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ABC LUNES 21- -4- -2008 TOROS www. abc. es toros 81 El Juli se impone a José Tomás y su plaza BARCELONA Monumental de Barcelona. Domingo, 20 de abril de 2008. Lleno de no hay billetes Toros de Domingo Hernández (3 5 y el 6 como sobrero) y Garcigrande, desiguales de presentación y descastados y sin fondo; destacó el 6 Finito, de tabaco y oro. Pinchazo, media trasera y atravesada y dos descabellos (pitos) En el cuarto, pinchazo hondo y cinco descabellos (leves pitos) José Tomás, de tabaco y oro. Dos pinchazos y estocada. Dos avisos (saludos) En el quinto, tres pinchazos y bajonazo. Aviso (saludos) El Juli, de azul marino y oro. Dos pinchazos y estocada trasera (saludos) En el sexto, media tendida (oreja y fuerte petición) Los dos toreros pusieron la tensión de la que adolecieron los toros de Garcigrande. Se arrimaron como desesperados con ese punto final de querer enganchar. Todas las ventajas eran para el toro. No había distancias en arrimón tan bárbaro. Mas tampoco hubo cabeza, y JoséTomás en su afán perdió elsentido de la medida y de la faena. Las manoletinas fueron de órdago a la grande. Terroríficas. Hervía la plaza. Dos pinchazos y dos avisos frenaron el entusiasmo. La mala suerte dañó la mano del tercero, que fue devuelto. Se corrió turno. Midió El Juli al toro en el caballo, al que se arrancó por dos veces de corrido. De un apretado quite por chicuelinas, salió una media verónica de broche extraordinaria. A quietud echó el pulso El Juli con un toro que, como toda la corrida de Garcigrande, se apagaba. Pero El Juli remontó, se montó y se inventó el toreo en redondo y el recorrido, metido entre los pitones, haciendo el péndulo entre series, cosido a cada intenso y profundo muletazo; faena cumbre, de soberbia limpieza, inmaculada de garra, perfecta de medida, embraguetado y creciéndose sobre el toro y la plaza fría. Cuarteó demasiado en la suerte suprema, y pinchó el faenón. Finito apuntó unas maravillosas verónicas por el pitón izquierdo y un par de derechazos soberanos antes de que el castaño cuarto se desinflara a plomo y Juan Serrano volviera a la versión moderna. No valió nada el distraído quinto. Pocos entendieron cómo se enlotó. José Tomás quiso exprimir sus medias arrancadas a pies juntos, perfilero, muleta retrasada, muy valiente, no poco espeso y adocenado. Exceso de metraje otra vez y mal con la espada de nuevo. El Juli aprovechó la nobleza del sobrero jugado como sexto, y le puso ese tranco que le faltaba en el viaje. Un molesto vientecillo incomodó la fase al natural, pero Juli, que vio el flanco abierto de la empalizada, se afirmó, buscó las vueltas y le dio la vuelta a la tortilla definitivamente con uninacabablecircular invertido. Una media tendida valió; la oreja cayó y se pidió la otra con fuerza. El duelo, que fue en serio- ¡searrimaron como desesperados! ya era suyo de cualquier manera. Y, por si acaso, los goles en campo contrario valen doble. ZABALA DE LA SERNA BARCELONA. La Monumental llena hasta los topes. Duelo en la cumbre: José Tomás y El Juli. Pero en esta cumbre barcelonista los vientos no soplaban por igual para elevar las cometas a la misma altura. Decíamos ayer que Juli afrontaba el reto en territorio comanche: la nueva Barcelona taurina ha emergido de sus cenizas gracias al regreso de J. T. La ovación de gala al romper el paseíllo la recogió José Tomás, que es el dueño del corral, y la compartió. Tras las palmas, se cortaba el tenso aire. Un detalle no pasó desapercibido por ser una demostración de intenciones: cuando se abrió el portón de cuadrillas, Julián apareció el primero, se clavó en la raya y miró hacia los lados y al frente; puntillas y talones basculando: Aquí estoy yo El toro de apertura fue de trámite, como cabía esperar. Aunque no tanto. Grandón y de trote acochinado el ejemplar de Garcigrande, a la defensiva y anclado. Finito, en posición de defensa también, espabiló breve la cuestión. Cuando entró en escena José Tomás el runrún se elevó. Recogió genuflexo al toro, lavado de cara y cuello. Llovía como si se fuese a desplomar el cielo. Apenas sangre hubo en el caballo, y pronto el torero de Galapagar se agarró al piso sobre la mano derecha, sin probaturas, con toro y todo por hacer. Ligazón y quietud. Otros dos derechazos y requiso el toro recolocación, para empalmar otros tres o cuatro más. Desde el principio se barruntaba el poco gas del animal, y ya en la tercera serie, presentada la zurda, empezó a recular, a echar la cara entre las manos. Cabal la colocación enfrontilada de José Tomás, discontinua la limpieza, como la embestida, El Juli, en una soberbia media verónica EFE José Tomás, rodilla en tierra EFE