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20 ESPAÑA El nuevo Gobierno de Zapatero s Los retos de Inmigración LUNES 14 s 4 s 2008 ABC Organizaciones ecologistas y agrarias, contra el Ministerio de Espinosa ABC MADRID. Con la fusión del Ministerio de Medio Ambiente y el de Agricultura, Zapatero ha conseguido enfadar casi en igual medida a los ecologistas y a las organizaciones agrarias. Ayer fueron Los Verdes de Canarias los que criticaron la absorción de ambos departamentos por entender que así se minimiza la lucha contra el cambio climático, después de que el jefe del Ejecutivo quisiera aparecer durante la campaña como el abanderado contra el calentamiento global. Además, para Ecologistas en Acción de Castilla- La Mancha, la continuidad de Elena Espinosa es lo peor que podía haber pasado Su coordinador regional, Juan José Díaz Barahona, dijo que el nuevo gabinete socialista va a ser un cáncer para el Medio Ambiente Del otro lado, la mayoritaria organización agraria Asaja tampoco ha recibido precisamente con entusiasmo ni la fusión ni la continuidad de Espinosa. De manera muy gráfica, el representante de esta asociación en Castilla- La Mancha, José María Fresneda, afirmó que el agricultor tiene más miedo a un inspector de Medio Ambiente que a una tormenta Tras pronosticar una primavera caliente por la OCM del vino, los precios de origen o los costes de producción, subrayó que en países como Francia o Estados Unidos no se les hubiera ocurrido relegar este sector porque tiene consideración de estratégico También Asaja de Castilla y León lamenta la pérdida de peso del sector agrario El flamante ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, se despide de los ciudadanos de Hospitalet de Llobregat YOLANDA CARDO Corbacho aboga por que no entre un solo inmigrante que no tenga contrato El nuevo ministro de Trabajo e Inmigración se distancia del discurso tolerante y de papeles para todos que presidió la anterior legislatura ÀLEX GUBERN BARCELONA. El fenómeno de la inmigración se coloca en una escalera, se coloca en un barrio y se coloca en una ciudad, pero mi opinión es que ni la escalera, ni la ciudad, ni el barrio pueden funcionar nunca con la norma del último que se empadrona La tesis explica de manera precisa el perfil pragmático, muy alejado del buenismo de cierto socialismo barcelonés, de quien a partir de hoy será el nuevo ministro de Trabajo e Inmigración del Gobierno, Celestino Corbacho, a quien le acompaña la fama de duro Ayer se despidió en sendos plenos extraordinarios de la presidencia de la Diputación de Barcelona y de la alcaldía de Hospitalet del Llobregat, la ciudad a la que llegó con catorce años procedente de Extremadura y que ha dirigido en los últimos catorce años empujado por cuatro mayorías absolutas. Su experiencia en Hospitalet anticipa cuál puede ser el proyecto de este peso pesado del PSC, que en la segunda ciudad de Cataluña, con un altísimo porcentaje de inmigración, ha conseguido algo parecido a la estabilidad social. Eso sí, llamando a las cosas por su nombre en unos años en que algunos de sus colegas de partido se perdían en proyectos de espíritu multi ideológicamente flácidos, tipo Fórum. por la llegada de inmigrantes. Corbacho, que asume que llega a Trabajo en un momento difícil por el enfriamiento de la economía y la destrucción sostenida del empleo, explicó que ya ha hablado con el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y con los secretarios generales de UGT y CC. OO, Cándido Méndez y José María Fidalgo, con los que se reunirá a lo largo de esta semana para iniciar el diálogo social. Como primera prioridad, Corbacho se ha fijado reconducir a sectores que sí generan empleo, como el de los servicios, aquellos puestos que se están perdiendo de manera acelerada en la construcción. Si hoy promete el cargo en Madrid, ayer se despidió como alcalde de Hospitalet. Aquí llegue con catorce años desde Valverde de Leganés (Badajoz) en un tren de vagones de madera. A Madrid iré en el AVE Ángel Collado Hablar con la CEOE, CC. OO, UGT Si antes había diez personas con derecho a una beca de comedor, y ahora hay 20 personas que la quieren, no hay que dársela a los diez últimos que han llegado. Habrá que aumentar las becas del comedor hasta 20 resumió ayer en una entrevista en la Ser. En este país, todos los inmigrantes que sean necesarios y uno más. Pero todos con contrato de trabajo. Eso debe ser incuestionable añadió Corbacho, quien reclamó que no se traslade a la sociedad la sensación de que el estado del bienestar está en peligro CONSEJO DE AMIGOS N unca un jefe del Ejecutivo español había formado un equipo ministerial tan a la medida de sus gustos personales, al margen de su partido, pensado más para llamar la atención que para la administración de algunos departamentos hasta ahora de Estado y con dos ca- bezas para hacer frente al principal problema de la legislatura, en esta la crisis económica. Zapatero el innovador se eleva sobre su condición de mero presidente del Gobierno de una Monarquía parlamentaria y constitucional sostenida por un rígido sistema de partidos con elección por diputados colocados en listas cerradas y con un poder ejecutivo basado- -también hasta ahora- -en sólidas mayorías parlamentarias, absolutas o cosidas con pactos, que servían para arrancar cada nuevo mandato. Así había sido desde 1977. Zapatero, por encima de la búsqueda de historiales profesionales brillantes o trayectorias políticas solventes adecuadas, por formación, experiencia o peso, a determinados mi- nisterios, ha formado un gabinete presidencial más que un Ejecutivo de gestión. Demasiados amigos para el Consejo de Ministros. Y todavía no es Sarkozy ni España la República francesa. Reforzado en las urnas, el zapaterismo se impone a cualquier tradición, también a la de consultar por encima y por debajo, o buscar al menos un perfil institucional para las carteras de Defensa, Exteriores o Justicia. Y queda el choque entre el empacho- -por tramposo- -de ofrecer diálogo a la oposición y ratificar en sus puestos de los ministros de doctrina y trato más broncos con esa oposición. Es Zapatero elevado al cubo y afectado ya por el síndrome de La Moncloa, una tradición que no se pierde.