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ABC SÁBADO 19 s 4 s 2008 CULTURAyESPECTÁCULOS 85 Cultura y Exteriores mueven ficha en el pulso que mantienen Caffarel destituye a tres personas del equipo directivo del Cervantes que fueron nombradas por César Antonio Molina NATIVIDAD PULIDO MADRID. Tras conocerse que los ministros de Cultura y Exteriores se mantienen en el nuevo Ejecutivo, se esperaba que muy pronto César Antonio Molina y Miguel Ángel Moratinos comenzaran a mover ficha en el pulso que mantienen por las competencias de uno y otro Departamento. Y así ha sido. Sociedades Estatales como Seacex, el Instituto Cervantes, las bienales internacionales... Hay organismos y eventos de gran calado que dependen de uno u otro Ministerio, y también los hay compartidos, pues unen el contenido cultural a la proyección internacional. Lo que parece claro es que ninguno quiere perder su cuota de poder ni ceder lo más mínimo en sus actuales competencias. El Consejo de Ministros aprobó ayer el nombramiento de Guillermo Corral Van Damme como director general de Política e Industrias Culturales. Ha estado destinado en las representaciones diplomáticas de España en Turquía, Tanzania y ante la Unión Europea. En 2005 fue nombrado comisario general adjunto para la conmemoración del XXV Aniversario de los premios Príncipe de Asturias. Ha sido director de Relaciones Internacionales e Institucionales de la Casa Sefarad y desde septiembre de 2007 era vocal asesor para asuntos internacionales en el Gabinete del Ministro de Cultura. Se trata de una nueva dirección general dentro del Ministerio de Cultura, que sustituye a la de Cooperación y Comunicación Cultural, a cuyo frente estaba Carlos Alberdi desde 2004, cuando fue nombrado por Carmen Calvo. Alberdi fue quien llevó personalmente la aprobación del Documento de Buenas Prácticas y quien debatió el texto con el sector del arte contemporáneo, el principal implicado. Luego, y ya con César Antonio Molina al frente de Cultura, ese Documento se ha extendido a otras disciplinas culturales. También las aguas andan revueltas en el Instituto Cervantes, dependiente de Exteriores y a cuyo frente estuvo el actual ministro de Cultura. Argumentos suficientes para que el morbo estuviera garantizado. De momento ha sido Carmen Caffarel la que ha dado el primer paso con la destitución esta semana de tres de los miembros del equipo directivo de esta institución. El martes se conocieron las destituciones de Alfonso Luengo Álvarez- Santullano y Jorge Urrutia, director de Recursos Humanos y director académico del Cervantes, respectivamente. Urrutia ha sido sustituido por Francisco Moreno, catedrático de Lengua Española en la Universidad de Alcalá. Ya fue director académico del Cervantes, fundador del centro que tiene en Sao Paulo y director del de Chicago. Dos días más tarde, Carmen Caffarel comunicó también su destitución a Xosé Luis García Canido, director de Cultura del Cervantes. Los tres altos cargos salientes fueron personas de confianza de César Antonio Molina, quien los nombró, por lo que se especula con la posibilidad de que aterricen en alguna institución dependiente de Cultura. Mientras tanto, en las Sociedades Estatales siguen expectantes por ver cómo les afectará este pulso entre Exteriores y Cultura. Molina ya advirtió el lunes en el Prado que más que grandes cambios, habrá ajustes en el organigrama del Ministerio. El juez de Tampa reprocha a Odyssey no guardar los secretos que exige El Gobierno, satisfecho s El juez califica la postura de Odyssey de deshonesta J. G. C. MADRID. Nuevo capítulo en el culebrón por el presunto expolio de Odyssey por el tesoro Black Swan El juez Pizzo de Tampa denegó ayer la moción presentada por la empresa Odyssey Marine Exploration para mantener en secreto las respuestas que le han obligadado a ofrecer en relación al Black Swan informa Efe. El juez califica la postura de la empresa como deshonesta y carente de fundamento según subraya en un comunicado el Ministerio de Cultura. El cuestionario presentado el pasado día 14 exigía a Odyssey que expusiera su hipótesis de trabajo sobre la identidad de cualquier nave que pudiese estar relacionada el caso. La posible identificación del Black Swan como un buque español es la pieza clave en la reclamación de España del pecio. La empresa indicó en un comunicado que esperaba tener la oportunidad de explicar con más detalles sus razones por las que introdujo la solicitud de confidencialidad. Pero lo cierto es que en el auto, el juez Pizzo reprocha a Odyssey haber basado su estrategia de casi un año en la necesidad de confidencialidad absoluta, mientras realiza declaraciones a la prensa, tanto en Tampa como en España, que incluyen las identidades de sus hipótesis de trabajo: Nuestra Señora de las Mercedes hundido frente al Algarbe en 1804, y Merchant Royal mercante desaparecido en 1641. La primera de las dos tesis coincide con la que mantienen en el Ministerio de Cultura como posible procedencia de las 500.000 monedas declaradas por Odyssey en mayo de 2007, cuando se desató el escándalo. Cultura mostró ayer su satisfacción ante el fin de la confidencialidad, y afirmó que está estudiando el material ofrecido por Odyssey y que, antes del 9 de mayo, explicará sus conclusiones a la opinión pública. Entre tanto, Odyssey prepara su próxima junta de accionistas para el mes próximo, sin informarles de la imputación en España contra su presidente, Greg Stemm, por el Juzgado de La Línea de la Concepción. Alberdi, primera víctima La dirección general de Política e Industrias Culturales sustituye a la de Cooperación y Comunicación Cultural