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36 INTERNACIONAL Crisis mundial por el precio de los alimentos SÁBADO 19 s 4 s 2008 ABC Estalla la revuelta global del pan El alza sin precedentes del precio de los principales productos agrarios ha desencadenado protestas populares en una veintena de países de Asia, África y América Latina s Los organismos internacionales piden una revolución en la agricultura ABC RABAT, BUENOS AIRES, PEKÍN, MADRID. El precio del trigo está disparado. Y el del arroz. Y el de la soja y el maíz. El coste de la cesta de la compra para millones de personas se ha multiplicado. Según datos de la Organización para la Agricultura y la Alimentación de la ONU (FAO) en los últimos nueve meses el precio de los alimentos ha aumentado un 45 por ciento en el mundo. Y como resultado, el mundo asiste a una rebelión global contra el hambre que se ha manifestado estos días en decenas de microprotestas en al menos tres continentes. Mientras muchos están preocupados por llenar sus depósitos de gasolina, muchos otros en todo el mundo luchan por llenar el estómago afirmó el pasado día 11 Robert B. Zoellick, presidente del Banco Mundial. El anterior número dos de Condoleezza Rice en el departamento de Estado de EE. UU. advirtió que la crisis actual podría suponer siete años perdidos en la lucha contra la pobreza, mientras el director general de la FAO, Jacques Diouf, reclamaba esta semana medidas urgentes El bajol nivel de los stocks de los principales cereales, el incremento de la demanda alimentaria en China e India, el cambio climático, la utilización de productos agrícolas para fabricar biocombustibles, y la inversión especulativa en estos productos como alternativa a un petróleo por las nubes y un dólar bajo han provocado un alza generalizada de los precios, que ha sido recibida con protestas en muchos países. La FAO estima que los países africanos más afectados pagarán este año hasta un 74 por ciento más por su factura de cereales. En Marruecos, ganan protagonismo los tansikiyates los movimientos sociales para luchar contra el alza de precios de productos de primera necesidad. El pan subió de golpe un 25 por ciento en septiembre y los graves incidentes ocurridos a finales de ese mes en la ciudad de Sefrú, en el centro del país, fueron sólo los primeros de otros más graves que se han ido repitiendo en otros países de África más desabastecidos. Los mauritanos ven cómo el haber emprendido en 2007 la senda de la democracia, tras décadas de dictaduras, no les ha servido para aclarar su horizonte. Más del diez por ciento de sus tres millones de habitantes afrontan impotentes el ascenso del precio del sorgo o el mijo, lo que les llevó a protagonizar manifestaciones en el interior del país, donde los que pasan hambre suman un veinte por ciento. El recorrido por el mapa africano del hambre y el desabastecimiento continúa hacia el sur, más allá del Magreb y bordeando la franja del Sahel, tradicional alacena de las peores hambrunas. Así, Senegal, Burkina Fasso y Costa de Marfil han sido escenarios de manifestaciones de protesta en las últimas semanas. Pero los disturbios más graves se vivieron a finales de febrero en Camerún, donde la desesperación por la falta de acceso a los alimentos se aliñó con la impotencia de la población ante un presidente, Paul Biya, que gobierna desde 1982 y quiere dar un giro constitucional para mantener la poltrona. El balance oficial reconoce 40 muertos, cifra que algunas fuentes elevan al centenar. El círculo se cierra ascendiendo de nuevo al norte. El delta del Nilo en Egipto ha sido sede esta semana de revueltas callejeras con al menos tres muertos, por el encarecimiento del pan, y varios centenares de personas detenidas. El Cono Sur, desde Ecuador a Paraguay, no se libra del alza de los alimentos. En Argentina, la reciente huelga agropecuaria puso al desnudo el verdadero valor de los productos de primera necesidad en un país que crece al rimo del ocho por ciento desde hace seis años. Pese al control de precios que impone el Gobierno del matrimonio Kirchner desde el año 2006, la inflación anual estimada en la alimentación es superior al 30 por ciento. El índice oficial del Gobierno reduce esa cifra a menos de la mitad, pero ni el FMI, ni las consultoras locales, ni la población le conceden el más mínimo crédito. El Gobierno argentino intenta contener los precios por las buenas- -mediante el diálogo- -o por las malas, con prohibiciones de exportación o impuestos elevados sobre las mismas. La cesta de la compra es un baile de cifras que puede llegar a sufrir aumentos súbitos de un 20 por ciento en un mes, Graves disturbios en Camerún El cambio climático, los biocombustibles, la creciente demanda en India y China, el precio del petróleo y los bajos niveles de producción, entre las causas