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ABC LUNES 21- -4- -2008 ESPAÑA 27 Con el dinero solidario, el consistorio pagó bocadillos Durante los días posteriores a la explosión los palentinos se volcaron con las víctimas. Diversas entidades y particulares donaron dinero con el que se creó un fondo solidario para las necesidades posteriores de los afectados. Una parte de ese presupuesto fue gestionado por el Ayuntamiento. Cuando la Asociación de Víctimas y Afectados por la tragedia pidió cuentas al consistorio sobre ese fondo, obtuvieron la callada por respuesta. El PP puso los datos encima de la mesa y los vecinos los obtuvieron por terceras personas: el gobierno municipal se gastó 542.000 euros en labores de intendencia. Es decir, ni un euro repercutió en las víctimas. El dinero se gastó en partidas como bocadillos para los equipos de rescate; alquiler de 2.000 sillas para la misa funeral; horas extras de policías, bomberos y funcionarios; material como gafas, mangueras y cascos, e incluso en las puertas de los bloques dañados. Los vecinos denuncian que muchas de esas partidas quedan cubiertas con los seguros de las comunidades y con las ayudas de emergencia que existen para casos de catástrofe la reconstrucción de sus viviendas no estuviera condicionada a la aprobación del Plan General. Finalmente, la comunidad castellano y leonesa licitó la construcción de los edificios, pero fuera del Plan de Ordenación Urbana. El siguiente paso fue buscar financiación. Se intentó a través de un convenio entre el Ministerio de Vivienda y la comunidad autónoma. Cada uno se comprometió a sufragar el 50 de los costes, pero las viviendas tendrían unas limitaciones: serían de protección oficial. Algo que rechazaron de plano las víctimas, ya que, según Ainsúa, las viviendas anteriores estaban sujetas al régimen de vivienda libre, en suelo privado. Por tan- to ese es el régimen al que deben incorporarse las nuevas El convenio no salió adelante y esperan que se vuelva a negociar. No obstante, los afectados han cedido todas las indemnizaciones de los seguros de sus casas y comunitarios, así como compensaciones futuras, a la Junta de Castilla y León para la construcción de sus viviendas. Pero aún así, sienten los zarpazos de las críticas. Es lo que más les duele. Desde el Ayuntamiento- -protesta Ainsúa- -nos acusan injustamente de querer especular o enriquecernos por el hecho de pretender que las viviendas nuevas tengan el mismo régimen legal Lo que más duele que las antiguas y que no estén sujetas a una protección pública que implica limitaciones de venta o alquiler En su lucha, las víctimas de Gaspar Arroyo se sienten solas. Apenas han recibido una pequeña parte de la indemnización de los seguros; la Administración central les ha denegado las indemnizaciones que se suelen conceder en estos casos de emergencia; están pendientes de un juicio que determine quién o quiénes son los responsables de la explosión- -se originó por una fuga en una válvula de la acometida de la instalación de suministro de gas al edificio- Y por si fuera poco, un año después, sus casas aún están por construir.