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ABC SÁBADO 12- -4- -2008 Cultura verificará y depurará responsabilidades en Bellas Artes 77 Una visión de la violencia, la crueldad y la piedad del mundo. Por muchos motivos, la muestra no puede tener más actualidad Destacados historiadores esperan el estudio sobre El Coloso MADRID. La noticia, publicada ayer por ABC, de que la exclusión de El Coloso de la muestra Goya en tiempos de Guerra responde a las dudas que el propio Museo del Prado asume sobre la atribución a Goya de esta premonición de los desastres de la Guerra de la Independencia, fue recibida con distinto ánimo por los historiadores. El director del Prado, Miguel Zugaza, aseguró a ABC que el Boletín del Museo publicará próximamente un estudio que los expertos de la pinacoteca están ultimando sobre la obra y que podría aclarar la posición de momento sólo consentida por los responsables, que aún no han descatalogado el cuadro. No es de recibo tener que esperar al Boletín y presumir respeto a la comunidad científica declaró ayer un reputado historiador a ABC. Ni siquiera han anunciado la fecha de publicación y hubiera sido mucho más respetuoso consultar con la comunidad científica o al menos plantear un debate serio antes de romper los platos, o de hacer al cuadro un daño irreparable comentaba otro especialista, que solicitó anonimato. Algunos miembros del Patronato también están a la espera de este informe prometido por Zugaza desde que se presentó el proyecto de la muestra de Goya en tiempos de guerra que mirando a los retratos de Goya llegamos a imaginarnos cómo estas personas fueron de niños y cómo iban a ser después del retrato. El segundo capítulo, o segunda escena, se centra en los años anteriores al estallido del Dos de Mayo de 1808, desde el cambio de siglo, cuando un Goya triunfante como retratista vuelve a la Corte y los nobles y la nueva burguesía ambicionan su prestigioso pincel. Pero al tiempo que atiende estos encargos, presididos sin duda por La familia de Carlos IV y los retratos de Godoy, la Condesa de Chinchón y las marquesas de Villafranca y Santa Cruz; y mientras suma toda una galería de nuevos rostros, el genio también sigue su camino hacia el corazón de las tinieblas, que la guerra le pondrá en seguida frente a sus ojos. Llegados a 1808, estalla el Dos de Mayo y Goya registra el incendio de toda su época. Demuestra su genio al describir de manera extremadamente fidedigna el cruel festín de dolor y violencia, de injusticia y, en ocasiones, también de solidaridad y piedad que su mirada encuentra y que jamás esquiva. Nos adentramos en un mundo oscuro donde la naturaleza humana se revela sin la iluminación divina en opinión de la comisaria. Será el primer artista que lo haga, a pesar de sus acendradas creencias religiosas, concluye Mena. El despliegue de obras de esta época es abrumador en la exposición. Los ayes emergen por doquier de las tenebrosas escenas de ataques, revanchas, crímenes, violaciones, heridas, cortes y hospitales, mientras el pintor compagina esta crónica de su época con su pasión por el retrato y otros hitos como Las majas al balcón Uno de los contrastes más logrados de esta parte se encuentra en la colección de bodegones, aves, animales y costillares de cordero que se confrontan con algunos de los más cruentos grabados de Los desastres de la guerra Toda esta serie está presidida por los grandes cuadros del Dos y el Tres de Mayo, recién restaurados, según ya relató ABC. La in- tegración de las obras sobre papel es admirable. El último capítulo consagra la importancia de un pintor al que la guerra ha cambiado para siempre. Los desastres continúan, como un bordón, una reflexión siempre a flor de piel, de implicaciones éticas semejantes a la pregunta de Hölderlin: ¿Y para qué poeta en tiempo de miseria? Trasládese al pincel y al hombre que se atrevió a poner un espejo frente a la guerra, que sigue siendo (exclusivamente) humana. Porque también en guerra el hombre es un espejo para el hombre. ABC. es Una visitante contempla La maja desnuda de Goya, ayer en el Prado Más información en www. museodelprado. es y reportaje especial en www. abc. es cultura