. No sé si seremos muchos los españoles, digamos, clásicos; pero sólo una diputada para quienes resultemos serlo parece, en principio, poca cosa. Si Rajoy pretende algo más que estar ahí, tendría que decir algo sobre todo esto. Q -A un Gobierno como éste es fácil hacerle oposición; ahora bien, a una Oposición así, ¿quién la controla? LISTAS ABIERTAS ZAPATERO SE ASOMA MUY POCO Z APATERO ha optado por estar ausente del escenario desde que ha revalidado su estancia en La Moncloa en las elecciones generales. Por una parte da paso al golpe de efecto de Carmen Chacón en salas de banderas y campos de batalla; por otra cede la atención específica del gran público a los rifirrafes del PP Estará car. gando motores. Cuatro años tardó la derecha en comprender que el nuevo líder del PSOE tenía mucho peligro. Va a tardar cuatro más en intentar arrebatarle la hegemonía de la comunicación, especialmente si sigue empeñada en una retrospección mediática de Los hermanos Karamazov con decorados de El bueno, el feo y el malo Mientras tanto, José Luis Rodríguez Zapatero tiene tiempo para todo, para jugar a cesta y puntos, revisar modelos de España, practicar la levitación, ver pasar un largo cortejo de cadáveres enemigos y aprender los rudimentos de sutileza vaticana por si decide que tiene que ir pactando algo con los obispos. Zapatero en la gloria; Ibarretxe en el Tíbet. Van llegando las primeras remesas de pensamiento progresista para la fundación ideológica que dirige Caldera. Algunos invitados arriban transportados VALENTÍ en jaulas, por ser materia circense. MePUIG jor que mejor. Según como acaben las elecciones presidenciales norteamericanas, un Obama descabalgado por Hillary Clinton o ya por el republicano John McCain tiene seguros todos los bolos que quiera en Europa. En La Moncloa le prestarán gustosamente la sala de proyecciones. Y en caso de que Obama llegue a la Casa Blanca, con Al Gore hay para montar de nuevo todo el sensurround climático que sea necesario. Es decir: guión, montaje y producción quedan en manos exclusivas de Zapatero a menos que a personalidades habilidosas del PP se les ocurra cómo ir ocupando los escenarios de la política. Al Gore pone los efectos especiales y el nuevo vídeo se reparte en todas las escuelas de España. Nunca la enseñanza pública fue tan expedita en transmitir un mensaje de buena voluntad, previo pago. Serán las 12.30, hora zulú de un día feliz, cuando Zapatero decida asomarse a este mundo dislocado y traidor. Lleva sin aparecer largos días y a sus seguidores les abruma ya el síndrome de abstinencia. Dirá cualquier cosa, va a sonreír, travieso e incapaz de romper un plato. Se lo merece. Ni en su partido creían en Zapatero y ahora nadie manda, salvo él. Puede deshojar margaritas tomándose todo el tiempo que le venga en gana. En el mejor de los casos, con Obama no puede contar hasta noviembre. Con la Alianza de Civilizaciones, lo práctico es dejarla en suspenso. Con su propio gobierno, ahí va una de igualdad igualitaria, otra de defensa light Solbes y Sebastián escenificando todas las mañanas un duelo a primera sangre, Moratinos arreglando Europa, el paro rampante, la educación semianalfabetizada y la ambición en fase de recauchutado. La oposición le decía Y tú, ¿de qué vas? y ahora es él quien marca los tiempos. Asomará cuando quiera, salvo en caso de desastre nacional. Por ahora, a lo sumo, deducimos su perfil entre visillos, sugestivo, omnipotente, salvador. Por hoy no se asoma. Nos deja intuirle. Le vislumbramos apenas, pero su poder nos conduce, ilumina y redime. No se le ve concretamente, pero está ahí, como una sombra ideal. Al estudiar el arte del liderato, Francesco Alberoni dice que el líder es aquel que consigue concretar la meta soportando los múltiples codazos y empujones que vienen de abajo. En estos momentos, no es el caso de Zapatero. Nadie puede decirle cuándo tiene que asomarse, ni hay en el PSOE quien pueda empujarle hasta los peldaños de La Moncloa para que le veamos. No hay quien se atreva a turbar los engranajes de su expansión política e histórica. Nadie puede forzarle del todo a nombrar a este o aquel, ni a privarse de lo que le venga en gana. Su fragilidad de apariencia es inexpugnable. En cuatro años, el líder salido de la nada ha conseguido blindarse contra los codazos y los empellones. De todos modos, el blindaje es más político que económico. Tal vez no proteja del desempleo en auge, del superávit menguado ni de esa cosa aviesa y derechista que es una desaceleración económica. vpuig abc. es