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4- 5 S 6 LOS SÁBADOS DE LUGAR DE LA VIDA Ávila Mónica FernándezAceytuno Caja de luz con motivos arquitectónicos simulando una ventana. De Fann mosas cajas de luz, que se retroiluminan proyectando la imagen impresa en metacrilato opal, creando un efecto tridimensional, como el de una ventana falsa. La empresa Photosoul, por su parte, se dedica a la impresión de fotografías sobre distintos y originales soportes en grandes formatos con fines decorativos. Aunque si lo que quieres es simplificar y prefieres hacerlo on line, La Cocina Digital se dedica a hacer realidad y personalizar cualquier objeto con tus fotos: un reloj, unas cortinas... hasta unas piruletas. Las posibilidades son ilimitadas y siguiendo un fácil paso a paso logras cocinar tus propias recetas fotográficas. El resultado te lo mandan a casa en solo unos días. En Todolifestyle se puede elegir entre muchos modelos para conseguir el mural preferido con unas medidas determinadas y de fácil instalación. Lo envían a casa en días. En Decoraphotos tiene incluso sillones para tapizar con la foto que se desea. Impresión sobre sillas de Philippe Starck Fann: 91 435 72 23 y www. fann. es. Photosoul: 91 431 52 72 y www. photosoul. es. Todolifestyle: www. todolifestyle. com. La cocina digital: www. lacocinadigital. es y 91 567 10 82. Decoraphotos: 902 367 355. www. decoraphotos. com Asus Tel. 934929800 www. asus. es Asus R 300, marco digital y GPS o recordaba tan azul el cielo de Ávila. Estaba desayunando en el Parador y por los ventanales que dan al jardín donde se ven los setos muy recortados con formas muy distintas, me pareció por un momento que detrás tenía ese jardín una pared pintada de azul celeste. Pensé que habría una pista de tenis, o una piscina, y la pared servía de parapeto de las miradas indiscretas. Pero ese azul, ¿cómo han podido poner ese azul junto a las piedras? pensé. Y al mirar mejor, me di cuenta de que era el cielo, el cielo de Ávila. Es como si allí limpiaran el cielo cada mañana, para que no hubiera en lo alto la pelusa de una nube. Es un cielo de cuarto infantil, sobre las piedras de la muralla. Aunque de mis tiempos infantiles, lo que yo recordaba de una excursión a Ávila no era el cielo, sino el brazo incorrupto de Santa Teresa, que hubiera querido volver a ver, por la honda impresión que me causó en su día, pero a lo que nadie quiso acompañarme, por lo que me fui de Ávila sin volver a ver el brazo que, posado en la mesa o sobre el papel, escribió tantas cosas que después leí y me impresionaron aún más que la visión del brazo. Son frases que cito de memoria, por lo que no puedo asegurar que sean así exactamente, como cuando vimos su retrato en la iglesia donde Santa Teresa fue bautizada, y pensé aquello de: Humildad es andar en verdad Al menos tuvimos tiempo de dar un paseo por las calles más céntricas, donde me quedé maravillada mirando las tiendas de Ávila, las de siempre, que son como un tesoro que se ha hundido ya en la mayoría de las ciudades. Porque Ávila tiene aún tiendas donde venden navajas y paraguas al mismo tiempo, o legumbres a granel de todas las clases y, entre ellas, unas habas diminutas que yo no había visto nunca y que llaman arrocinas. Un señor muy amable, que parecía parte de la tienda, como si llevara tras ese mostrador toda su vida y toda la tienda y él fueran ya uno solo, me explicó que las habas arrocinas se cuecen el mismo tiempo que las otras habas. Salí de Ávila pensando en cómo cocinarlas, bajo un cielo azul que parecía recién pintado. www. monicafernandez- aceytuno. com N