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Martes 15 de Abril de 2008 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.722. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Elogio del poder blando Se ha especulado sobre el soft- power de Merkel, un hecho diferencial frente a la diplomacia de la PanzerDivision pero estaba por ver. Y visto está: su escote parece ser el nuevo orgullo alemán RAMIRO VILLAPADIERNA a campechana canciller federal, doctora en física, parece otra cosa pero lleva tiempo trabajándose el busto, que a buen seguro un día adornará el panteón insigne de padres y madres de la patria, pues frecuente es el elogio que cosecha ese llamado poder blando de la primera jefa de gobierno de una potencia. En su momento dijo la sacerdotisa del feminismo alemán, Alice Schwarzer, que era una ferviente partidaria de Merkel pese a la distancia ideológica, pues habría de colmar un día el horizonte de muchas futuras niñas. Vista desde arriba, en este caso desde Oslo que es donde está la canciller, no es improbable que también colme el de algún niño. Esto se decanta asumidamente hacia lo incorrecto y, aunque ni el nuevo ni el antiguo ABC lo han sido nunca demasiado, váyase a los hechos por huir de los dichos: Angela Merkel (53) estuvo en Oslo y vio que no hacía frío. Fue a la inauguración de la nueva ópera, y no pasó inadvertida. Advertido de ello, su acompañante, el Rey Harald, tampoco notó el frío. Del fresco se hacían eco en cambio, ayer, los medios y algunos sondeaban a sus lectores: Merkel no sólo es una mujer honorable sino también atractiva decía el Berliner Kurier viendo aparente contradicción. Pero tampoco sería cosa de darse golpes de pecho, más si han de rebotar, y el giro puede serle incluso favorable a la canciller pues, hasta ahora, de no verse cómo alargar el párrafo, apenas había otro modo que remitirse a su tésis doctoral ante la universidad Karl Marx de Leipzig, que versó sobre la física estática y química de los sistemas de isótopos especies del mismo elemento con igual número atómico COSAS MíAS Edurne Uriarte NEGRO Y ELITISTA L L El polémico escote de Merkel en la gala de apertura de la Opera de Oslo que se diferencian por la masa. Ahora la masa de los elementos se evidencia en un doble número atómico con motivo aparentemente operístico y, como concluye sorprendida la presentadora Margarethe Schreinemakers, vemos que la canciller tiene más que cara A tal enfoque ha contribuido el vertiginoso corte de la diseñadora Anna von Griesheim sobre seda negra y azul petróleo. Pero el clamor ha sido tal que, en histórica primicia, la propia cancillería se ha visto obligada a terciar so- REUTERS bre el guardarropa oficial aclarando que sólo se trataría de un mero rearreglo de lo que ya tenía la canciller. Merkel iba de Castafiore, como de un tiempo que derramaba escotes antes que mostrar tobillo: cuando a aquél se le decía aún descote así que éste sería un descote de cocotte para una ópera alemana, pues la física no está reñida con la música, ni la velocidad con el tocino de Westfalia, ni aún la política con el busto, ni con el fresco disfrute democrático del nuevo orgullo alemán. as viejas barreras están cayendo a tal velocidad que los observadores no alcanzamos a ponernos a su altura. Denunciamos la discriminación mientras los muros de la raza estallan en mil pedazos de la misma forma que los del sexo. En España, las feministas mandan desde el mismísimo gobierno de la nación. En Estados Unidos, y esto es extraordinario en la historia de la desigualdad racial, es la blanca, Clinton, quien acusa al negro de elitismo. Barack Obama, un negro admirado por los intelectuales, idolatrado por los jóvenes, adorado por las mujeres y, sobre todo, votado masivamente por los ciudadanos, ha indignado a los habitantes de las zonas rurales de su país. Por calificarlos de amargados y reaccionarios que se refugian en las armas y en la religión. Es la nueva relación de las razas. El triunfador que desprecia a los blancos menos pudientes y sofisticados es ahora un negro. Podría perder por ese desprecio pero no por ser negro. El color negro aún pesa en los estereotipos y en las imágenes. Como esa portada del Vogue americano de este mes, racista para algunos. Porque el primer negro que aparece en ella, el baloncestista Lebron James, es un hombre físicamente espantoso fotografiado al lado de una bella modelo en una sospechosa composición de la bella y la bestia. Desconocen los indignados lo anticuado de los códigos del mundo de la moda y su escaso aprecio por el color negro, comparable, en realidad, al desdén por las morenas de ojos oscuros. Restos elitistas de una estética de los años cincuenta, pero estética y no poder ni sentir del ciudadano medio americano. En ese otro lugar, Obama es una estrella. Es la nueva imagen del poder.