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ABC LUNES 21- -4- -2008 ESPAÑA 21 -Cambiando de tema, ¿no comparte la impresión de que su sucesor en el Ministerio de Trabajo, Celestino Corbacho, ha endurecido el discurso sobre inmigración? trales nucleares. Eso es imposible en España. Entonces, esas razones me llevan a desecharlo. ¿Hay alternativa? Pienso que sí: las energías renovables. Y yo personalmente considero que permitirán crear empleo de calidad. Jesús Caldera posa junto al viejo busto recuperado de Pablo Iglesias instalado a la entrada de la sede del PSOE del programa con el que nos presentamos en 2008, junto con la igualdad real. Pero, sobre todo, hay que ir pensando ya en temas para dentro de cuatro u ocho años... nueva cultura sobre la gestión del agua a partir del año 2000, que ha sido exitosa. En esta legislatura se ha suministrado más agua que en la anterior, habiendo menos lluvia, a aquellos territorios que lo necesitan. Porque se ha hecho una política muy intensa de reutilización, de ahorro y aplicación de técnicas, como la desalación. Hay que seguir reflexionando sobre cómo aprovechar al máximo sus oportunidades y, sobre todo, garantizar que no va a haber desabastecimiento para consumo humano y para actividades agrícolas, industriales y de servicio. ¿Eso es posible en España? Sí, es posible. rre exactamente igual. El mundo consume cada vez más energía. Rifkin considera, en mi opinión con razón, que la única alternativa es modificar el patrón de consumo. El CO 2 tiene que desaparecer. No se puede hacer en un año, ni en cinco ni en diez. Quizá ni en una generación. Necesitamos más tiempo. Y nosotros vamos a apostar por hacerlo con energías renovables. Hay ejemplos en el mundo y España es uno de ellos: somos la segunda productora mundial, después de Alemania, en algunas energías renovables como la eólica. -Por ejemplo, en agua y energía nuclear, ¿ha pensado ya en respuestas a largo plazo? -Nosotros introdujimos una pes en alguna medida de un resultado electoral progresista en España. ¿Se refiere a invitar a los Nóbel a una convención como las conferencias que celebró el partido en precampaña electoral? -No sé todavía que será, pero les vamos a invitar. Lo estamos diseñando. Yo voy a empezar ya, inmediatamente, a trabajar en esa iniciativa en red para implicar en este proyecto a mucha gente que tiene muchas cosas que decir. Luego, en julio, el XXXVII Congreso aprobará sus decisiones y continuaremos en esa iniciativa en red para seguir trabajando con mucha gente que tiene muchas cosas que decir. El Congreso definirá la estructura del nuevo modelo, en el que todo el mun- ¿Va a tener algún papel en la macrofundación un personaje histórico como Alfonso Guerra, que ahora dirige la Fundación Pablo Iglesias? do estará para aprovechar sinergias. Y lo haremos en un plazo de un año o año y medio, como ha dicho el presidente. -Incluyendo trasvases como el de Barcelona. ¿Cree que los ciudadanos entienden esa obra después de haber dicho no a los trasvases -Perfectamente. Porque estamos hablando de una operación que no es invasiva del territorio. Esto no es un trasvase. Sí era un trasvase la propuesta, absolutamente fuera de lugar, de llevar agua a más de mil kilómetros, atravesando múltiples territorios, rompiendo, destrozando cadenas de biodiversidad y consumiendo volúmenes faraónicos de energía para llevar agua. Una de las mejores cosas que se han hecho en España es eliminar la posibilidad de aquel trasvase (del Ebro) Lo veremos en los próximos años. -Espero que sí. Tengo que hablarlo con él. Todavía no está definida la estructura y aquí no sobra nadie. Todo el mundo es necesario. Lo que queremos es tener sinergias, dar más dimensión al espacio de pensamiento. Es lo que preocupa al presidente. Lo que en EE. UU. llaman think tanks tener un espacio más dedicado a la reflexión y a la investigación social. Eso tenemos que fortalecerlo muchísimo. -Y sobre la energía nuclear, ¿qué tiene que decir el PSOE en los próximos años? -Sobre energía nuclear ocu- -En mi opinión, es perfectamete posible. Esto significa que hay dos modelos. Con respecto a que se reabra el debate sobre la energía nuclear, yo no estoy a favor por los tremendos riesgos que entraña la gestión de sus residuos, por el altísimo precio de la construción- -todas las centrales han exigido alta financiación pública- por las emisiones de CO 2 en la construcción y por el consumo desaforado de agua. En Francia, el 40 por ciento del consumo de agua se lo llevan las cen- ¿Es posible abastecer la demanda energética con energías limpias que no consuman CO 2? -El vicepresidente diseña la política económica y la estructura del Gobierno está muy definida. Los Ministerios de Industria y de Innovación serán un motor auxiliar importantísimo y complementario de ese diseño, por la enorme capacidad de sus titulares. Estoy seguro de que supondrán un notable éxito. Yo entiendo el morbo o el interés de los medios de comunicación, pero las competencias están perfectamente definidas. Pedro Solbes ha hecho una gestión muy buena. Yo, cuando fui ministro de Trabajo, no tuve ningún problema. Tuve una concordancia plena. Y es él quien diseña la política con el presidente. Los otros dos ministerios son, sin duda, complementos esenciales. ¿Cree que el vicepresidente Solbes manda en la economía española tanto como dice o, a tenor de lo visto en los últimos días, Miguel Sebastian también manda? -Es que la política de encauzamiento del fenómeno migratoria relacionado con el mercado laboral la hice yo con los agentes sociales. Es que fue este ex ministro quien planteó la posibilidad de regular el fenómeno migratorio y pusimos en marcha políticas que ahora lo permiten. Nosotros hemos repatriado mayor número de inmigrantes irregulares. Muchísimo más que en la legislatura del PP. Como dicen los ingleses, entonces había muchas vocals muchas voces, un discurso durísimo, pero a la hora de la verdad no se traducía en ningún hecho. Había un desorden completo en la materia. Los acuerdos de repatriación con Africa y los modelos de contratación en origen se hicieron siendo yo ministro. Lo lógico es que si hay mano de obra venga más gente y si no, menos. Lo que ocurre es que había un desorden formidable y hemos tenido que organizarlo poco a poco. Y me siento plenamente en sintonía con el discurso que hace el ministro que, por supuesto, se acomoda al del presidente del Gobierno, y que está en nuestro programa electoral. ¿Será Caldera cabeza de lista a las elecciones europeas? (risas) No creo. Yo me veo ahora trabajando en lo que me ha encomendado el presidente. Como me llevará año y medio, según él me ha indicado, y las europeas son antes, hoy por hoy no lo veo.