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ABC MARTES 22 s 4 s 2008 INTERNACIONAL 37 Operación Propaganda El Pentágono, durante la época de Donald Rumsfeld, utilizó para canalizar sus consignas sobre la guerra de Irak a los militares jubilados que aparecen como analistas de cuestiones castrenses en las grandes cadenas de televisión de EE. UU. POR P. RODRÍGUEZ FILADELFIA. Parafraseando la famosa aseveración del general Douglas MacArthur al ser destituido por el presidente Truman, los viejos soldados nunca mueren, sencillamente se desvanecen en las pantallas de televisión Dentro de los esfuerzos periodísticos por explicar a veces enrevesadas cuestiones castrenses, las grandes cadenas de televisión de Estados Unidos tienen por costumbre utilizar en el papel de analistas a militares jubilados. Una práctica bastante extendida, especialmente ante los retos bélicos afrontados desde el 11- S, pero que ahora se ha visto cuestionada por una demoledora investigación del New York Times sobre cómo el Departamento de Defensa, durante la época de Donald Rumsfeld, utilizó a estos oficiales en la reserva como correa de transmisión de sus consignas políticas. De acuerdo a la amplia documentación original lograda por el New York Times con ayuda de una querella, el Pentágono ha utilizado estos analistas- -supuestamente independientes- -para servir como multiplicadores de fuerza de mensajes favorables a la Administración Bush, sobre todo en lo referente a la guerra de Irak. Llegando a organizar viajes pagados, compartir informes de inteligencia y facilitar centenares de exclusivas reuniones con altos cargos, algunas con el propio secretario Rumsfeld. Todo con el fin de coordinar contenidos y argumentos, llegando a repartir consignas actualizadas a través de correoselectrónicos, tal y como queda ilustrado en el llamativo caso del coronel retirado John Garrett, analista de Fox News. Estas cuestionables maniobras propagandísticas, según la extensa denuncia del New York Times no estarían basadas únicamente en cuestiones de lealtad o afinidad ideológica. Hay indicios de que la Administración Bush habría aprovechado el hecho de que muchos de los ex militares, que cobran entre 300 y 600 euros por aparición televisiva, también están vinculados a empresas que buscan contratos del Pentágono, lo que plantea toda clase de problemáticos conflictos de intereses. Ya que nadie se molesta en informar que estos oficiales de la pequeña pantalla representan a unas 150 empresas militares, ya sea en calidad de lobbystas altos ejecutivos, miembros de consejos de administración o consultores. Algunos de los militares jubilados que han participado en estas trasiego de intereses no han tenido reparo en confirmar los esfuerzos de propaganda coordinados por el Pentágono. El comandante Robert Bevelacqua, un boina verde es- El presidente Bush, ayer en el jardín de la Casa Blanca pecialista en contrainsurgencia y analista de Fox News, ha indicado que los responsables del Departamento de Defensa actuaron bajo la máxima de necesitamos meteros la mano en la espalda y mover la boca por vosotros Para el coronel Kenneth Allard, que ha actuado como analista de la cadena NBC, llegó un momento en que la propagada oficial facilitada se apartaba tanto de la reali- EFE Marionetas dad como el día de la noche El Pentágono ha intentado defender todos sus esfuerzos dirigidos a analistas militares insistiendo en que solamente se les ha facilitado hechos para que pudieran informar al público. Según ha recalcado el portavoz, Bryan Whitman, resulta bastante difícil de creer que oficiales retirados se presten a actuar como marionetas del Departamento de Defensa