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22 ESPAÑA Apertura de la IX Legislatura JUEVES 17 s 4 s 2008 ABC (Viene de la página anterior) He dicho cinco veces que no está en mis planes presentarme repitió ayer Esperanza Aguirre tre el PP, algunas entre los socialistas históricos y ninguna entre los miembros del nuevo Gobierno socialista, ni siquiera la ministra de Defensa. También pasaron a saludar los hijos de Bono, José y Amelia, que fue acompañada de su novio, Manuel Martos (hijo del cantante Raphael) A la salida, tras el besamanos y ya en el exterior, la Familia Real presidió un desfile de una Agrupación de las Fuerzas Armadas en su honor. Antes ya se había observado otro desfile: el del batallón de ministras, que ya ocupan la mitad de la bancada del Gobierno en el Parlamento. Precisamente, en el patio del Congreso, uno de los temas de conversación se refería a las palabras del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, que acaba de ganar las elecciones en su país y no se le ha ocurrido otra cosa que decir que el nuevo Gobierno de Zapatero es demasiado rosa por el número de mujeres que ha incorporado. Y para rematar, le auguró, se supone que con ironía, que tendrá dificultades en su tarea ejecutiva. Pues bien, Berlusconi logró el primer acuerdo de la legislatura en el Congreso: todos contra su comentario. Alfonso Guerra lo fulminó con seis palabras: ¿Pero Berlusconi no es un delincuente? Esperanza Aguirre elogió, incluso, a Zapatero: Éste es el siglo de las mujeres y una de las mejores cosas que ha hecho el presidente ha sido nombrar tantas mujeres Y la ministra de Igualdad se estrenó con mucha corrección: Está más que demostrado que las mujeres y los hombres están igualmente preparados para asumir puestos de responsabilidad Berlusconi compartió protagonismo en los corrillos del patio del Congreso con Esperanza Aguirre, ante su posible presentación como candidata en el congreso nacional del PP, en el mes de junio. He dicho cinco veces que no está en mis planes presentarme repitió. Algunos diputados le afearon su actitud en este momento precongresual tan delicado y reclamaron un clara marcha atrás. Manuel Fraga aseguró que no apoyará a nadie en el cónclave, y pidió, una vez más, que cesen las peleas entre la Comunidad y el Ayuntamiento. Los dirigentes del PSC Carme Chacón, Celestino Corbacho y José Montilla almorzaron juntos tras el acto del Congreso El nuncio, monseñor Monteiro, saluda a Ruiz- Gallardón Manuel Martos, hijo de Raphael, con su prometida, Amelia Bono Negaciones de Aguirre Ángel Collado PATRIOTA CON MEMORIA n el reparto de cargos que Zapatero ha hecho para esta legislatura, al Congreso ha enviado al dirigente del PSOE más distante de su persona y E de su peculiar forma de ocuparse de las responsabilidades de Gobierno. Aunque probablemente el nuevo presidente de las Cortes lo sea porque así estará durante cuatro años en el puesto donde su jefe lo puede tener más vigilado y tranquilo, José Bono se adapta al cargo dispuesto, no a romper moldes como hace el jefe del Ejecutivo, sino a volver a las esencias del cargo y la institución. Bono se dirigió ayer a Su Majestad el Rey, a las Cámaras y a los ciudadanos con un discurso tradicional de defensa y elogio de la Monarquía constitucional y los principios liberales. Chirría con el tono y los mensajes habituales del líder de su partido. Hasta se permitió citas cultas y literarias- -Gide, Kavafis y Argüelles- -casi subversivas en contraposición a las frases Barrio Sésamo de Zapatero. Hace cuatro años, la legislatura empezó con un discurso del presidente del Congreso, Manuel Marín, en el que animaba a las Cortes a trabajar en las reformas institucionales anunciadas por Zapatero. Bono apela ahora al entendimiento, ensalza los consensos de la Transición y pide diálogo, trabajo responsable y respeto al principio de la igualdad entre los españoles. Zapatero, que ha nombrado al primer titular del ministerio de Defensa de la democracia española- -Carme Chacón- -que no sabe saludar al Rey, aunque además sea su jefe, sí que ha colocado al frente del Congreso a un personaje que se presenta como un patriota constitucional alejado del republicanismo cívico o las nostalgias republicanas de la memoria histórica del presidente del Gobierno. Quedan cuatro años para ver si la rectificación es propia o de encargo y, sobre todo, si se hace realidad. Pero las buenas palabras de Bono sonaron bien.