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82 CULTURAyESPECTÁCULOS MIÉRCOLES 23 s 4 s 2008 ABC Nada puede el sol revive el secuestro de un diplomático español VANESSA JOB VALLE MADRID. Era el año de 1990 cuando al leer el periódico el escritor Antonio López- Peláez se encontró con la noticia del secuestro del diplomático Francisco Molins. No sabía que ese acontecimiento lo llevaría a escribir Nada puede el sol (Mondadori) y a sentirse mal por ello. La novela revive- -de forma fabulada- -este episodio real de la guerra en Liberia, así como las indagaciones que se hicieron en plena guerra para buscar a al diplomático desaparecido. No puedo evitar sentir que estoy utilizando una situación dramática y deprimente para escribir mi novela confiesa el autor. Los hechos en los que se basa el libro, ocurrieron cuando guerrilleros liberianos tomaron la embajada y el diplomático negoció la salida de los funcionarios blancos, pero no pudo hacer nada por los negros. Se negó a ser evacuado y hasta la fecha no se sabe nada de él. Todo comenzó por la curiosidad de conocer a este hombre, que llevó el sentido del deber a un grado tan alto que terminó inmolándose cuenta a ABC. La tragedia que vive el continente negro es el telón de fondo de la historia para reflexionar sobre la condición humana, Lo que me llama la atención es la cuestión moral. Es un hombre que se aferra a su deber al grado de inmolarse. Esa exploración la hago en la novela La historia, dice López- Peláez, es una metáfora del fracaso monumental en el continente africano, pero en el libro hay un esfuerzo por no cargar las tintas, de no caer en la demagogia, de no recrear la violencia gratuitamente y que no sea una novela sermón con personajes maniqueos concluye. La nieta de Harold Lloyd rescata parte de su legado cinematográfico El trabajo me llevó diez años, en los que casi me he dejado la sangre para lograr algo que a él, tan meticuloso, le hubiera gustado afirma JOSÉ EDUARDO ARENAS MADRID. Se llama Suzanne Lloyd y es nieta de Harold Lloyd (1893- 1971) al que siempre recordamos asido con desesperación a las manillas del reloj a punto de romperse la crisma. Ayer estuvo en Madrid para presentar parte de la obra de mi abuelo en DVD, después de diez años de trabajo, en el que casi me he dejado la sangre para lograr algo que a él, tan meticuloso, le hubiera gustado asegura esta mujer con empaque, ligeramente altiva- -sólo un toque- -y excelente conversadora. Hoy sale a la venta en España la colección con parte de los trabajos de su célebre abuelo, totalmente remasterizada y sonorizada, lo que la convierte en una nueva sensación, al no tener esa pátina que hace que las películas parezcan más viejas, cuando sus cintas se mantienen jóvenes. A él no le valían los filmes mudos con una musiquita de piano, prefería algo orquestado y así lo hemos hecho con cada título afirma. Su clave -gafas de carey sin graduar, sombrero de paja y mucha humanidad- -era imperecedera gracias a que a los niños de distintas generaciones se han identificado más con él que con Chaplin, comprometido y único, o Keaton, con su cara alargada y tristona, que convencían a la crítica, pero no a la taquilla como Lloyd. Decían que sus trabajos eran demasiado mecánicos. En la vida real tenían amistad. Con el paso del tiempo, los críticos rectificaron al quitarse los prejuicios que tenía ante una manera tan física y milimetrada de mostrar la vida cotidiana. Nada de lo que hizo en el cine fue producto de la improvisación. La perfección existe, no es una entelequia Y eso a pesar de perder los dedos pulgar e índice de una mano durante una sesión de anuncios, que nadie notó, como tampoco el hecho de que por esa causa tuviera que utilizar dobles. Salió a la luz tras su muerte. Su nieta apunta: Los niños de hoy le ven como el hermano mayor de Harry Potter Los gags de Lloyd- -según Suzanne- -resultan hoy igual de desternillantes. Su personaje irradiaba autenticidad, era gracioso desde dentro. No existía el azar, era el espejo de cualquier ciudadano al que le suceden cosas y todas arriesgadas Es presidenta de Harold Lloyd Entertainment donde tenemos los derechos de todas las películas de mi abuelo. El lanzamiento mundial de El loco mundo de Harold Lloyd ha sido monstruoso, pero hemos rescatado para siempre 29 de sus películas, entre cortometrajes y largos en 10 discos. Uno de ellos tiene 4 horas de entrevistas, recuerdos, películas caseras... A sus seguidores le gustará saber que de su primera película sonora, ¡Qué fenómeno! (1929) se hizo previamente otra muda. Como era La nieta de Harold Lloyd, con el cartel promocional SIGEFREDO Se rescataron 29 de sus películas, entre cortometrajes y largos en diez discos. Uno de ellos tiene cuatro horas de entrevistas, recuerdos, películas caseras... una persona con mucha capacidad empresarial, un visionario, decidió volverla a rodar prescindiendo de parte del reparto por no saber hablar. Es posible que el año que viene podamos editar la versión original muda Hace un breve recuento mental y le salen algo más de 85 películas en poder de la sociedad que preside, de las 208 que hizo. Aula de Cultura La Fundación Vocento presenta: La defensa de España de Godoy Intervendrá: D. Enrique Rúspoli Filósofo e Historiador miércoles 23 de abril de 2008 20.00 horas Centro Cultural de Círculo de Lectores C O Donnell, 10- Madrid Metro: Príncipe de Vergara (Entrada libre- Aforo limitado) Los textos de las anteriores conferencias del Aula de Cultura se podrán encontrar en: www. abc. es informacion aula cultura