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10 OPINIÓN LUNES 14 s 4 s 2008 ABC CON CAJAS TEMPLADAS RESPONDAN, POR FAVOR ODOS estamos invitados es una película violenta a la que conviene llevar a los niños. Sin apuros por el trauma que puedan causar las imágenes: no hay carnicerías, degollinas ni cadáveres ensangrentados, sólo un par de artefactos incendiarios y cuatro tiros. Resulta fácil explicarlo en un verso, como hizo Adrienne Rich: También el silencio es opresión y violencia Mucho más complicado es convertir esas siete palabras en una historia sobre lo que no pasa en la Comunidad Autónoma Vasca; los gritos que no se oyen en las aulas de la Universidad; las IRENE palabras que no se proLOZANO nuncian en la calle, los comentarios que no se hacen en las sociedades gastronómicas, como señala aséptico uno de los comensales en la película: Aquí no se habla de política Allí, los amenazados por ETA han de ser instruidos por la Policía autonómica acerca de cuestiones elementales de seguridad: La mejor forma de protegerse es estar callado Como la mayor parte de la sociedad vasca es aplicada, tiene la lección aprendida, pero siempre quedan algunos rezagados que necesitan clases de refuerzo. El castigo a su torpeza son los guardaespaldas que llevan tras de sí a modo de orejas de burro. Gutiérrez Aragón nos pone ante los ojos la violencia sutil de ese gran silencio. De ahí que los protagonistas de su película, como en la vida misma, no sean sólo los que hablan, sino también los que callan. Ese silencio espeso construido entre todos, en otro tiempo secuela evidente de los consejos de la abuela en la dictadura- tú no te signifiques, hijo es hoy endémico en la vida política de la Comunidad Autónoma Vasca. El amenazado por ETA no sólo teme a la muerte. Tiene también miedo de que los amigos dejen de llamarle para ir de potes, y que nadie pregunte por él para no hablar de política. Siente la mirada furtiva de un colega que no le invitó a cierto congreso para no significarse. Es el terror de vivir una excepción que sólo deja un rastro de silencio. Hace casi cincuenta años ETA mandó un tarjetón a todos los vascos: Euskadi ta Askatasuna se complace en invitarle a la representación del drama Matar a los enemigos del pueblo vasco que tendrá lugar en las calles y plazas de Euskadi, en su Universidad y sus ayuntamientos, en sus comercios y sus iglesias, a una hora siempre intempestiva Como anfitriones metódicos, no olvidaron incluir la fórmula protocolaria: (r. s. v. p. répondez, s il vous plaît. Gutiérrez Aragón retrata a los que han declinado la invitación en voz alta y también a todos aquellos que aún no han contestado, pese a que la vida de su vecino los interpela a diario. Todos estamos invitados. Se nos recuerda con urgencia imperativa: respondan, por favor. Porque la película no termina cuando el espectador abandona su butaca. Se sigue rodando en este momento. T -Miguel: Madrid no te quiso como alcalde, pero yo te voy a hacer ministro. Es la grandeza del servicio a los demás: poder utilizar un cargo público para poner contento a un amigo. HAY MOTIVO PULGAS Y GARRAPATAS U NO de los peligros del aluvión informativo con el que la sociedad global nos abruma a diario es que hay momentos en que resulta complicado separar el grano de la paja. Existe tanto ruido en nuestro entorno, son tantos los estímulos que nos colocan en el plato, que perderemos el norte y el oremus igual que le ha ocurrido al pobre Llamazares. Antes de ser acaparada por los brujos que ofician en el templo de las ciencias sociales, la discriminación era el soporte de la lógica, el arte o disciplina, como mejor les cuadre, de conseguir discriminar (de distinguir, al cabo) lo verdadero de lo falso. Los sociólogos, luego, convertirían la palabra en el tedioso perejil de cualquier salsa- -ya fuera la raza, el sexo, la religión, la clase- -y su significado original se fue difuminando. La cuestión es que ahora, la mayoría de las veces, no discriminamos. Y así nos luce el pelo, si no nos lo han tomado. Lograr diferenciar lo sustancial de lo accesorio es condición inexcusable conditio sine qua non que dirían los clásicos) para sobrevivir a la avalancha. A manera de ejemplo, ahí van tres asuntos de actualidad candente y susceptibles de TOMÁS ser jerarquizados. Primo: la garrapaCUESTA ta terrorista que tiene a la Eurocopa en ascuas. Secundo: la nueva hornada de comparsas que debutó este sábado en Zapaterolandia. Tertio: que Mariano Rajoy haga las veces del Gran Mudo excepto cuando larga de sus correligionarios. ¿Cuál de los tres es de mayor calado? La garrapata, sin dudarlo. Desde la pulga que se buscaba La Chelito en el abismo carnal de sus enaguas, el único bichito que ha dado tanto juego es el que puso en suerte la pasión de El Fary: Me ha picao, me ha picao, me ha picao el bichito y el bichito del amor me ha picao, me ha picao, me ha picao en el centro de mi corazón Según el docto oráculo de la Enciclopaedia Universalis las garrapatas son artrópodos arácnidos que se alimentan de sangre y cuya morfología les per- mite aferrarse a su despensa igual que un alto cargo al sillón de su despacho. De ahí que, junto a las sanguijuelas, los vampiros y otras bestezuelas sumamente simpáticas, suelan representar a los parásitos que vivaquean en las ingles del estado. Sin embargo, como metáfora política, las garrapatas en España están amortizadas. Las fumigó el genio de Galdós dando a la imprenta Miau una novela inmensa sobre la pequeñez del funcionario. Si han vuelto a enquistarse en el debate nacional- -no los burócratas, sino los arácnidos- -es porque los chicos de Luis Aragonés se van a enfrentar a un enemigo que no salía en la pizarra. Aunque se den de bofetadas con el Danubio Azul, con el Concierto de Año Nuevo, con la noria del Prater; aunque profanen la estampa de Sissi y su cursilería deslumbrante, las garrapatas han invadido Austria. Pues nada, a fastidiarse. Hitler, al fin y al cabo, era también austriaco y garrapateó la historia de inmundicia y de asco. En todos los lugares cuecen habas. Montar un rifirrafe dialéctico con tan poca sustancia es una memez, qué duda cabe. Sin embargo, o hablamos de Raúl y de si es pertinente o no que corra a vacunarse, o a ver qué inventamos para matar el rato. ¿Considerar si Chacón (Carme Chacón, nuestra Juana de Arco) ha de jurar bandera antes de entrar de guardia? El caso de Carmeta tiene morbo, y especias, y picante. Pero sería ingenuo acudir al reclamo de la ministra- trampa y darle cuartelillo a Zapatero, que lo que espera es eso, que le den cuartelazo. Lo natural, por tanto, es que nos enzarcemos, de aquí a junio, en la disputa célebre de los podencos y los galgos con el pretexto de las pulgas y las garrapatas. Imagínense ustedes al señor Rajoy persiguiendo la pulga liberal en el escote de los compromisarios (o de los compromiserias al paso que vamos) Y a Raúl figurándose que El Sabio de Hortaleza es el protagonista de La metamorfosis de Franz Kafka. Nunca ha quedado claro en qué se convirtió Gregorio Samsa. ¿En una cucaracha? ¿O era una garrapata?