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80 TOROS LUNES 14 s 4 s 2008 ABC Diego Ventura, ídolo de la Maestranza FERNANDO CARRASCO SEVILLA. Diego Ventura se ha hecho con el cetro de la Maestranza, que lo considera ya su ídolo. Salió por la Puerta del Príncipe el 30 de marzo y ayer le cortó las dos orejas a su único enemigo, en la matinal de la Feria de Abril. Con un toro parado y que esperaba mucho, tuvo problemas a la hora del embroque, pero puso todo y más para triunfar. Y esas ganas y esa magnífica cuadra que tiene hicieron que el Baratillo, que colgó el no hay billetes sucumbiese a su ímpetu. La corrida de Benítez Cubero, con muchos kilos, resultó manejable, aunque se paró. Antonio Domecq dio una lección de toreo clásico. Tuvo tendencia a rajarse su animal pero lo mantuvo muy bien en los medios. Llegó siempre al toro y clavó arriba. Y todo en el centro del ruedo. Lo bordó con las cortas, pero no con el rejón de muerte, y fue ovacionado. A Martín Burgos le costó fijar a su oponente pero cuando lo consiguió, hizo vibrar. Tuvieron mucho mérito las banderillas al violín. Fue ovacionado. Andy Cartagena cortó la oreja de su toro, parado, por todo lo que puso de su parte. Mejor en las banderillas a una mano, haciendo bailar al caballo para clavar arriba. Los giros enardecieron al respetable. Alvaro Montes recibió a su toro con la garrocha en la puerta de chiquero. Fácil y resolutivo, se le pidió la oreja con fuerza tras el certero rejón, pero la cosa quedó en una vuelta al ruedo. Ventura puso al quiebro el rejón de castigo. Se dio cuenta de que el astado no iba a colaborar en demasía. Sin embargo, con Guaraná levantó al público de sus asientos en los cites- -el caballo de rodillas y tendido- -y los embroques. Con Distinto se desató la pasión. ¡Qué manera de esperar a escasos dos metros del toro, de frente, para clavar en quiebros imposibles! Y con Morante rizando el rizo con las cortas, de tal manera que el de Cubero le echó mano por los pechos y se lo llevó por delante aunque sin conseguir derribarlo. Mordisco del caballo a los pitones del astado y público en pie. Pinchó antes de dejar un rejón de muerte fulminante y la plaza se vino abajo. Dos orejas, que suman cinco esta Feria de Abril. ¿Es o no es ídolo de la Maestranza? Cerró la matinal el joven Leonardo Hernández, que también derrochó ganas y facultades. Muy bien clavando de frente en el rejón de castigo y en las banderillas a una mano, donde la preparación y la ejecución fueron impecables. El pinchazo antes del rejón difuminaron un premio mayor que la ovación. Rubén Pinar, en el inicio de un pase de pecho BOTÁN Oreja para Rubén Pinar en tarde de sangre congelada ROSARIO PÉREZ MADRID. El frío viento, azote de la tarde, calaba los huesos, helaba los corazones y dibujaba olas en banderas, capotes y muletas. El espectáculo iba de capa caída hasta que, una hora después de su comienzo, apareció el tercer novillo de Nazario Ibáñez, el mejor de un serio y manso sexteto al que también se le congeló la sangre brava. Enfrente, un torero con las ideas preclaras, Rubén Pinar, que a punto estuvo de abrir la Puerta Grande, balance que se hubiese antojado exagerado. El de Tobarra evidenció mucho mayor bagaje que sus compañeros- -51 paseíllos sumó la pasada temporada, mientras que Alejandro Rodríguez y Alberto Revesado no computan ni quince entre los dos- Por encima del sexto, planteó una meritoria y entregada faena, en la que, tirando de oficio, extrajo los muletazos de uno en uno y dejó algún chispazo, como una LAS VENTAS Monumental de las Ventas. Domingo, 13 de abril de 2008. Menos de un cuarto de entrada. Novillos de Nazario Ibáñez, serios y con cuajo la mayoría; mansos y deslucidos, destacaron el buen 3 y en menor medida, el 6 Alejandro Rodríguez, de verde botella y oro. Estocada caída y descabello. Dos avisos (silencio) En el cuarto, pinchazo y estocada corta. Aviso (silencio) Alberto Revesado, de azul marino y oro. Media baja y atravesada y estocada caída (silencio) En el quinto, estocada (silencio) Rubén Pinar, de grana y oro. Pinchazo hondo y descabello (vuelta tras petición) En el sexto, estocada caída (oreja) trinchera. La estocada, de efecto fulminante, dio pasó a la oreja, premio denegado por el usía en el buen tercero, con el que dio una vuelta al ruedo. Decidido en los lances del saludo, mostró su técnica en la muleta, aunque en los inicios anduvo algo acelerado. Dos series diestras con ritmo y limpieza elevaron la temperatura, especialmente en los primorosos pases de pecho. A izquierdas, sobresalió un puñado de naturales a pies juntos y con relax ante Templadito Y aquí terminó la historia más templada de tan gélida tarde, en la que el escaso público buscaba un rescoldo en donde cobijarse. Pero por Las Ventas del Espíritu Santo soplaba Eolo por todos los rincones. Los otros cuatro novillos mansearon en los inicios- -lo del primero, saliendo de najas de los innúmeros picotazos, fueun canto a la mansedumbre- -y no rompieron hacia delante. Tampoco Rodríguez ni Revesado, quien vio truncado su deseo de tomar la alternativa el pasado año por unalesión, anduvieroncon seguridad, con lo que la actuación de Pinar cobró aún más fuerza. Vega y Jiménez salen a hombros en Vistalegre ABC MADRID. Salvador Vega y César Jiménez salieron ayer a hombros en el Palacio Vistalegre, después de cortar dos orejas por coleta a una desigual corrida de El Vellosino, según informa mundotoro. Jiménez, esforzado con el flojo segundo, realizó al altísimo quinto la faena de más fundamento por el modo en el que se impuso a un ejemplar manso y descompuesto, que nunca terminó de humillar. Toreó de manera soberbia con la mano izquierda. Palmas tras aviso y dos orejas tras aviso. Vega hizo lo mejor en el tercero- -un astado que protesta- Diego Ventura despertó pasiones y cortó dos orejas FELIPE GUZMÁN ba- -al que muleteó con aplomo y firmeza de planta. En el que cerró plaza anduvo decidido en una labor irregular, en la que destacó una conseguida serie de naturales. Oreja tras aviso en ambos. David Luguillano dejó algunos apuntes de su personal concepto con el manso y noble primero y anduvo mucho tiempo delante del cuarto. Silencio tras aviso en los dos. La plaza registró un cuarto de entrada.