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86 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo MARTES 22- -4- -2008 ABC La nueva norma podría cambiar la imagen que tenemos de la orquesta en el escenario, con pantallas de cristal entre los músicos y tapones de oídos ABC El fortissimo más suave por favor La norma aprobada por la Comisión Europea para luchar contra el ruido en el trabajo afecta a las orquestas, que ya han empezado a examinar previamente las piezas, a proporcionar tapones a los músicos o a instalar mamparas protectoras POR RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BERLÍN. La orquesta avanza sobre el pentagrama y, observando de reojo el símbolo de ff ahí donde el director hace ademán de llamar a sus músicos a rebato, éstos van a tener que colocarse pronto tapones en los oídos antes de atacar el fortissimo Aunque los funcionarios de la Comisión Europea no han estudiado necesariamente música, a resultas de su afán regulador el tal ff corre camino de reducirse a f y, por tanto, el forte a mezzoforte que deberá verse corregido a un mezzo- piano y éste al piano O sea que el fff o forte fortissimo con que arrolla Furtwängler en su famosa Novena de Beethoven o el fortissimissimo agudo grande y en punta que pedía Toscanini a Renata Tebaldi, podría llevarlo a uno a comisaría. Oiga, le estaba pidiendo un fortissimo, no un molto fortissimo le espetó Toscanini a un trombón, que harto de las exigencias de mayor vigor, acababa de soplarle al maestro casi en la oreja durante un ensayo de la Filarmónica de Nueva York. El caso es que los directores parecen conocer varios grados de fortissimo, pero siempre más bien por arriba que por abajo argumenta la gerente de la Sinfónica de Berna, Marianne Käch, donde hace días los músicos interrumpieron el estreno de Wozzeck de Alban Berg, por diferencias irreconciliables sobre el volumen que les exigía el director. Hubo que instalar mamparas absorbentes para seguir y es que parece que el implacable papel climático del fortissimo no sólo está dañando los oídos de los músicos, tras cientos de ensayos y pases, sino que ahora va contra la nueva regulación en materia de ruido de Bruselas. Desde luego las sinfonías de Mahler, pueden caer en desuso. Parece que hace doscientos años había menos ruido pues no aparece en partitura alguna nada por encima del ff Pero a partir del 1800 y con el romanticismo la música empezó a subir de volumen. Está dinámica del gran sonido toca a su fin y la primera víctima ha sido Estado de sitio de Dror Feiler, que debía ver su estreno mundial el pasado día 4 de abril. Como ha declarado Trygve Nordwall, gerente de la Orquesta Sinfónica de la Radio Bávara, tras alcanzar los 97,4 decibelios durante el ensayo, la pieza ha sido retirada de programa no por motivos artísticos sino regulatorios No me han dejado opción dijo tras ver rechazada la posibilidad de tocar más suave o usar tapones de alta tecnología, como los músicos de rock. Ésta ha sido hasta ahora opción intocable entre músicos Bruselas limita a 87 decibelios por semana el nivel de exposición al ruido de los músicos desde febrero BRUSELAS. La Directiva europea que protege a los trabajadores de aeropuertos, grandes almacenes, fábricas y otros lugares de trabajo en los que el ruido acaba provocando enfermedades crónicas del oído se extendió el pasado 15 de febrero a los trabajadores más desprotegidos según el comisario europeo de Empleo, Vladimir Spidla: los músicos. LAURA VILLENA. SERVICIO ESPECIAL. Desde entonces los componentes de orquestas o los profesores de conservatorio, sometidos a menudo a niveles de contaminación acústica intolerables que se traducen en continuas bajas laborales o en el abandono anticipado de la carrera musical por enfermedad, no pueden estar expuestos a niveles de ruido superiores a los 87 decibelios por semana, al igual que el resto de trabajado- res de la UE. Según un estudio danés publicado en 2006 y tenido en cuenta por Bruselas a la hora de establecer los límites de exposición, el 27 de los músicos tiene problemas de oído. Ello ha obligado a las orquestas de toda la UE a utilizar desde la imaginación hasta la tecnología para proteger a sus músicos, y algunas de Reino Unido, Dinamarca o Alemania ya han tomado iniciativas como el uso de tapones con un diseño especial o de mamparas de vidrio protectoras contra el ruido. Hasta hace dos años el límite de exposición al ruido estaba en 90 decibelios y, desde que en 2006 entró en vigor la nueva directiva europea, Bruselas no se ha visto obligada a abrir ningún expediente contra ningún país de la UE. Sin embargo, habrá que ver el efecto que la ley