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18 ESPAÑA Ante el congreso del PP s MIÉRCOLES 23 s 4 s 2008 ABC Aguirre se reserva para el siguiente congreso Con escasos apoyos y sin tiempo para organizar la dispersa oposición interna a Rajoy, los aspirantes a la sucesión esperarán posibles retrocesos electorales en las autonómicas para intentar el relevo ÁNGEL COLLADO MADRID. El equipo de fieles de Mariano Rajoy y la presidenta de la Comunidad de Madrid decretaron ayer un alto en sus hostilidades públicas sólo roto por un comentario de la portavoz del Grupo Popular, Soraya Sáenz de Santamaría, luego matizado, sobre si Esperanza Aguirre debe envidar ante el congreso del partido. En ambos bandos se dieron por satisfechos con las rectificaciones del día anterior. Rajoy tiene que contar con la lideresa y la presidenta autonómica se ve sin apoyos en el PP ni tiempo para aglutinar a la oposición interna a la continuidad del presidente de su partido que será sancionada en la gran asamblea de junio. Aguirre tendrá que esperar al siguiente, dentro de tres años. En la dirección del PP, dividida ahora entre los ascendidos, los que suponen que serán renovados en las próximas semanas y los que no saben qué será de ellos, han llegado a la conclusión de que la presidenta de la Comunidad de Madrid se ha dado cuenta de que no tiene posibilidades de dar la batalla con posibilidad de éxito y prefiere esperar a los próximos acontecimientos electorales: autonómicas vascas y gallegas y elecciones europeas. Ese programa de comicios encadenados en los próximos 14 meses es el que paraliza cualquier movimiento interno en el PP de los dispersos sectores y dirigentes partidarios de cambiar de presidente y candidato para las próximas generales, en 2012. El futuro de Rajoy no depende de lo que ocurra en el próximo congreso del partido, que lo tiene ganado de entrada y sólo pone a prueba su capacidad de integración y autoridad a la hora de acometer relevos en la dirección, sino de cómo encaje el partido un posible retroceso del PP en las elecciones vascas, que pueden adelantarse al próximo otoño, y las citas siguientes. Un PSOE que se presente con pronóstico a favor de ganar al PNV puede atraer a electores constitucionalistas de todos los colores. Después, en las gallegas, los socialistas gozarán de la ventaja de estar al frente de la Xunta, y el PP, aunque gane, necesita una mayoría absoluta para gobernar que ya perdió en los anteriores comicios. En las europeas, en junio del próximo año, el PP estará obligado, como mínimo, a hacer tablas con el PSOE. Será el mejor sondeo para medir las fuerzas entre los dos grandes partidos nacionales cuando la legislatura haya cumplido su primer año y el Gobierno rinda cuentas de su gestión y posible desgaste de imagen frente a la crisis económica, el desafío del PNV o el rebrote del terrorismo. Rajoy y su nuevo equipo se examinarán en cada una de esas tres citas ante las urnas, además de en las encuestas que sigan al congreso del partido. En la dirección hay quien se pregunta para qué va a cambiar Rajoy de secretario general, responsable de la organización del partido al fin, con un panorama de dos retrocesos electorales fijos en menos de un año, y quién va a querer suceder a Acebes en esas condiciones. Pío García Escudero ya ha dejado claro que no quiere que cuenten con él. En la sede de Génova saben que los aspirantes declarados a la sucesión- -Aguirre y RuizGallardón, de momento- -esperarán a las posibles derrotas y los resultados de la encuestas para volver a cuestionar la idoneidad de Rajoy como candidato. Y ese momento serán los preparativos del siguiente congreso- -primavera- verano de 2011- después de las autonómicas de ese año y nueve meses antes de las generales. Si Rajoy, pese a aguantar en el cargo, no consigue progresar en expectativas de victoria, los distintos aspirantes podrán empezar a buscar apoyos internos. En esas coordenadas se sitúan los últimos movimientos de Aguirre. Ayer dio a entender que no se presentará como alternativa en el próximo congreso y aseguró que todos los dirigentes, militantes y simpatizantes del partido trabajan ya unidos, de forma coordinada e integradora para ganar las próximas elecciones. En la dirección del PP creen que empieza a aceptar que no es su momento y agradecen en especial sus aclaraciones de que no pretende abrir un debate ideológico interno que recuerda la crisis de la derecha previa a la refundación de 1990, sino de las tácticas de choque dialéctico con el PSOE. En fuentes próximas a Aguirre también se insiste en que la presidenta de la Comunidad lo que plantea es la necesidad de hacer un análisis realista sobre la derrota electoral, los motivos y las soluciones, sin con- Génova y la presidenta autonómica hacen un alto en sus hostilidades después de las aclaraciones mutuas Por la mayoría absoluta Rajoy, durante su intervención el pasado sábado en Elche EFE