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84 CULTURAyESPECTÁCULOS JUEVES 17 s 4 s 2008 ABC Con la promoción a cuestas y colgando del hombro Aunque parezca lo contrario, ni siquiera un libro como El juego del ángel se vende solo. De ahí que en Planeta hayan ideado una cuidadosa estrategia de promoción llamada a entusiasmar incluso a los más indecisos. Ayer, por ejemplo, todos los periodistas que acudieron al Liceo salieron a la calle con un CD con composiciones de Ruiz Zafón, un lujoso libro con instantáneas de la Barcelona de los años veinte, una reproducción en formato pin del dragón de la Finca Güell y, claro, un ejemplar del libro. Todo ello cuidadosamente envuelto en una bolsa de tela en la que se podía leer el nombre del autor y el título del libro y que, de paseo por la Rambla, se encargó de anunciar que El juego del ángel ya está aquí. Ruiz Zafón, ayer en Barcelona rodeado de ejemplares de su nueva novela YOLANDA CARDO El juego del ángel pone a prueba la imaginación de la industria editorial La nueva novela de Ruiz Zafón sale hoy a la venta con un millón de ejemplares de tirada DAVID MORÁN BARCELONA. Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia Así arranca el libro que, desde hoy, está destinado a colapsar todas las librerías y a pulverizar cualquier récord asociado a la literatura española con vocación plusmarquista. El juego del ángel El esperado regreso de Carlos Ruiz Zafón a esa Barcelona en blanco y negro que se coló en las estanterías de diez millones de lectores por obra y gracia de La sombra del viento y que el propio autor se encargó ayer de presentar en sociedad en un fastuoso acto en el Gran Teatro del Liceo barcelonés. Luces a media intensidad, un escenario milimétricamente inspirado en el célebre Cementerio de los Libros Olvidados, más de doscientos periodistas atentos al más mínimo detalle, unos cuantos ejecutivos encorbatados aplaudiendo desde el primer anfiteatro y dos butacas para escenificar lo que acabará siendo una charlacoloquio entre el autor y la periodista Olga Viza. De fondo, algunas de las piezas musicales que el propio Ruiz Zafón compuso inspirándose en La sombra del viento Un, dos, tres, empieza la función. Nos vamos a quedar cegados se oye de pronto a través de un altavoz. Vale, de acuerdo; puede que no sea lo primero que uno espera oír de boca del autor de La sombra del viento pero eso es precisamente lo que le susurra a Olga Viza en cuanto finaliza la pequeña pieza audiovisual que, a modo de presentación o, según se mire, de tráiler promocional, recrea la Barcelona misteriosa y sugerente de El juego del ángel y un enjambre de fotógrafos se apiña frente al autor barcelonés para centrifugarlo a golpe de flash. La expectación es máxima. También el despliegue. De ahí lo hollywoodiano de una presentación que cruza libros y copas de cava; idas y venidas de las azafatas micrófono en mano y reproducciones en formato pin del dragón de la Finca Güell; preguntas sobre las presiones de la fama y enigmáticos, apuntes argumentales. Cuando acaben de leerla, mirarán hacia atrás advierte Olga Viza, visiblemente orgullosa por ser una de las pocas personas de la sala que ha podido leer la obra. A lo grande, con la misma rotundidad con la que el millón de ejemplares que la editorial Planeta ha producido para la primera edición de la novela desembarcará hoy en las librerías de toda España, Ruiz Zafón baja de esa nube que le ha venido transportando de Barcelona a Los Ángeles durante los últimos cinco años para atender a todas las preguntas que le formula Olga Viza y dejar claro que El juego del ángel no es ni una precuela ni una continuación de La sombra del viento sino la segunda entrega de una tetralogía centrada en un mismo universo literario Es como una caja china, un laberinto de ficciones en el que hay cuatro puertas de entrada explica. A Olga Viza, algo más prosaica, la idea le recuerda a la trilogía de La Guerra de las Galaxias Lo único que hace el éxito es facilitar las cosas. Un escritor sólo tiene que preocuparse de que se le escuche, y yo creo que tengo la fortuna de que se me escuche razona Ruiz Zafón, consciente de esa situación de privilegio de la que parte gracias al éxito de La sombra del viento Sergi Doria Periodista EL CABALLERO DEL DRAGÓN M éritos de Carlos Ruiz Zafón: rescatar la novela de cuño decimonónico del Cementerio de los Libros Olvidados. Matices: no estamos ante una escritura convencional. Antes de ponerse a novelar, ya había demostrado su talento en la publicidad y el cine. Y antes de dirigirse al público adulto, ya había triunfado en la literatura juvenil: domina las artes del enganche narrativo. La clave para atraer lectores de tan diversa condición la desvela Alessandro Baricco, el autor de la millonaria Seda en su ensayo Los bárbaros (Anagrama) acerca de la mutación de los gustos culturales: El libro que triunfa es aquel cuyas instrucciones de uso se hallan en lugares que NO son únicamente libros Para entender la pujanza zafoniana no hay que desdeñar sus aficiones. Dragones, cómic, música... Los primeros le mantienen en conexión con la materia universal de los sueños y el emblema de la Barcelona gaudiniana que enmarcó una juventud lectora. El cómic, como el cine, le permite secuenciar sus escenas novelescas y encuadrar visualmente pasajes evocadores. De los dragones barceloneses ama los de hierro forjado: brumosas historias de épocas remotas, sostenidas por una férrea estructura narrativa templada con el fuego de la metáfora y la melancolía. Autores predilectos: Charles Dickens y Stephen King. El primero es la conexión gótico- decimonónica; el segundo, el misterio monstruoso Lugares frecuentados: el pétreo Barrio Gótico y el umbrío Raval, aledaños de la Sagrada Familia y torres burguesas de Pedralbes y la montaña del Tibidabo. Dice la leyenda que Tibidabo significa en latín te daré porque lo dijo Lucifer señalando la ciudad extendida a sus pies: Te daré todo eso si me adoras Ruiz Zafón tiene todo el éxito que podría soñar y millones de lectores que le adoran, aunque no parece dispuesto a vender su alma al diablo. Al Ángel Caído lo prefiere de personaje literario.