Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 13- -4- -2008 El último transbordador soviético Buran llega navegando a un museo alemán 101 la sospecha es que la autopsia de los enfermos no es obligatoria. Esta prueba sólo se hace si la familia lo autoriza y no siempre sucede. Las autopsias realizadas no llegan al 60 de los casos sospechosos. En otros países, si hay síntomas que lo sugieren, la autopsia es obligatoria. Sin un porcentaje de autopsias del 85- 90 no podemos descartar que no se nos escapen casos asegura Rábano. Juan José Badiola, presidente del Colegio de Veterinarios y el primero en diagnosticar los primeros casos de la enfermedad bovina en España, también duda. Ese salto de 2005 a 2008, entre el primero y los últimos casos... Yo también me pregunto si no se han escapado más sin identificar La primera muerte fue la confirmación de que España no estaba a salvo, de que había un riesgo real. Después, sí esperaba más afectados. No digo que no sea posible que no los haya habido, pero me sorprende Las características de los dos nuevos afectados también inquieta. Un informático que trabajaba en La Azucarera una empresa que poco tiene que ver con el ganado, y una funcionaria de la Junta de Castilla y León. Ninguno de los fallecidos había estado en contacto con ganado, y sólo la mujer había viajado al país británico. Pero su estancia apenas duró diez días, como tantos españoles que han visitado al Reino Unido. El varón de 41 años no viajó, pero sí parece que comía sesos de vaca. Ambos estaban sanos hasta que empezaron los síntomas de lo que parecía alzhéimer, en el caso de la mujer y una depresión, en el varón. Dos casos sin relación aparente. Sólo hay dos datos que les unen y que pueden ser relevantes. Uno de ellos es su origen. León es una zona del país con hábitos alimentarios muy peculiares, donde se comen muchas vísceras y éste es uno de los factores de riesgo. También pertenece a una de las comuni- Sin relación aparente dades donde más reses enfermas se han detectado cuenta Badiola. También tienen en común la edad. Ambos superan los 40. él tenía 41 años y ella 51. Sus años se alejan de los 27 años, la edad media de las 204 víctimas que se han diagnosticado en todo el mundo. Este cambio en el patrón sugiere que la enfermedad podría manifestarse de forma diferente por el consumo de reses nacionales enfermas. Los expertos que han estu- Las personas con hemofilia, con el corazón en un puño La aparición de nuevos casos del mal de las vacas locas inquieta a todo el mundo. Esa inquietud es una noticia angustiosa para las familias de las 2.527 personas que padecen hemofilia en España. Su tratamiento pasa por la administración de hemoderivados que se fabrican a partir de sangre donada. La primera víctima española era donante y con su plasma contaminado se fabricaron productos que llegaron a 250 hemofílicos de diez comunidades. Hoy viven con la amenaza de haber contraí- do la enfermedad. El riesgo es menor que si se hubiera utilizado su sangre en una transfusión directa, pero es real. Los dos nuevos casos han vuelto a encender las alarmas. El presidente de la Federación Española de Hemofílicos, Luis Vañó, envió el pasado martes un burofax a la Junta de Castilla y León para saber si alguna de las dos nuevas víctimas era donante de sangre. No ha habido respuesta. La utilización de productos recombinantes más seguros, que no utilizan plasma, es una antigua reclamación que aún no se atiende en todas las comunidades. Vañó insiste en que es el momento de facilitar el tratamiento a todos los hemofílicos para que no vivan con el corazón en un puño diado las circunstancias de María Arias, la primera víctima, asociaron su caso al consumo de carne procedente de Gran Bretaña. Existe una relación clara entre la proporción de carne exportada y la aparición de enfermos. El mayor número de víctimas humanas está en el Reino Unido (163 muertes) Francia (23) o Irlanda (4) Ahora también se plantea la posibilidad de que puedan aparecer nuevas víctimas por consumir carne o vísceras de reses autóctonas contaminada. Desde 2001, las medidas de control del ganado son tan estrictas que es casi imposible que entre en la cadena alimentaria carne contaminada. Hoy la garantía es total. El riesgo es haber comido tejidos infectados antes de esa fecha. La época más peligrosa fue la segunda mitad de los 90 argumenta Badiola. Si se tiene en cuenta los 8- 10 años de periodo de incubación ahora es el momento de que afloren los casos. Más información sobre encefalopatías: http: www. isciii. es