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ABC MARTES 22 s 4 s 2008 OPINIÓN 11 LAS FISURAS DEL PP SE CONTAGIAN do. Aún así, siempre será menos erosivo el pim- pamOS dirigentes del PP a veces actúan y reaccionan pum estando en la oposición que estando en el Gobiercomo si su conocimiento de la sociedad fuese esno. Eso es, de todos modos, un magro consuelo en la épotrictamente el que se obtiene viajando de una a ca de la información non- stop de la televisión veintiotra sede del partido o pasando por sucesivos baños de cuatro horas y del acoso online pequeñas multitudes a favor. Al fin y al cabo, con diez Los historiadores no se ponen de acuerdo sobre la millones largos de votos obtenidos, uno puede consolaridentidad de quien dio nombre a la ley de Murphy: Si alse convocando mítines y reconfortándose en el eco de go puede ir a peor, irá a peor dice una de las versiones sus propias palabras. Pero lo cierto es que una algarada más populares de esa ley. En estos momentos, es de sargentos en Aranjuez se desparrama por toaplicable al PP. No puede decirse que los últimos da España y que lo que tal vez inicie como una cuatro años hayan sido llevaderos para el particonspiración de comedor reservado acaba turdo de Rajoy. Se diría incluso que el PSOE desde bando con anécdotas agitadas y hostiles la certiel Gobierno consiguió zarandear a la oposición dumbre política de cientos de miles de ciudadamás de lo que el PP consiguió incomodar al Ejenos en uno u otro confín del país, incluso allí doncutivo de Zapatero. Finalmente, Zapatero no lode habitualmente la política se remansa. gró quebrar el PP aunque hizo la máxima preLa actual crisis en la cúpula del PP está contasión para derechizarlo. A pesar de todo, el PP regiando al resto del PP, sobre todo en aquellas zoVALENTÍ sistió y llegó a la jornada electoral más intacto nas en las que los socialistas ganaron las eleccioPUIG de lo que algunos augures habían previsto. Sí, nes. Lo peor de los partidos políticos aflora en fue derrotado, aumentando en votos. Luego, como de reesas torceduras. El efecto mimético es intenso. Las fisupente, perdió consistencia y fue como uno de esos suflés ras del PP se están contagiando de una a otra comunique rescinden el atractivo de su apariencia exterior y dad autónoma. Aparecen candidaturas alternativas, anadoptan un paisaje de pequeñas resquebrajaduras. Vatiguos líderes resurgen de entre las sombras, viejas renya consuelo para esos más de diez millones de votantes cillas buscan el amparo de la nueva confrontación para que prefirieron la idea de estabilidad del PP a la ligeresaldar cuentas. Ahí, en provincias- -por decirlo con un za sin calado del PSOE. término ciertamente obsoleto- los viejos del lugar ya Cada vez que suponemos que las voces discrepantes recuerdan sobre todo como acabó aquella UCD que tanen el PP deciden buscar el cauce más positivo, otra voz to mérito merece por los años de la transición democráaporta la disonancia suficiente para que los que aceptatica. El menos politólogo de los opinantes sabe que los ban arriar velas asuman de nuevo una cierta agresivielectorados castigan severamente a los partidos polítidad. Es la hora de los petardistas con disfraz de aspirancos divididos. te a ideólogo. A río revuelto y entre nieblas bajas, hay Y el menos estratega de los votantes del PP comprenquien pesca a sus anchas, atento a sus propios intereses de que cada grieta es un favor desmedido que se le hace y sin el menor interés por los intereses del PP y el bien a un Gobierno que acaba de constituirse y que bien mecomún de los españoles. Por eso incluso el debate interrecería la atención frontal de un partido opositor que, no de los partidos, como ocurre en las primarias nortepor el contrario, se enfrasca en el feudo interno. Es cieramericanas, ya tiene que hacerse con luz y taquígrafos, to que, estando en la oposición, con unos meses antes por poco confortable que sea. Luz y taquígrafos, obligadel próximo congreso y algunos años antes de las elecdamente: pedir nobleza y generosidad quizás sea pedir ciones generales, la ocasión para el debate no sería imdemasiado. propia, pero es de temer que la confrontación de ideas vpuig abc. es siempre acabe en vapuleo fulanista, como se está vien- LISTAS ABIERTAS UNA RAYA EN EL AGUA EL EPICENTRO Fabio, las esperanzas cortesanas prisiones son do el ambicioso muere (Fernández de Andrada) L peso simbólico de Madrid en un Estado descentralizado hasta más allá delorazonableesuna herenciapsicológica del modelo centralista que pervive másallá delas evidencias objetivas. Larealidad deunacomunidad pujante, primeracontribuyente al desarrollo español, se agiganta en su proyección debido alefectodecapitalidadhasta alcanzar niveles hiperbólicos de influencia. Pero se trata de un efecto de proyección que tiene que ver con la gravitación mediática y hasta con la mitología política; el Madrid que proIGNACIO clamó por su cuenta la ReCAMACHO pública ya no cuenta en la vida nacional con la importancia decisiva acumulada en cuatro siglos de cenitalidad histórica. Zapatero lo ha demostrado dos veces, ganando unas elecciones generales a pesar delvapuleoqueelpueblo madrileñoleinflige con reiteración escandalosa. Acosado desde los círculos de poder de la capital, que no son sólo, ni siquiera en mayor medida, los institucionales, Rajoy se ha defendido cuestionando el valor de las conspiraciones cortesanas, y está recibiendo por ello un duro castigo dialéctico desde las plataformas palatinas, quedisponen decontundente artillería comunicativa. El por ahora líder del PP se equivocó al aplicar un reduccionismo tan despectivo como genérico que identificaba con 25 personas el ruido amplificado por los altavoces queensordecen la escena política. Pero acertó en el diagnóstico de una España múltiple y fraccional que se puede conquistar desde las realidades periféricas, donde resuenan más débiles los ecos de la disputa cainita que los clásicos localizaron en elmentidero dela Villa unlugar real de la topología de los austrias. Para enfatizar su mensaje, se rodeó en el tonitronante discurso de Elche de los barones territoriales, señores taifales o feudales que dominan laestructuraregionaldelpartido, cuyaenvolventecompañía exhibióante los presuntos conspiradores como si fueran los cañones del cardenal Cisneros. En la cuestión de fondo lleva razón el hostigado Mariano. Para bien o para mal, este país ya no es un proyecto centralizado que se resfría cuando por las cuestas de Madrid sopla el viento helado del Guadarrama. Todoelfragortormentosodeconjuraquedomina el antiguo rompeolas machadiano se disipa a medida que la mirada se aleja del epicentro hacia el ancho de las otras Españas, articuladas en poderes y autogobiernos cuasifederales y afanadas en quehaceres efectivos de menor trascendencia simbólica. Otra cosa es que un partido que lleva dos elecciones perdidas se pueda permitir amputarse a sí mismo de líderes acostumbrados a ganarlas, y pretenda soslayar su mayor parcela de poder como si fuese un búnker de resistencia. Y menos, en vísperas del dos de mayo, efemérides de un motín de apariencia trivial que acabó convertido en el levantamiento de una nación contra un imperio. Aunquelos sublevados se equivocaran de enemigo, lo que no es sino una vieja costumbre española que tiende a perpetuarse, como es fácil apreciar, con siniestra recurrencia histórica. L E