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64 MADRID MIÉRCOLES 16 s 4 s 2008 ABC AL DÍA Manuel de la Fuente FINALÍSIMA sta noche Madrid vuelve a convertirse en rompeolas de todas las Españas. Rompeolas, concretamente, de todas las Españas futbolísticas, representadas en los azulones del Getafe, titanes del sur madrileño, ángeles caídos de la periferia capitalina, por mor de los teutones, y las naranjas un tanto amargas (desde luego no son las del tío Federico Aparici) este año del Valencia, con tres grandes capitanes cesados fulminantemente por este tal Koeman, del que de seguir así sólo se le va a recordar por aquel gol que le valió al Barça una copa de Europa, que no es poco, por cierto, tampoco hay que exagerar. Unas páginas más adelante encontrará el lector todo lo que necesita saber y nunca se atrevió a preguntar sobre el espectáculo deportivo que hoy viviremos, sobre el achique de espacios, sobre quiénes (y cómo) correrán la banda, sobre defensas numantinas y pivotes, trivotes, tetravotes y pentavotes, sobre carrileros y cancerberos, sobre entradas a destiempo, cerrojazos, juego por alto, tácticas, marcajes al hombre, onces iniciales, y demás parafernalia y pirotecnia técnicas, toda esa ingente jerga que sólo si se pasa por la reválida de escuchar durante un año seguido el Carrusel Deportivo se consigue llegar apenas a atisbar. Pero aquí, hay que dejar constancia no de los avatares balompédicos, sino de la fiesta que siempre es la final de la Copa del Rey, este año a orillas del Manzanares y no a orillas de la Castellana, aunque para lo intenso del festejo igual da uno que otro rectángulo de juego, el caso es que la yerba esté en su punto, y lluevan los goles como los chubascos que se anuncian para estos días, que sabido es en abril aguas mil, aunque por conformarnos también nos valieron con quinientas y hasta menos. Que corra (un poco, sólo un poco) la cerveza (la horchata y los horchateros, aquí por los Madriles pasaron a mejor vida) cada quisque se eche al cuello su bufanda, y ya de anochecida hasta el estadio Vicente Calderón, a darle al cántico, y a las palmas, y que todo sea para bien de una divertida noche de fútbol, que gane el mejor, y que el mejor sea el nuestro, claro, y etcétera, etcétera. Y que el último etcétera, a ser posible, lo ponga el Geta. E Participantes en la marcha del Orgullo Gay del año pasado, celebrada el 30 de junio en Madrid JULIÁN DE DOMINGO Malestar por el cambio de fecha de la manifestación del Día del Orgullo Gay Colectivos homosexuales denuncian que este año la gran marcha estatal será el 5 de julio, y no el 28 de junio, lo que obliga a anular muchas reservas SARA MEDIALDEA MADRID. Como dice el refrán, nunca llueve a gusto de todos. Mientras la Federación Estatal LGTB- -lesbianas, gays, transexuales y bisexuales- -decidía muchos meses atrás un cambio de fecha en la celebración del Día del Orgullo Gay trasladándola al 5 de julio, para facilitar la participación de quienes quieran además celebrar en su provincia la fiesta arco iris, numerosos colectivos homosexuales han protestado por este cambio: echan de menos que la fiesta de reivindicación gay no coincida con el 28 de junio, la jornada que desde 1969 conmemora a este colectivo. Ambas posturas tienen detractores y defensores, y argumentario en su apoyo. En medio queda el Ayuntamiento madrileño, que no decide sobre fechas, aunque luego colabora con subvenciones y facilitando el tránsito de las decenas de miles de participantes en los actos, explicó el concejal de Economía, Miguel Ángel Villanueva. El 28 de junio se convirtió en un símbolo para los colectivos homosexuales en 1969, tras un enfrentamiento entre policías y clientes de un bar de ambiente, el Stone Wall, que duró tres días. La fecha se tomó como referencia y desde hace décadas, se celebra en todo el mundo una semana del Orgullo Gay cuyo acto más simbólico es una gran marcha festiva que se celebra, tradicionalmente, el sábado más próximo a ese 28 de junio. Por eso, los defensores de esta tradición protestan porque este año, en que el 28 de junio es precisamente sábado, se haya elegido otra fecha, el 5 de julio, para celebrar la gran manifestación estatal- -en Madrid- -del Orgullo Gay. El Europride será en Estocolmo, a finales de julio La capital del universo gay será, este año, Estocolmo (Suecia) La ciudad sueca recoge el testigo que dejó Madrid en la pasada edición, y se convierte en sede del Europride, la celebración que reune a homosexuales de todo el mundo en una jornada de reivindicación y fiesta. En el caso de Estocolmo, las fechas elegidas para esta conmemoración son la semana del 28 de julio al 3 de agosto. Madrid la celebró en 2007 el sábado 30 de junio, con un enorme éxito de público: se calcula que un millón y medio de personas participaron en la marcha. Los foros y blogs arden estos días con el asunto. Pero los organizadores del evento- -la Federación Estatal LGTB y el Colectivo de gays de Madrid, Cogam- -aportan sus razones para el cambio. Primero, el 5 de julio corresponde a la celebración estatal, y se decidió meses atrás en varios encuentros estatales de estos colectivos. Desde el resto del estado nos pidieron que el 28 de junio se hicieran las manifestaciones en las capitales de provincia, y por deferencia a ellas, se aceptó explica Antonio Poveda, presidente de la Federación Estatal LGTB. De este modo, las personas que participan en su localidad en la marcha del día 28 pueden después desplazarse a Madrid el 5 de julio para tomar parte en la manifestación estatal. Respecto a las quejas, relativiza: Puede que algunas personas se quejen, pero de 1.805 correos recibidos al año de personas que quieren venir a Madrid al festival, sólo 17 protestaban Poveda aclara además: No es cierto que el día 28 de junio se celebre en todo el mundo; hay Orgullos en otras fechas, y hasta en agosto La programación para este año se aprobó hace un año, afirma, y en su día se anunció públicamente. Y en cuanto a la competencia del Rock in Río, también hay actuaciones el 27 y 28 de junio. Doble participación Anulaciones Sus quejas se centran en varios puntos: por un lado, los problemas de las personas- -muchas venidas de fuera de España, tras el éxito del Europride que el año pasado tuvo a Madrid como sede- -que ya habían hecho sus reservas de vuelos, actividades específicas y hoteles pensando en ese fin de semana. Por otro, la incoherencia de celebrar el día en fecha distinta al resto del mundo: El día del trabajo es el 1 de mayo, y el de Reyes, el 6 de enero, y no se puede cambiar a otra fecha protestan. En tercer lugar, temen que la coincidencia el 5 de julio con otro acontecimiento, el Rock in Río, reste protagonismo a la principal jornada reivindicativa del universo gay.