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ABC LUNES 14 s 4 s 2008 INTERNACIONAL 37 La victoria maoísta en las elecciones acerca el fin de la Monarquía nepalí La antigua guerrilla de Prachanda será mayoritaria en la Asamblea Constituyente P. M. DÍEZ NUEVA DELHI. Tras 239 años bajo la dinastía monárquica Shah, el último reino hinduista del mundo, Nepal, se acerca a la república gracias al triunfo de la guerrilla maoísta en las elecciones celebradas el pasado día 10 para nombrar una Asamblea que redacte una nueva Constitución. Aunque aún no ha terminado el recuento en este complejo y precario proceso electoral, los primeros datos otorgan una victoria arrolladora a los maoístas, que ya han logrado medio centenar de escaños y se sitúan muy por delante de los 12 del Partido del Congreso y de los 14 obtenidos por el Partido Comunista. De los 601 diputados que tendrá dicha Asamblea Constituyente, 240 son elegidos en una votación directa y otros 335 resultan designados mediante un sistema de representación proporcional para dar voz a los grupos étnicos y castas del país. Por último, los 26 miembros restantes serán nombrados por el Gobierno, que estará dirigido por los antiguos guerrilleros maoístas que, durante una década, han librado una salvaje guerra civil contra el rey Gyanendra. Dicho conflicto se ha cobrado 13.000 vidas y ha dividido a esta pequeña y pobre nación perdida en las cumbres del Himalaya. Los comicios que se acaban de celebrar en Nepal, los prime- ros en nueve años, son el resultado directo de las protestas democráticas que tuvieron lugar en abril de 2006 contra el absolutismo del rey Gyanendra. En 2001, éste ascendió al trono después de una extraña matanza palaciega. Desde entonces impuso su autoritarismo y dilapidó la veneración que los nepaleses sentía por la Monarquía, cuyos miembros eran considerados una representación de la deidad hindú Vishnu. Disolvió el Parlamento en 2002 y en febrero de 2005 cesó de un plumazo al Gobierno. Cada vez más aislado, el tirano recibió un golpe mortal cuando, en marzo de 2006, la oposición democrática y el líder de la guerrilla maoísta, Prachanda El Feroz se aliaron y convocaron una huelga general. La revuelta costó la vida a 17 manifestantes, pero doblegó a Gyanendra, quien volvió a reunir al Parlamento para convocar elecciones y una Asamblea Constituyente que decidirá si Nepal continúa siendo una Monarquía. A la vista de la previsible victoria de la antigua guerrilla maoísta, cuyo líder Prachanda ya ha obtenido su escaño tras renunciar a las armas, todo parece indicar que el rey Gyanendra y la dinastía de los Shah tienen los días contados. Intrigas palaciegas Seguidores del Partido Comunista nepalí celebran la victoria AFP