Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
96 CIENCIAyFUTURO SALUD VIERNES 18 s 4 s 2008 ABC Logran con terapia génica la remisión de un melanoma con metástasis ABC MADRID. Investigadores del Instituto del Cáncer Dana Farber en Boston (Estados Unidos) han conseguido por primera vez la remisión de un cáncer de piel metastásico, un melanoma, mediante una terapia génica. El trabajo, que se publica en la revista Journal of Clinical Oncology describe el caso de una mujer de 79 años de edad con tumores de melanoma en varias partes del abdomen. Cuando las pruebas de laboratorio mostraron que las células tumorales de la paciente portaban una anomalía en un gen llamado KIT, la paciente se enroló en un ensayo clínico con Gleevec (imatinib) un fármaco conocido por dirigirse a este gen. Cuatro meses después de comenzar la terapia, los análisis mostraron una reducción del tamaño del cáncer: dos de las masas tumorales habían desaparecido y otras se habían reducido en gran medida. A los cuatro meses los tumores seguían bajo control y ahora, nueve meses después de comenzar la terapia, la enfermedad sigue estable. Según explica Stephen Hodi, director del estudio, esta es la primera prueba de principio de que podemos descubrir el talón de Aquiles del melanoma, un gen crítico para el crecimiento y proliferación tumoral, y que dirigirnos a este gen con un fármaco produce la muerte de estas células Hodi señala que estos resultados son alentadores porque no existen tratamientos eficaces para los pacientes de melanoma con enfermedad metastásica Pese a tratarse de una sola paciente, el experimento descarta que no existan vías genéticas para desactivar el crecimiento del melanoma. Amilia Taylor, con 21 semanas de gestación y 280 gramos, es el prematuro más pequeño del mundo que sobrevive sin secuelas AP Desarrollan un sistema para calcular la viabilidad de los bebés prematuros Una niña que nazca a las 23 semanas de gestación tiene más posibilidades de sobrevivir sin secuelas que un niño de 24 semanas N. RAMÍREZ DE CASTRO MADRID. El límite entre el milagro y lo científicamente posible para un prematuro se sitúa en las 23 semanas de gestación y los 400 gramos de peso. Por debajo de ese tiempo de maduración en el útero de la madre, la mortalidad de los bebés roza casi el cien por cien y, en el improbable caso de sobrevivir, las secuelas son tan previsibles como preocupantes. Desde lesiones cerebrales a ceguera, sordera y problemas motores de los niños. Pero, a veces, la medicina se topa con casos sorprendentes como el de Amilia Taylor, un bebé de 21 semanas de gestación y 280 gramos que en Estados Unidos logró sobrevivir sin secuelas aparentes. El caso de Amilia y otros similares están consiguiendo que los pediatras se cuestionen los límites de viabilidad de estos seres diminutos. Y se pregunten cuándo está justificado luchar por la supervivencia de un prematuro sin generar un sufrimiento inútil tanto al niño como a la familia. Para despejar esas dudas, un grupo de investigadores de Estados Unidos ha desarrollado un sistema que ayudará a padres y médicos a tomar esta decisión, basado en una detallada investigación que se publica en el último número de la revista New England Journal of Medicine Su método ofrece un cálculo online para establecer las posibilidades de supervivencia y discapacidad de los niños en la que se tienen en cuenta factores que van más allá del tiempo de gestación. A cualquier edad, los pequeños que pesan más, proceden de un parto único (no hay hermanos gemelos o múltiples) y han sido tratados antes de nacer con esteroides (fármacos para ayudar a los pulmones a madurar) tienen más posibilidades de sobrevivir sanos, aunque hayan nacido tan pronto como la semana 23. El sexo también importa y mucho. Las niñas son más fuertes y tienen más posibilidades de sobrevivir que los niños de la misma edad gestacional. La investigación demuestra que una niña de 23 semanas puede Factores que puntúan a favor Sexo: Una niña nacida a las 23 semanas tiene más opciones de sobrevivir sin grandes secuelas que un niño de 24. Parto único: Los niños nacidos de gestaciones gemelares o múltiples tienen más riesgo. Tratamiento prenatal: Mejoran la supervivencia los esteroides, fármacos para acelerar la maduración pulmonar que se dan a las mujeres embarazadas por amenaza de parto. Peso y edad gestacional: Cada día y casi cada gramo de más cuentan a favor. brevivir en una niña gemela con la misma edad y peso serían del 86 y sólo tendría un 23 de riesgo de sufrir alguna secuela grave. En la mayoría de las unidades neonatales no se duda sobre el tratamiento que deben recibir los niños nacidos a partir de la semana 25. Con ellos se utilizan todos los recursos y cuidados disponibles, por agresivos que sean: reanimación, respiradores artificiales, alimentación intravenosa... Por debajo de la semana 22 tampoco se duda. No hay muchos hospitales que lo intenten porque las posibilidades de sobrevivir son escasas y el sufrimiento muy alto. Pero la incertidumbre surge con los niños entre la semana 23 y la 24. Con ellos, el sistema de cálculo se puede convertir en una herramienta valiosa para ayudar a decidir. Para elaborar este método, se evaluaron 4.446 grandes prematuros, nacidos a entre la semana 22 y 24 de gestación. Los recién nacidos fueron tratados en 19 hospitales de Estados Unidos que pertenecen a la red de investigación neonatal. Los más inmaduros, 744, no recibieron tratamiento y fallecieron. En el límite de viabilidad Las dudas sobre si se debe reanimar a un niño muy prematuro surgen en los nacidos entre la semana 23 y 24 ser más fuerte que un varón nacido una semana después. Según esta valoración de riesgos, un niño nacido en un parto gemelar a las 24 semanas, sin que su madre recibiera esteroides posee un 69 de posibilidades de sobrevivir. Y si lo consiguiera lo haría con una gran discapacidad con un 50 de seguridad. Las oportunidades de so- Más información: http: content. nejm. org cgi content full 358 16 1672