Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4 EDITORIALES SÁBADO 19 s 4 s 2008 ABC DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO DIRECTOR: ÁNGEL EXPÓSITO MORA Director Adjunto: Eduardo San Martín. Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer, José Antonio Navas y Pablo Planas. Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado. Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro. PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: JOSÉ MANUEL VARGAS PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área de Publicidad: Adolfo Pastor Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera PARCHE ECONÓMICO, NO PLAN DE CHOQUE I no hay crisis no puede haber programa de choque. Si estamos ante una desaceleración normal y esperada tras años de fuerte crecimiento, no se entiende la prisa por impulsar la actividad económica y aliviar la situación financiera de las familias, como parece pretender el paquete de medidas aprobado en Consejo de Ministros. Esta contradicción es más evidente cuando el Gobierno sigue considerando prematuro revisar el cuadro macroeconómico, que aún contempla un crecimiento del 3,1 por ciento, aunque bien es cierto que el vicepresidente ha matizado esa cifra. No es un tema menor, pues conocer las previsiones oficiales, la evaluación concreta, es una condición necesaria para juzgar la idoneidad del paquete adoptado. Es la transparencia mínima que se le debe exigir a un Gobierno democrático. Porque puede deducirse que el Ejecutivo mantiene el equivocado diagnóstico de base, un bache transitorio en la senda de crecimiento, que se puede amortiguar con algunas medidas puntuales. De hecho ese parece ser el enfoque, pura demanda transitoria vía las promesas electorales de devolver impuestos y más apoyo al sector de la construcción para evitar la destrucción de empleo. Pero hay dos excepciones que parecen apuntar a que el Gobierno está por fin reconociendo, aunque sea implícitamente, que la crisis será intensa y larga. Hay que felicitarse por la conversión de los socialistas a la supresión del impuesto sobre el patrimonio, una medida que cuando fue propuesta por el PP se calificó de regresiva y requiere compensar a las comunidades autónomas, pero evidencia que España tiene un problema de fondo con el ahorro que exige repensar su tratamiento fiscal. Es también significativa, y más problemática por los incentivos perversos que puede generar para el futuro, la ampliación de los avales del Instituto de Crédito Oficial a la titulización de créditos hipotecarios destinados a las viviendas de protección oficial y a la pequeña y mediana empresa. Es preocupante, porque supone la utilización de la política financiera para socorrer a un sector concreto de la economía, lo que sólo estaría justificado a MENSAJES L S cargo del presupuesto y por el miedo a que pueda crear problemas sistémicos en el sistema financiero. La Bolsa ha reaccionado con alegría a estas medidas, por lo que tienen de romper un impasse que duraba ya mucho tiempo, y porque anadie le amarga un dulceen forma de ayudas públicas. Pero sigue habiendo muchas dudas sobre si el Ejecutivo haentendidola naturaleza y profundidad dela crisis. Haoptado por el camino fácil, gastarse unos diez mil millones de euros, uno por ciento del PIB, en medidas tradicionales de apoyo al consumo y la vivienda. Con lo que ha vaciado el superávit estimado por el Banco de España con crecimientos del 2,5 por ciento que hoy parecen optimistas. Pero no ha mejorado en nada la productividad ni la competitividad de la economía española, con loqueseprofundizaen elerror delapolíticaeconómica de la última legislatura. Seecha en faltadecisiónpolíticaparaafrontar los problemas estructuralesdesobraconocidos, como una liberalización del mercado de trabajo que aumente la movilidad funcional y geográfica de la mano de obra y ponga la negociación colectiva al servicio de la competitividad internacional; una reducción de la presión fiscal a las empresas para situar el tipo impositivo de sociedades por debajo de la media europea y reducir el efecto distorsionador en la creación de empleodeun impuestosobrelanóminacomoson las cotizaciones a la seguridad social; una mejora de la competencia en los mercados de bienes que frene la deriva inflacionista y el deterioro de la capacidad adquisitiva; una política energética que prime la eficiencia y el abaratamiento de los costes de generación. Siguesin haber más política económicaquela meramente coyuntural. Lo que puede ser coherente con el mensaje que sequieretransmitir desde elpoder, deque aquí nopasanada que no se pueda aliviar con un poco de déficit público. Un mensaje que no coincide con lo que opinan expertos nacionales e internacionales y con lo que observa el ciudadano. Sigue sin entenderse que estamos ante la necesidad de competir en un mundo globalizado y se nos ha acabado el crédito barato y abundante. Sobran gestos y falta política económica. FIRMES DEL PAPA A visita de Benedicto XVI a Estados Unidos está respondiendo a las grandes expectativas que había suscitado. El Papa ha sabido afrontar con valentía y sin rodeos el delicado asunto de la pederastia, incluyendo a última hora un encuentro con los familiares de los afectados a los que reiteró su condena más tajante de tales prácticas intolerables. El mensaje al presidente Bush acerca de la prioridad de la diplomacia internacional sobre cualquier otra fórmula es fiel reflejo de que, al igual que Juan Pablo II, el actual Pontífice es capaz de reiterar la doctrina cristiana ante los gobernantes más poderosos de la tierra. La misa multitudinaria con los católicos hispanos es una muestra de sensibilidad hacia un colectivo cuyo protagonismo crece sin cesar en la sociedad norteamericana. El discurso en Naciones Unidas y la visita a la zona cero símbolo universal de la barbarie terrorista, ofrecen el perfil más genuino de un viaje que refleja la enorme dimensión de la personalidad del Papa. Lejos de los tópicos interesados acerca de un Pontificado conservador y puramente continuista, Benedicto XVI traduce en acciones prácticas esa excepcional capacidad intelectual que le permite afrontar con rigor y espíritu constructivo los retos de la Iglesia contemporánea. La mejor prueba de ello es el éxito de este largo y enjundioso viaje a la única superpotencia de nuestro tiempo en las facetas política, social y pastoral. IU, PRESA DE SU T CONTRADICCIÓN an grave como la negativa de los tres concejales de IU en Mondragón a apoyar una moción de censura contra la alcaldesa de ANV es la impostura de Gaspar Llamazares, todavía líder de la coalición, con su obsesión por amagar y no golpear. Su advertencia a los ediles en ese Ayuntamiento de que serán expulsados de IU si no censuran a la alcaldesa es una reacción tardía- -ya nadie puede obligarles a abandonar su sillón en el consistorio- -y, sobre todo, es demostrativo de la menguante autoridad de Llamazares. Es insólito que IU, sumida en un agujero ideológico y en una profunda crisis de liderazgo, apoye a ANV según qué días. IU carece de un discurso creíble y se toma la lucha contra el terrorismo como un juego oportunista y por eso malvive herida por sus eufemismos y contradicciones. Y refugiarse, como hace, en un fingido victimismo por supuestos defectos de la ley electoral no deja de ser un argumento falaz. Haría mejor IU en preguntarse si no es por actitudes como la de sus ediles en Mondragón por lo que está hundida, sin peso en el Congreso ni proyección nacional.