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26 ESPAÑA La ofensiva terrorista s Los movimientos cívicos se apagan LUNES 14 s 4 s 2008 ABC Basta ya echa el cierre La plataforma cívica que recuperó las calles del País Vasco para la causa constitucionalista está en horas bajas y ha dejado de actualizar su web por falta de fondos. Muchos de sus miembros han hallado otro cauce: el partido UPyD BLANCA TORQUEMADA MADRID. La reciente desaparición del diario digital de Basta Ya no ha suscitado grandes debates públicos, pero es reveladora de la progresiva descomposición del movimiento cívico vasco, que ha pasado de una salud robusta a una lenta agonía provocada por la ruptura de facto a partir de 2004, del pacto antiterrorista. La rebelión ciudadana que acuñó algunas de las páginas más memorables de capacidad de respuesta social frente al terrorismo y al nacionalismo obligatorio está hoy casi desactivada, después de una legislatura de progresivo debilitamiento alentado por José Luis Rodríguez Zapatero, que necesitaba allanar el camino para su negociación con ETA. Pero tampoco el fracaso del proceso y la reaparición del coche bomba y el tiro en la nuca han dado lugar a intento alguno de reparar el daño infligido al movimiento cívico desde el ámbito político. La expresión más cruda de esta realidad se vivió cuando ETA asesinó al concejal del PSE Isaías Carrasco y la contestación en las calles de Mondragón se limitó a la reunión de los cargos públicos de turno y a la presencia testimonial de un reducido puñado de vecinos. Algunos militantes socialistas llegaron a increpar a los dirigentes del PP que se acercaron a las honras fúnebres y escenificaron reproches impensables cuatro años antes, cuando se tenía muy claro quién era el enemigo. En su adiós en la red, el diario digital de Basta Ya que en sus momentos de auge recibía 14.000 visitas diarias, aduce razones de penuria económica para una despedida que no se anuncia como definitiva (la página www. bastaya. org se mantiene estática, sin actualizaciones) pero que tiene el aroma de lo irreversible. Muy lejos quedan ya las jornadas históricas de las grandes manifestaciones contra un régimen enquistado y apuntalado en el País Vasco por la amenaza terrorista. En octu- Manifestación histórica y multitudinaria de Basta Ya en San Sebastián a finales de 2003 contra el plan Ibarretxe bre de 2002 más de cien mil personas salieron a la calle en San Sebastián bajo el paraguas de un lema inequívoco: Constitución y Estatuto sí, nacionalismo obligatorio, no En diciembre de 2003, Basta Ya convocó otra gran movilización en la capital guipuzcoana, esta vez para rechazar el Plan Ibarretxe Entonces el movimiento ciudadano aunaba a personas de muy distinto perfil ideológico que se reconocían en un denominador común: la exigencia de dignidad democrática. Como recuerda a menudo el filósofo Fernando Savater, con Basta Ya la sociedad se adelantó a los gobernantes cuando desde la plataforma ciudadana se exigió echar a Batasuna de las instituciones. Gracias a la existencia de ese clamor articulado nació la Ley de Partidos. Pero la comunicación PPPSOE, bien engrasada durante la etapa en la que Nicolás Redondo fue secretario general de los socialistas y Jaime Mayor Oreja líder del PP vasco, se deterioró después de forma irreparable. Tras la derrota de la entente constitucionalista en las elecciones autonómicas de 2001, los socialistas volvieron, de la mano de Patxi López, a la convicción de que no es posible gestionar el futuro del País Vasco sin los nacionalistas. Un mito que, precisamente, casi había logrado desmontar por completo Basta Ya El movimiento cívico se resintió tanto por la ruptura PPPSE como por las diferencias de criterio que se plantearon en su seno cuando Zapatero puso en marcha su proceso Algunas voces rechazaron los mimbres de la negociación desde un primer momento (caso de Mikel Azurmendi, Edurne Uriarte, Carlos Martínez Gorriarán o la propia Rosa Díez) mientras otras otorgaron a Zapatero un margen de confianza que el presidente del Gobierno les pidió personalmente: ese fue el caso de Fernando Savater, quien, sin embargo, se desmarcó muy pronto, en cuanto vio que los tratos con la banda incluían cesiones políticas. Al tiempo, algunos socialistas de Basta Ya colocados de refilón y a la expectativa tras la ruptura entre constitucionalistas, regresaron pronto a la ortodoxia de partido, como sucedió con el alcalde de Ermua, Carlos Totorica. Savater reitera que Basta Ya ha sido siempre un movimiento político que, a diferencia de otras iniciativas cívicas (como Gesto por la Paz no se limitaba a protestar en la calle cada vez que ETA asesina- TELEPRESS Diferencias ante el proceso ba, sino que se movilizaba para reivindicar el Estatuto de Guernica y la Constitución. Cuestiones que no sólo colisionan con la actividad criminal de ETA, sino también con las imposiciones nacionalistas desde el entramado clientelar del Gobierno autonómico. Del movimiento cívico a UPyD La sociedad iba por delante La Audiencia juzga por un atraco al grapo absuelto de asesinato por el TS S. S. MADRID. La Sección Cuarta de la Audiencia Nacional juzga hoy por atracar un banco a mano armada al grapo Marcos Martín Ponce, a quien el Tribunal Supremo absolvió de una condena de 30 años que le había impuesto la Audiencia Nacional por el asesinato del policía Francisco Javier Sanz Morales en noviembre de 2000. Martín Ponce, detenido en Francia en 2002, cumple una condena firme de 11 años de prisión por el atraco a un banco en Barcelona. Hoy se sentará en el banquillo por estar acusado de participar el 21 de mayo de 1999 en el asalto a una sucursal del banco Caja Duero de Valladolid. Según el escrito del fiscal, Martín perpetró el atraco provisto de armas de fuego junto a los también terroristas Israel Torralba Blanco y María Ángeles Ruiz Villa. Por eso el engranaje funcionó mientras fue efectivo como correa de transmisión a los partidos constitucionalistas de las inquietudes de una sociedad acosada y hastiada. Cuando eso se quebró porque el PSOE empezó a coquetear con el nacionalismo, la estrategia perdió buena parte de su sentido y no pocos miembros de la plataforma se acercaron al PP, mientras otros creyeron llegado el momento de fundar un nuevo partido político. El propio Savater y Carlos Martínez Gorriarán pusieron los cimientos ideológicos y Rosa Díez tomó el estandarte. Después se sumó un Mikel Buesa desencantado por lo que percibió como un excesivo acercamiento del Foro de Ermua al PP. Esa nueva fuerza, UPyD, ya respira tras haber conseguido Díez su escaño, pero algunos reprochan al joven partido haber fagocitado a Basta Ya Martínez Gorriarán, que ha desmenuzado estos acontecimientos en su libro Movimientos cívicos no lo cree, y piensa que queda hueco para la plataforma ciudadana como necesaria reserva moral. Permanece, en todo caso, su ejemplo.