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ABC LUNES 21 s 4 s 2008 OPINIÓN 11 EL ÁNGULO OSCURO UNA RAYA EN EL AGUA ¿QUÉ DEBATE IDEOLÓGICO? Así, al definir el franquismo como un régimen antideLLÁ en la Edad Media- -la oscura Edad Media mocrático, antiliberal y antinacional con el que el Partique diría un analfabeto- la enseñanza universido Popular no tiene nada que ver Aguirre no hace sino taria se resumía en dos ejercicios escolares funaceptar la caracterización sumaria del franquismo acudamentales: por la mañana, cuando la mente estaba más ñada por la izquierda; caracterización a la que añade despejada, la lectio o lectura de algún pasaje bíblico o una coletilla a modo de anatema o exorcismo fácilmente patrístico; por la tarde, cuando dicho pasaje ya había sido refutable: pues, evidentemente, el Partido Popular algo digerido, se sucedía la disputatio que hoy llamaríasí tiene que ver con el franquismo, como por otra parte mos debate, en la que un alumno hacía de sostenedor, protambién tiene que ver el Partido Socialista (y basponiendo con voz resonante una quaestio disputaría bosquejar un rápido árbol genealógico de tata a propósito de la lectio matutina. Otros sus capitostes para demostrarlo) Otro ejemplo alumnos oponían entonces una serie de objeciode esa aceptación de los esquematismos ideológines mejor o peor fundadas; y, una vez leído el resucos de la izquierda nos la ofreció Esperanza Aguimen de tales objeciones, el sostenedor tenía que rre cuando, unos pocos días después, para afear responder con la probatio o prueba de su tesis, cierta humorada de Berlusconi, afirmó que una en la que refutaba las objeciones previas. Así, al fide las mejores cosas que ha hecho Zapatero es nal de cada jornada, cuando la muchachada abannombrar a tantas mujeres en este Gobierno donaba las aulas universitarias, la cuestión disJUAN MANUEL Afirmación que presupone que nombrar mujeputada había sido vuelta y revuelta como un calDE PRADA res es en sí misma una acción buena, prescincetín, y el entendimiento había sido probado al diendo de que tales mujeres puedan presentar avales de máximo, como la destreza de los caballeros en un torneo. mérito o virtud ciceroniana que las hagan merecedoras Fue en estas cuestiones disputadas donde se hicieron de tales nombramientos; lo cual no es sino acatar el catefamosos los limpios silogismos de un muchacho grueso y cismo de lo políticamente correcto. Hemos de entender, callado a quien sus compañeros apodaban El Buey Mupues, que el debate ideológico propugnado por Aguirre do pero sus mugidos no tardarían en resonar en el munconsiste en allanarse ante el nihil obstat de la progresía, do entero. asumiendo como propias ciertas acuñaciones verbales y Nuestra época, mucho menos humilde que aquella aspavientos cosméticos que permitan a la derecha sacuotra en la que el Aquinate lanzó sus mugidos, ha inventadirse el baldón de antipatía y ranciedad que la izquierda do un método más expeditivo para el debate. Ahí tenemos ha arrojado sobre ella. Pero el verdadero debate ideológicomo ejemplo a Esperanza Aguirre, que en el Foro de co que la derecha debe acometer consiste precisamente ABC pronunció un discurso cuyo propósito- -en palaen lograr que los esquematismos ideológicos de la izbras de la oradora- -no era postularse como lideresa de quierda, sus acuñaciones verbales y aspavientos cosmétila derecha, sino estimular el debate ideológico al modo cos sean percibidos como lo que son: roña progre en estacontemporáneo, esto es, saltándose la lectio matutina do de putrefacción. Mientras la derecha se empeñe en re- -Aguirre no esgrimió ni un solo argumento de autoribozarse con la misma roña que sus adversarios postulan, dad- -y evitando refutar las objeciones que se podrían el tan cacareado debate ideológico se quedará en agua de oponer a la cuestión disputada y malamente probada: borrajas; y de la derecha española jamás nacerá ese buey ¿Es el liberalismo la panacea contra las trampas ideológimudo que llene el mundo con sus mugidos. Por el momencas que Zapatero tiende a la derecha? to, uno arrima el oído a la derecha española y sólo acierta Malamente probada porque, para evitar esas trampas a distinguir el aturdido barullo de una jaula de grillos. ideológicas, Esperanza Aguirre propone asumir como www. juanmanueldeprada. com propios los esquematismos ideológicos de la izquierda. LA HORQUILLA DEL ZAHORÍ OSTIENEN los politólogos y otros expertos en pronósticos equivocados que gran parte de las guerras de este siglo tendrán que ver con la lucha por el agua. Incluso algunos teóricos del tardomaterialismo histórico ven en el conflicto judeopalestino una variante ideológica de la disputa hídrica. En España, gracias a los vaivenes del péndulo zapaterista (más bien una tosca horquilla de aprendiz de zahorí) estamos volviendo al primitivismo prepolítico de la trifulca por los recursos naturales, rudimentaria variante de la pugna territoIGNACIO rial que sustituye los prinCAMACHO cipios evolucionados del reparto y la solidaridad por una rebatiña elemental de apropiaciones primarias. Con el visto bueno del Gobierno, la autonomías de la España húmeda están cerrando el grifo a las regiones secas con la contumacia avarienta con que el viejo terrateniente auverniés de El manantial de la colina asfixiaba a su vecino de acequia en los ásperos dramas rurales de Marcel Pagnol. Esto no es exactamente el trasunto del país desarrollado y posmoderno que gusta de dibujar el presidente; más bien parece una riña atávica propia de sociedades ancladas en un ceñudo egoísmo aldeano. Así será hasta que este gabinete de diseño, proyectado según modelos de marketing social, tome conciencia de que hay problemas que no se pueden abordar desde la retórica vacía de los grandes conceptos, sino desde una voluntad práctica de transformación estructural que requiere cierto compromiso. Por mucho énfasis deconstructivo que Zapatero quiera darle a su proclamada idea de nación, las naciones necesitan para serlo de una mínima cohesión que sólo puede garantizar el Estado. Conflictos como el del agua, de naturaleza intrínsecamente insolidaria, exigen la intervención de un arbitraje o un liderazgo unívoco que establezca la cordura desde una visión totalizadora del proyecto de España. Y llama la atención que ese sedicente socialismo igualitario que pretende liderar el presidente sea el responsable de una grave discriminación de los recursos que sostienen el desarrollo equilibrado de una nación moderna. La modernidad de un país no está en los discursos de sus dirigentes, sino en las estructuras que cohesionan a sus ciudadanos. En esta España de taifas y micronaciones de la señorita Pepis, sólo el Estado puede arbitrar políticas de visión unitaria que impidan el espectáculo cavernícola de las guerras hídricas. Pero al poder le parece más prioritario pactar con la oposición las cuotas del Poder Judicial que una política seria de reparto del agua o la energía. Quizá porque le da miedo ejercer de Gobierno de una mayoría transversal en vez de agarrarse a alianzas sectarias, y prefiere practicar la moderna rabdomancia de un hechicero de tribu. No es un trasvase de más o de menos lo que está en juego en la nueva batalla política del Ebro; es la concepción de un Estado igualitario capaz de saltar sobre las fronteras interiores que irresponsablemente él mismo ha creado. A S