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4 OPINIÓN SÁBADO 12 s 4 s 2008 ABC DIRECTOR: ÁNGEL EXPÓSITO MORA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: JOSÉ MANUEL VARGAS DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer, José Antonio Navas y Pablo Planas Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro PRECIOS, DE E MAL EN PEOR l IPC empeoró en marzo, alcanzando el 4,5 por ciento anual, con lo que el diferencial español supera en algo más de un punto la media de la zona euro, y la inflación subyacente- -que excluye energía y alimentos no elaborados- -alcanza al concluir el primer trimestre del año el 3,36 por ciento en tasa interanual, casi una décima por encima de las últimas previsiones de los expertos. La inflación va mal, algo que se repite en todas las economías desarrolladas, pero con mayor intensidad en la española, mientras el Gobierno sigue anclado en el mensaje de que se trata de un fenómeno temporal, un tropiezo que se corregirá con el tiempo, corrección que se aleja en el tiempo a cada nuevo dato mensual. No vale ya la explicación de que, como la economía crece a buen ritmo, cerca o por encima de su potencial, hay un estímulo adicional al alza de los precios. Ahora la demanda está estancada, y si los precios siguen subiendo es porque hay factores adicionales, explicaciones internas que tienen que ver con problemas pendientes, con rigideces estructurales que impiden que el mercado funcione y cumpla con su función de ajuste de los desequilibrios. El perfil de precios de los próximos cuatro meses, hasta septiembre, no es favorable. Durante el pasado año esos meses fueron de precios estables, de manera que el 4,5 por ciento no va a moderarse hasta el otoño, un plazo demasiado largo como para no seguir retrasando las decisiones. Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera ZAPATERO, INVESTIDURA SIN OPTIMISMO ESPUÉS de ser investido presidente en segunda votación, José Luis Rodríguez Zapatero no va a disponer de periodo de gracia alguno, no por falta de cortesía, sino porque los principales problemas apremian. Hoy dará a conocer su nuevo gobierno, pero lo importante es el proyecto político que quiere liderar Zapatero para los cuatro próximos años. Quiénes formen su equipo es relevante, sin duda, pero hay que recordar el fuerte personalismo que imprimió Zapatero a su acción de gobierno en el último tramo de la anterior legislatura, cuando su Ejecutivo prácticamente estaba desaparecido y sin iniciativa de ninguna clase, improvisando su supervivencia día a día. Ya han agotado su caudal las especulaciones sobre los apoyos de los nacionalismos a la investidura, sobre la autonomía de Zapatero frente a las minorías o sobre otros argumentos tan insistentemente utilizados en las últimas semanas como indiferentes para las cuestiones de fondo que atañen al futuro inmediato de España. Zapatero no tiene mayoría absoluta y tendrá que decantar, antes o después, su política de alianzas, que esto sí determinará el rumbo de este segundo mandato. Por ahora, sólo se sabe que los discursos de Zapatero en las sesiones de investidura han sido superficiales e imprecisos, compuestos por un retórica muy sonora, excesivamente demagógica en algunos aspectos, pero carente de contenidos que pudieran alimentar la confianza en nuevos impulsos para superar la crisis económica y elegir el mejor camino en las encrucijadas políticas de la lucha antiterrorista, el desarrollo del Estatuto catalán y la recuperación de la cohesión nacional, de cuyo deterioro- -sin dramatismo alguno- -da buena fe la inaceptable discusión sobre el abastecimiento de agua a Barcelona. El punto de partida no es, por tanto, alentador. Basta comprobar la frialdad con que han sido acogidas las medidas económicas que anunció en su primera intervención, que no representan la estrategia global de reformas estructurales- -impuestos, empleo, inversión- -que demanda la crisis actual. Zapatero aún sigue lastrado por su resistencia a D reconocer la gravedad de la situación y con esta actitud no se puede gobernar eficazmente en un momento de confusión y desconfianza. Con la voluntad expresada reiteradamente por Mariano Rajoy de suscribir pactos estables para las cuestiones de Estado y ayudar en una nueva política económica, Zapatero tiene muy fácil empezar a concretar en hechos sus buenas palabras de la investidura. No tiene excusa para rechazar nuevamente la colaboración del PP, menos aún después de haber comprobado en las urnas el fracaso de su estrategia de marginación y exclusión de los populares. Rajoy no ha ganado las elecciones, pero el PP ha superado una campaña sin precedentes de aniquilación política de un partido democrático. Por otro lado, no haber contado con el apoyo de ningún otro grupo parlamentario debería ser una cura de humildad para el PSOE y, especialmente, para el presidente del Gobierno, tan recurrentes en reprochar al PP su soledad en la anterior legislatura. Con este rasero se puede decir que no ha habido un presidente más solitario en su investidura que José Luis Rodríguez Zapatero. Comienza un mandato marcado por la tensión de las políticas de la anterior legislatura, que ahora empiezan a cobrar sus costes de forma muy gravosa. La irresponsable reforma estatutaria en Cataluña, la falta de criterio en inmigración, la desconfianza sembrada con la negociación política con ETA, el control partidista de las instituciones del Estado de Derecho, el deterioro educativo y la parálisis frente a los avisos claros e inequívocos de la crisis económica, entre otros problemas, son el pasivo acumulado por el presidente del Gobierno y que debe gestionar ahora sin el cheque en blanco que le dieron los nacionalismos y las minorías en 2004. Entonces, hace cuatro años, el frente anti- PP fue la patente de corso que utilizó el PSOE para hacer una política de discordia en todos los frentes. Ahora, a Zapatero no le bastará con invocar al PP para sumar apoyos sin pagar un alto precio por ellos. LA EUROCÁMARA Y LOS JUEGOS l Parlamento Europeo ha decidido coger el atajo más fácil para dar su opinión sobre la situación de la democracia en China, aprobando casi por unanimidad una resolución en la que sugiere a la UE que boicotee la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín. Pasando por alto que se trata de una declaración meramente formal- -sin ningún valor, ya que todo dependerá de la posición que adopten los distintos gobiernos de la Unión Europea- los eurodiputados han necesitado demasiado tiempo para este despertar a la crítica de una situación que conocían perfectamente. Con este voto dan la impresión de haberse asomado al caso solamente a causa del ruido provocado en Londres y París ante el paso de la antorcha olímpica y con la intención de no quedarse mudos eternamente frente al creciente clamor mundial contra el Gobierno de Pekín. Siempre resultará positivo que la Eurocámara defienda los principios básicos de la democracia en todo el mundo, pero lo que está pasando en China es anterior y mucho más grave y profundo que lo que sale a la luz con ocasión de las Juegos. La democratización del régimen chino es probablemente uno de los mayores desafíos de este siglo, y no una simple cuestión que merezca ser despachada con argumentos que rozan la doble moral y el cinismo por parte de los representantes de los ciudadanos europeos. E TIBIAS MOCIONES CONTRA ANV A distancia más corta entre dos puntos es la línea recta, salvo que se trate de la condena del terrorismo en el País Vasco. Antes de la investidura de Rodríguez Zapatero se presentó una moción de censura contra la alcaldesa de Mondragón por su infame actitud ante el asesinato de Isaías Carrasco, pero los concejales del PNV impidieron que saliera adelante. Después de algunas disensiones internas, ahora los nacionalistas alcanzan un tibio pacto con el PSE para presentar mociones en los ayuntamientos gobernados por ANV en las cuales se pide la conde, na de la violencia de ETA, siempre con ese tono habitual plagado de ambigüedades: se trata, en concreto, del rechazo del uso de la violencia para alterar procesos políticos El paso siguiente consistiría en pedir la dimisión de los cargos públicos que no condenen los atentados terroristas. Sólo en último término se llegaría a presentar la correspondiente moción de censura en los municipios vascos en los que ANV gobierna en minoría. Todo ello, claro está, si no surgen en el camino nuevas desavenencias entre los grupos promotores de un acuerdo cuya fragilidad salta a la vista, por mucho que los socialistas se muestren satisfechos de la aparente rectificación del PNV Mientras tanto, los se. cuaces de ETA seguirán al frente de las corporaciones locales correspondientes a las que accedieron gracias a la debi- L lidad de Rodríguez Zapatero a la hora de impedir las candidaturas para las elecciones municipales de individuos y grupos que en democracia no deben ocupar responsabilidades reservadas a las personas honorables. La opinión pública contempla una vez más estas maniobras dilatorias entre la indignación y la desesperanza. Arrancar de los nacionalistas una condena al brazo política de ETA exige tal cantidad de matices y circunloquios que- -en la práctica- -los textos consensuados no sirven para nada. Si existe voluntad política de expulsar a los alcaldes de ANV la moción de censura es un procedimiento rápi, do y eficaz que se sustancia en unos pocos días y tiene efectos inmediatos. Cualquier otra vía es una manera de marear la perdiz, y a estas alturas ya no engaña a nadie. Está muy equivocado Patxi López si cree que es un éxito haber sacado adelante este pacto de mínimos en medio de los conflictos internos del PNV Por desgracia, es fácil pronosticar que el procedimiento va a quedar atascado en alguno de los muchos trámites intermedios que han impuesto los nacionalistas. Los errores de origen siempre se pagan. Si el PSOE no hubiera facilitado con su tibieza la presencia de ANV en las instituciones democráticas, no tendría ahora que plegarse a unas exigencias inaceptables para intentar desalojar a estos alcaldes indignos.