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34 INTERNACIONAL www. abc. es internacional LUNES 21- -4- -2008 ABC El Papa reza en la Zona Cero por las víctimas del 11- S y un futuro de paz Benedicto XVI escuchó, uno a uno, a 24 representantes de las familias de las víctimas, servicios de socorro y supervivientes de la tragedia JUAN VICENTE BOO ENVIADO ESPECIAL NUEVA YORK. Arrodillado y en absoluto silencio, el Papa rezó ayer durante un largo rato en la Zona Cero de las Torres Gemelas de Nueva York, antes de dirigir una conmovedora plegaria por los fallecidos, los supervivientes, las personas que acudieron a ayudar en medio de aquel desastre e, incluso, por quienes tienen el corazón y la mente consumidos por el odio para que superen su obcecación. Benedicto XVI no acusó a nadie sino que rezó por todos al Dios del amor el Dios de la paz y el Dios de la comprensión en una plegaria ecuménica cualquiera que fuese la religión de las víctimas del World Trade Center, del Pentágono y del cuarto avión, estrellado en Pensilvania. El Santo Padre encendió un cirio con bastante dificultad debido al fuerte viento, en una mañana de niebla fría que ocultaba los rascacielos y centraba la antención en el inmenso cráter que recuerda la tragedia. tre las naciones y en los corazones de todos Un mundo más pacífico y más humano es el mejor homenaje a las víctimas e incluso también la mejor derrota y la mejor lección a los criminales que cometieron la matanza del 11 de septiembre. El Papa saludó a 24 representantes de familiares de las víctimas, supervivientes, bomberos, policías y miembros de la protección civil. Benedicto XVI escuchó a cada uno, y tuvo palabras de consuelo para muchos, mientras les acariciaba las manos en un momento de gran emoción. Intentaba que no se arrodillasen para besar su anillo y les ayudaba a levantarse, pues no había ido a ese lugar a recibir un homenaje sino a ofrecerlo. por bombardeos aliados mientras era tan sólo un seminarista joven enrolado forzosamente en una batería antiaérea. Quien sobrevive a un desastre o ve morir muchos inocentes es más sensible a cada víctima sin motivo, sabiendo que añadir nuevas muertes puede incluso envilecer las anteriores. se produjeron los brutales atentados el fatídico 11 de septiembre de 2001, para que el mundo pudiese escuchar su plegaria de reconciliación. Demasiadas personas inocentes han muerto en Afganistán e Irak por lo que unos criminales hicieron en este lugar. Bin Laden quiere un siglo de violencia. Benedicto XVI quiere un siglo de paz. La sonrisa abierta y agradecida del alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, trajo al Papa de nuevo a la realidad del calor humano que lo rodeaba. Pocas horas después, en la pista del aeropuerto Kennedy, el Santo Padre aseguraba que mi visita de esta mañana a la Zona Cero permanecerá grabada para siempre en mi memoria, mientras continúo rezando por los que murieron y por todos los que sufrieron a causa de la tragedia Benedicto XVI escogió la hora de su visita a la Zona Cero (9.30 de la mañana en Nueva York, 15.30 de la tarde en Europa) muy cercana a la hora en que A una hora oportuna GENEROSIDAD Atrae a tu camino de amor a quienes tienen el corazón y la mente consumidos por el odio PAZ Y AMOR El hijo de un gendarme En su plegaria, el Papa rindió homenaje a los policías, bomberos, y a todos los que resultaron muertos o heridos mientras intentaban ayudar a otras personas. Benedicto XVI recordó incluso a los terroristas, pidiendo su conversión en una hermosa plegaria al Dios de la paz Concede tu paz a nuestro mundo violento, la paz en los corazones de todos los hombres y mujeres, la paz entre las naciones de la Tierra. Atrae a tu camino de amor a quienes tienen el corazón y la mente consumidos por el odio Al final, imploró consuelo y fortaleza, así como esperanza, pidiendo al Dios de la comprensión la sabiduría y el coraje para trabajar sin descanso por un mundo en el que la verdadera paz y el amor reinen en- Perdón a los terroristas Si el día anterior había hecho notar a veinte mil muchachos que mis años de juventud fueron echados a perder por un régimen siniestro el nazismo, otros episodios biográficos se asomaban a su gesto de ayer. Quien saludaba a los policías era el hijo de un gendarme de Baviera, y quien consolaba a las víctimas había visto la destrucción de Munich Pido a Dios la sabiduría y el coraje para que el verdadero amor y la paz reinen en los corazones de todos EMOCIÓN Y RECUERDO Esta visita a la Zona Cero permanecerá grabada para siempre en mi memoria Había compasión, pero no resentimiento sino deseos de un futuro sereno para la humanidad. El Santo Padre recordó su visita a las Naciones Unidas, y dirigió un llamamiento final a todas las personas de buena voluntad en el mundo entero para que continúen trabajando sin descanso por la justicia y la coexistencia pacífica entre los pueblos y las naciones. ¡Dios bendiga América! ¡Dios bendiga América! ABC. es Vídeo de la emotiva visita del Papa a la Zona Cero en abc. es internacional UN TRIUNFO ARROLLADOR DEL PRINCIPIO AL FIN Durante sus seis días en territorio estadounidense, donde todo fueron aplausos y apenas hubo críticas, el Pontífice ha pronunciado palabras exigentes POR J. V. BOO NUEVA YORK. Desde que que el presidente norteamericano, George W. Bush, acudió a recibirle al pie del avión en la base de Andrews- -un gesto tan inusual como celebrar al día siguiente su 81 cumpleaños en la Casa Blanca- el viaje de Benedicto XVI a Estados Unidos ha sido un triunfo arrollador. El país más poderoso del mundo le ha recibido como a un héroe y como a un padre, superando en calor y simpatía incluso a la Baviera natal del Pontífice. Al cabo de seis días en que todo han sido aplausos y apenas ha habido críticas, el Papa y América se despedían ayer como cualquier familia bien avenida: con cariño, agradecimiento y deseos de volver a verse pronto. Ningún Papa, ni siquiera su predecesor Juan Pablo II, ha sido recibido con un afecto tan unánime en los Estados Apenas críticas Unidos, con independencia de religión y de opiniones políticas. Los protestantes, los episcopalianos, los judíos e incluso los agnósticos- -que en este país son muy pocos- -han manifestado un respeto a las canas y a la personalidad del Papa como no se ha visto nunca respecto a un personaje público. Lo curioso es que Benedicto XVI no ha edulcorado su mensaje para adaptarlo al gusto de sus oyentes, sino que ha dicho con frecuencia palabras exigentes. Y, sin embargo, cada tipo de público se lo ha agradecido. El Papa escogió su discurso