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76 CULTURAyESPECTÁCULOS LUNES 14 s 4 s 2008 ABC Grande debuta en la novela con Naturaleza infiel Con ella cierra una trilogía sobre las relaciones personales, la familia y los amigos VANESSA JOB VALLE MADRID. Cuando era niña Cristina Grande, la autora de Naturaleza infiel (RBA) estudió música. Desde entonces quedó enamorada del ritmo y aprendió a trasladarlo a su forma de escritura. Su interés por la literatura la llevó a formarse en la filología, la ciencia que la etimología griega define como amor por las palabras. También se adentró en el cine y la fotografía. Sin lugar a dudas, en su primera novela, la autora logra unir todos estos elementos creando un relato sincero, lleno de sonoridad, que habla de los aspectos cotidianos, pero narrados de manera que enganchan instantáneamente al lector con referencias a la España de los años ochenta y noventa. El libro está formado por historias pequeñas, que juntas describen la vida dentro de una familia dominada por un matriarcado a la muerte del padre. Es como una pieza de porcelana fragmentada, que al unirla se reconstruye dice a ABC, Cristina Grande. La narración gira en torno a las últimas tres décadas de la vida de Renata- -mujer moderna e independiente- quien cuenta la reestructuración familiar, sus problemas y su adicción al sexo y la de su hermana a la heroína y cocaína. La autora de La novia de parapente se reconoce en Renata- -la narradora de la historia- -por la posición entre dos hermanos que ocupa en la familia, por la admiración hacia su madre y porque le cuesta trabajo mostrar sus sentimientos. Aunque aclara que Renata es más pesimista y desencantada que ella. Grande niega que su relato sea autobiográfico, pero parece difícil creerlo cuando se descubre la historia de la portada del libro, en la que aparece su padre- -que ya ha muerto- -mientras les toma una fotografía a ella a los seis años y a sus hermanos. Con la primera novela de Grande, se le ha situado como una promesa para la literatura española. Ella, se siente alagada y piensa que tiene una gran responsabilidad. Cuando escribo no pienso en eso, no se escribe pensando en el futuro o a donde vas a a llegar. Yo escribo para aprender, para ordenar las cosas, para entender a los demás y crear una armonía en el entorno Con Naturaleza Infiel la autora, de 45 años, concluye una trilogía que gira entorno a relaciones personales, la pareja, amigos y familia. Actualmente trabaja en un libro de cuentos y vislumbra ideas par su siguiente novela. Por ahora, su mayor tiempo lo ocupa en la preparación de su boda y en sus artículos de prensa para el Heraldo de Aragón El poeta y periodista cultural José Miguel Ullán DANIEL G. LÓPEZ A mí me interesa mucho más la escucha del pintor que la del escritor José- Miguel Ullán s Poeta, publica su poesía completa Miguel Casado y Nicanor Vélez han reunido la obra del poeta y periodista cultural en Ondulaciones un volumen de más de 1.200 páginas que publica la editorial Círculo de Lectores Galaxia Gutenberg TULIO DEMICHELI MADRID. El poeta confiesa que le rondaron algunas tentaciones, hasta que resolvió darle un título que fuera neutro y que mostrara el lado fluctuante de esta reunión de libros tan dispares Al hacerlo, se acordó del desierto de Atacama: Una región donde la metáfora de que somos polvo deja de serlo y se crea una identificación entre la materia que te rodea y tú mismo. Aunque te duches, esa situación de estar tocando polvo sobre tu propia piel- -o más bien dicho: que tu propia piel es polvo- -da la idea Pero, ¿por qué Ondulaciones La ondulación me interesa en cualquier caso: sean las huellas del agua, las nubes agitadas por las tempestades; sean las arrugas o la textura del papel... El agua tiene su ritmo, crea una pauta y diversas ondulaciones en la orilla, unas mayores, otras pequeñas... Sin embargo, a mí me atraen más las huellas que el viento- -cosa desatada, un no saber que está más cercano al titubeo de lo poético- -deja sobre la arena; formas caprichosas no muy ajenas a la escritura. Apelan al tacto; al mismo tiempo te gustaría tocarlas y lo evitas, porque sería absurdo, desaparecerían. Y ese lado inestable, efímero, titubeante, corresponde con lo que siento al escribir. Ullán propone un itinerario de lectura de 40 años de escritura en el que ha prescindido de algunos poemarios pero incluye poemas inéditos y ha reordenado su obra. En mis libros iniciales mi lenguaje estaba naciendo, era mejor cortar por lo sano- -explica a ABC- Más que redondearlos o caer en la historia del libro unitario, recurro a una imagen de los indios huicholes. A sabiendas de que la perfección sólo es divina, ellos no quieren ofender a la divinidad y dejan en sus bordados algún hilo suelto, alguna imperfección. A mí no me molestan los altibajos que también son la ondulación Son apuestas en forma de aerolito: nacen y mueren en sí mismas y yo paso a otra cosa. Creo que lo constituvo de mi escritura es no confundir lo unitario con lo monocorde. Las cosas hay que verlas desde distintos puntos de vista, con diferentes técnicas y puesta en página, en busca de un lenguaje deudor de la escucha de todos los lenguajes. Con ello expreso una curiosidad permanente. Hay libros sólo textuales, los hay totalmente gráficos... A lo largo de su trayectoria poética, Ullán establece un diálogo intenso con la pintura y la cultura popular. Es una escucha abierta. La experiencia de los libros que hice en París con (y no sobre) pintores (la serie Funeral mal) fue muy importante porque me divertía fabricarle un cascaróm a algo que no tiene hogar- -la poesía- -donde hubiera unidad de tipografías concretas, para determinada escritura, junto con un acompañamiento mediante el que yo dialogaba o respondía a diversas cuestiones. Es poner a prueba la parte solitaria o egocéntrica de la escritura a través del fenómeno de la propia creación del objeto. No hay mucha escritura; a veces hay extensos maridajes del pintor con el escritor. Pero sin crear mímesis ni evocación de la pintura, sino crear ámbitos de comunidad. Me gusta trabajar con pintores porque me saca de mis casillas. A mí me interesa mucho más la escucha del pintor que la del escritor, porque en definitiva yo me conozco y el discurso termina por ser tautológico concluye. Cristina Grande, durante la entrevista SIGEFREDO