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4 EDITORIALES MARTES 15 s 4 s 2008 ABC DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO DIRECTOR: ÁNGEL EXPÓSITO MORA Director Adjunto: Eduardo San Martín. Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer, José Antonio Navas y Pablo Planas. Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado. Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro. PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: JOSÉ MANUEL VARGAS PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DISFUNCIONES MINISTERIALES A primera impresión que produce la lectura de las competencias de algunos departamentos ministeriales, publicadas ayer en el BOE, es que Fernández de la Vega va a tener que emplearse a fondo para coordinar la agenda de un equipo muy fragmentado y evitar los solapamientos entre ministerios. Si estos problemas son habituales en todo ejecutivo, se agravan cuando se crean departamentos cuya razón de ser no es otra que el mero voluntarismo del presidente, o cuando se les dota de competencias a costa de mutilar a otros ministerios, con el consiguiente perjuicio de propiciar políticas viciadas de origen y desarreglos internos. El Ministerio de Igualdad es un paradigma de todos los errores que se pueden cometer cuando se concibe el gobierno de la Nación como un banco de pruebas para experimentos partidistas. Este departamento es, simplemente, innecesario. Existe porque Zapatero quiere, no porque las competencias del Estado lo requieran o porque exista una necesidad imperiosa de organizar de forma específica determinadas funciones administrativas. El nuevo ministerio que dirige Bibiana Aído representa esa manera de hacer política basada en la preferencia por los prejuicios ideológicos frente a los intereses generales. La igualdad, como la libertad, es un principio común a toda acción de gobierno y no sólo debe enfocarse desde la perspectiva de la situación de la mujer, sino de la ausencia de discriminaciones injustas en todos los ámbitos de la sociedad y de las administraciones públicas. La lucha contra la violencia de género compete a los ministerios de Justicia e Interior, e incluso cabría dar entrada al renombrado Ministerio de Educación, Política Social y Deporte, al que se le encargan las políticas de cohesión e inclusión social las cuales, por cierto, igualmente importan para la política de inmigración. ¿Acaso la igualdad no influye en la cohesión e inclusión de los ciudadanos? En similares términos se puede criticar la competencia sobre políticas de igualdad de trato y oportunidades L objetivo que debería ser prioritario en la educación y el trabajo. Zapatero siempre se ha definido como feminista, y lo que ha hecho es satisfacer el concepto que tiene de sí mismo creando un ministerio que sobrevivirá en la medida en que la propaganda oficial lo permita y, para esto, es muy probable que sus iniciativas políticas y legislativas se nutran de retales de otros departamentos, entre en conflicto con los directamente implicados y colisione con las competencias transferidas a las comunidades autónomas. También resulta discutible el Ministerio de Ciencia e Innovación, cuyo contenido procede básicamente del Ministerio de Educación, al que se le ha privado de las competencias sobre universidades. El mensaje político de unir formación universitaria y desarrollo investigador y tecnológico es formalmente correcto, alimentado, sobre todo, por esa taumatúrgica Declaración de Bolonia sobre los estudios superiores académicos, pero más razonable habría sido mantener todo lo relativo a las políticas educativas en un único departamento, como lo prueba el hecho de que el anterior departamento aprobó las reformas de los estudios en todos sus niveles, desde educación infantil a las nuevas titulaciones universitarias. El resultado fue negativo, pero al menos existía una visión de conjunto que ahora se pierde y sin garantías de que sea para mejorar. La homogeneidad de los equipos ministeriales siempre es una buena condición para agilizar la acción de gobierno y no perder el tiempo en discusiones internas sobre coordinación o disputas competenciales. Zapatero ha diseñado un Ejecutivo coherente con sus discursos de campaña, pero no lo es con las necesidades políticas del momento ni con un elemental sentido de la austeridad en el gasto- ¿qué costes añadidos tendrán los nuevos ministerios? -y de la prudencia en el ejercicio de la discrecionalidad que se reconoce al presidente del Gobierno en la organización de su equipo. Dijo José Blanco que el nuevo gobierno es Zapatero en estado puro y quizás esto sea lo más preocupante. EL REGRESO DE BERLUSCONI T al como pronosticaban los sondeos, el septuagenario Silvio Berlusconi ha recuperado el poder en Italia, menos de dos años después de haber sido desalojado del palacio del Quirinal por el centroizquierdista Romano Prodi. La política italiana lleva décadas girando en redondo sobre su propia decadencia mientras el país rueda cuesta abajo. No es de extrañar que las elecciones de este fin de semana hayan sido las de más baja participación y que, a pesar de que el voto sea obligatorio, un número significativo de electores haya dado la espalda a la clase política. La victoria de Berlusconi no es ninguna muestra de entusiasmo de sus seguidores, sino que se debe a que Walter Veltroni no ha podido desembarazarse de la triste herencia de Prodi, que prometió ser el gran renovador, pero que no tardó en sucumbir también en la ciénaga política transalpina. Berlusconi, que hasta ahora ha demostrado preocuparse más de su aspecto físico que de la salud del país que gobierna, tiene en sus manos una de las últimas oportunidades para enderezar la eterna crisis política italiana a través de un pacto de Estado generoso y razonable con el centro- izquierda que desemboque en nuevas reglas del juego, incluyendo una ley electoral que favorezca la gobernabilidad. Il Cavalieri tiene que elegir entre pasar a la historia como un artista de variedades polifacético que con suerte se convirtió en primer ministro, o un primer ministro que salvó a Italia de la debacle. EL PAPA EN ESTADOS UNIDOS E l viaje que Benedicto XVI comienza hoy a Estados Unidos representa un acontecimiento de notable dimensión internacional. El Papa acude a la única superpotencia de nuestro tiempo, inmersa en plena campaña para la elección del gobernante más poderoso del mundo, y se dirige a una sociedad que marca la pauta en la era de la globalización y cuyas formas de vida son una referencia de alcance universal. Es muy probable que el Papa, dotado de una excepcional claridad intelectual, haga referencia a los valores cristianos que impregnan la historia y la cultura de aquella gran nación y que no pueden ser arrinconados por los criterios materialistas que trae consigo el proceso de secularización. El Papa tendrá ocasión de entrar en contacto con múltiples sectores de la vida social norteamericana y conocer de primera mano esa realidad dinámica y plural. Llevará, sin duda, un mensaje de confianza en la condición moral del ser humano que trasciende la visión utilitaria y consumista que a veces se identifica falsamente con la modernidad.