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ABC VIERNES 18- -4- -2008 ESPAÑA 25 Tres técnicos de la Xunta entran al Pazo de Meirás para ver su estado Si es declarado Bien de Interés Cultural, tendría que abrirse al público 4 días al mes ANA MARTÍNEZ SANTIAGO. Es un hecho inaudito en la historia. Por primera vez, el emblemático Pazo de Meirás, antaño residencia de verano de Francisco Franco, abrió sus puertas a personas ajenas a la familia, aunque para ello fuese necesaria una orden judicial. Tres técnicos de la Consejería de Cultura (una arqueóloga, una historiadora y un arquitecto) entraron en el palacete que el general recibió durante la Guerra Civil. Le fue otorgado como obsequio en nombre del pueblo, después de una colecta de donativos organizada por un grupo de empresarios y políticos que quisieron demostrar, con este comportamiento, su lealtad al régimen. Situado en la pequeña localidad coruñesa de Sada, el acceso al inmueble (reconstrucción de una casa quemada en 1809 por los franceses en la Guerra de la Independencia) supone el final de un largo y duro contencioso que ha enfrentado a los dueños con las autoridades gallegas. Los herederos se negaron en todo momento a facilitar lo que entendían como una intrusión un comportamiento sostenido en el tiempo a pesar de que desde 1991 la propiedad forma parte del inventario del patrimonio cultural de Galicia y su revisión es, por tanto, obligatoria. Fue el Tribunal Superior de Justicia de Galicia el que, el pasado marzo, dio la ra- zón al Gobierno e instó a los hacendados a facultar el ingreso. La misión de los tres expertos es realizar un reportaje fotográfico, una inspección para reunir información sobre la arquitectura interior, los bienes susceptibles de ser considerados patrimonio cultural y el estado de conservación de todo el conjunto. Los datos que tras la tarea se recopilen serán analizados por el personal de la Dirección General de Patrimonio Cultural y se añadirán a la restante documentación que, en los últimos meses, ha recabado la Consejería de Cultura Una vez se analice todo, se evaluará si el pazo reúne las condiciones para ser declarado Bien de Interés Cultural, máxima figura de protección patrimonial, y, en caso positivo, la edificación tendría que estar abierta al público cuatro días al mes y cualquier intervención sobre ella precisaría de la autorización de la Dirección de Patrimonio Cultural. Esta distinción obligaría también a los propietarios al cuidado y preservación del edificio. El Pazo de Meirás tiene una superficie construida de 2.115 metros cuadrados, y está ubicado en una propiedad con una superficie total que supera las 6,6 hectáreas. Inspección informativa Uno de los técnicos de la Xunta entra en el edificio EFE