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ABC JUEVES 17 s 4 s 2008 DEPORTES 99 EL VALENCIA, CAMPEÓN DE LA COPA DEL REY La soledad de Ronaldinho Mientras el Barça se entrenaba en El Montanyá, el brasileño se refugió en un barracón y luego esperó en solitario durante casi una hora en el autocar a que sus compañeros acabaran la sesión POR ENRIQUE YUNTA BARCELONA. Encerrado en su mundo, sin querer ver más allá de la burbuja que le impide conectar con la realidad, Ronaldinho consume sus últimos días como barcelonista en la más profunda soledad. Ya nadie le da palmaditas en la espalda y pocos le ríen las gracias. Unos van por un camino y él va por otro completamente opuesto, un camino que le lleva hasta Milán en busca de la sonrisa perdida. Sólo ahí parece posible que recupere la felicidad y el buen gusto que tenía cuando jugaba a fútbol. Valga la imagen de ayer para resumir el lamentable momento del brasileño. Frank Rijkaard tomó la decisión de trasladar al grupo a El Montanyá- -escenario de tan grato recuerdo para el Dream Team de Johan Cruyff- -con el objetivo de oxigenar al plantel y cambiar de aires, un hábito que, dicho sea de paso, no a todos complace. Al que menos le gustó esta idea fue a Ronaldinho, que se vio de viaje con sus compañeros sin saber exactamente qué pintaba él ahí, lejos de su querido gimnasio del Camp Nou o del sofá de su lujosa casa. Trece días después, se hizo carne. Aparcado el autocar, y vestidos ya de corto, los jugadores aptos y útiles se trasladaron al reducido campo de entrenamiento mientras Ronaldinho, de calle, se desviaba para acomodarse en un humilde barracón habilitado para la causa con una camilla. A mitad de la sesión, el 10 dio por finalizado su trabajo de fisioterapia, abandonó la caseta y recorrió el reducido trecho que le separaba del autocar, obviando a los jóvenes que buscaban un último recuerdo del que en su día fue un héroe. Ya en el autocar, completamente solo, Ronaldinho aguantó durante casi una hora hasta que sus compañeros regresaron. Cincuenta minutos de cabezadita, cincuenta minutos de retiro espiritual en el que echó las cortinas para que nadie le viera, para que nadie se percatara del deterioro de un ídolo que agoniza como azulgrana y que espera resucitar como rojinegro. Luego hubo comida de hermandad, una barbacoa desaliñada para unir criterios y conjurarse en este tramo final de la temporada. No fue la fiesta más divertida de la historia, pero a todos les quedó más o menos claro el mensaje. Toca dar una alegría este sábado a la desquiciada afición en el insípido derbi contra el Español y esperar a que la eliminatoria con el Manchester sea lo que Dios quiera. Sólo en Europa hay ilusión y la gente cree que es posible soñar con Moscú. Cortinas y a esperar La afición blanquinegra vivió con suma emoción el partido en la plaza de toros de Valencia EDUARDO MANZANA Los valencianistas aparcan la depresión El triunfo ante el Getafe lanzó a la afición blanquinegra a la calle para festejar un título tras tres temporadas de sequía XAVI MORET VALENCIA. La afición del Valencia vivió ayer la noche más feliz del año. El triunfo de su equipo en la final de Copa fue el único motivo de alegría en una temporada trufada de decepciones, por lo que la euforia se desató en la ciudad. Había motivos para ello, pues acababa de terminar una sequía de cuatro años sin saborear las mieles del éxito. Cuarenta y cuatro meses sin celebrar un título eran demasiados para una afición que en apenas cinco años (entre 1999 y 2004) había festejado cinco éxitos: una Copa del Rey, dos Ligas, una Copa de la UEFA, una Supercopa de España y una Supercopa de Europa. Previamente y conforme se consumían las horas antes de la final, la hinchada valencianista fue calentando motores y se concentró en diferentes puntos de la ciudad para disfrutar del espectáculo con el naranja como color omnipresente. Los aficionados che ataviados con camisetas y banderas del equipo, se olvidaron por unas horas de la depresión que les acompaña y dieron rienda suelta a la ilusión para soñar con ser campeones de nuevo. Uno de los puntos calientes de la noche fue la Plaza de Toros de Valencia, donde se concentraron miles de valencianistas para trasladar su aliento al equipo que se jugaba, a 350 kilómetros de distancia, la posibilidad de recuperar el prestigio perdido durante los últimos meses. La hinchada, convertida en una imponente marea naranja, no dejó de corear los tradicionales cánticos de ánimo a su equipo. Por supuesto, no faltaron las típicas pelucas naranjas popularizadas durante la última final de Copa que ganó el Valencia, en el estadio de La Cartuja en 1999. El buen comienzo que protagonizó el Valencia en la final inflamó la noche y desató la euforia entre la hinchada. No obstante, pese a la inmensa alegría que invadió el recinto, los aficionados entonaron el ya famoso ¡Koeman vete ya! Posteriormente, aficionados procedentes del coso taurino y de todos los puntos de la capital se desplazaron a la Plaza del Ayuntamiento- -lugar habitual de celebración de los títulos del Valencia- -para continuar la fiesta hasta altas horas de la madrugada. El estruendo por la explosión de alegría fue atronador. Los aficionados dieron rienda suelta a la euforia y la ciudad entera se convirtió en una expresión de éxtasis colectivo. Los aficionados dejaron salir la rabia acumulada por la sucesión de decepciones que les ha dado su equipo esta temporada y se entregaron a la fiesta hasta altas horas de la madrugada. En Getafe los ánimos no estaban para fiesta pero aún así, unos dos mil aficionados azulones vitorean a su equipo en La Cibelina con gritos que intentaban dar ánimos a sus jugadores. Muchos de ellos no dudaron en bañarse en la fuente pese a la temperatura gélida de la noche. En la plaza de la Constitución de Getafe el partido fue seguido a través de un pantalla gigante por unos 3.000 aficionados. A la Plaza del Ayuntamiento Bojan no se vacuna contra la garrapata Los internacionales españoles Xavi Hernández, Carles Puyol y Andrés Iniesta, el portugués Deco y el italiano Gianluca Zambrotta se vacunaron ayer en Barcelona contra el virus de la encefalitis centroeuropea para evitar así problemas mayores durante su participación en la próxima Eurocopa. Los cinco futbolistas del club azulgrana, habituales en la convocatorias de sus respectivas selecciones, se vacunaron antes de desplazarse a las instalaciones de El Montanyá, motivo por el que llegaron con retraso. Sin embargo, no se vacunó Bojan Krkic, por lo que su presencia con la selección en tierras de Austria y Suiza está prácticamente descartada. Cabe recordar que Bojan todavía no ha debutado con la absoluta, aunque sí fue incluido en la lista de Luis Aragonés para disputar un amistoso contra Francia. No jugó por problemas de salud. Fiesta en la Cibelina Miles de aficionados festejaron el título frente al Ayuntamiento de Valencia hasta altas horas de la madrugada Hubo comida de hermandad en donde la plantilla se conjuró para dar el máximo en el tramo final de curso