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86 VIERNES deESTRENO VIERNES 11 s 4 s 2008 ABC La cinta sólo ha fracasado en los países árabes, boicoteada por su factura israelí y sus diálogos en hebreo canto de esta cinta ha sido en los países árabes, que la han boicoteado, incluido el Festival de El Cairo, que la rechazó por su factura israelí y diálogos en hebreo. Ante ello, el joven creador acierta al revelar el sinsentido de esta repulsa remitiéndose a la experiencia del actor protagonista de su película: el acreditadísimo actor Sasson Gabai, un judío nacido en Irak que interpreta al director de la orquesta empleando, en muchas secuencias, su lenguaje materno, el árabe Para mucha gente es un descubrimiento que parte de la población judía que vive en Israel viene de países árabes y tiene esa cultura. Sería bueno- -invita- -que el público árabe también la viera para juzgarla Demasiado hebrea para El Cairo, pero muy poco para Hollywood, que descalificó la cinta en la carrera de los Óscar por contener 22 minutos en inglés. La decepción me duró dos días- -se ríe ahora Kolirin- -y no puedo quejarme, La Banda ha cosechado mucho amor en todo el mundo, y esa emoción es lo que importa Los músicos de La banda... policías de Alejandría, llegan a Israel, donde debido a un malentendido no hay nadie para recibirlos ABC Muy pocas películas se cuestionan por qué la paz es necesaria Hoy se estrena en España La banda nos visita del director israelí Eran Kolirin, sobre un grupo de músicos egipcios perdidos en un remoto pueblo de Israel LAURA L. CARO, CORRESPONSAL JERUSALÉN. Cuando los ocho miembros de la Orquesta de la Policía de Alejandría aterrizan en Israel, no hay nadie esperando para conducirles al Centro Cultural Árabe de la industrial Petah Tikva en el que tienen que tocar. Con sus ampulosos uniformes azules de galones dorados, parecen los extras de una ópera. Y de tal guisa tomarán el autobús equivocado que les llevará al destino equivocado: un remoto pueblo judío en mitad de ninguna parte, en lo más profundo del desierto del Neguev israelí, llamado Bet Hatikva. Allí los vecinos les mirarán como si acabaran de bajar de un platillo volante. Y no hay autobús para volver. Ni hotel para pasar la noche. Lo que podría parecer el arranque de una comedia, se convierte bajo la dirección y el guión de Eran Kolirin (Tel Aviv, 1973) en una historia embriagadora sobre la soledad. Es La visita de la banda una deliciosa opera prima que explora ese componente humano común que iguala a dos enemigos- -árabes y judíos, divididos por mil barreras- -que, al cabo, hará posible que superen su odio mutuo y comprendan que no son tan diferentes. Aclamada en Cannes, premiada por la Academia Europea, en Tokio, Múnich y con ocho Ofir- -los Goya hebreos- fuera de los festivales la cinta ha cobrado vida propia. Abriéndose camino entre el público impulsada, en parte, por su sencillez, su humor inteligente y un sentimentalismo que hechiza, aunque sin encoger el alma. En una entrevista con ABC, haciendo un aparte en la escritura de su próximo filme, Camino del desierto Kolirin se confiesa. Siendo honesto, jamás pensé que la película tendría una bienvenida así. No ideé una ecuación matemática para que funcionara, pero a veces se produce esta magia con el público, la magia de las emociones que unen a los seres humanos Son muchas las películas que se preguntan por qué no hay paz- -se explica- pero muy pocas las que se cuestionan por qué la paz es necesaria, y este filme habla de eso: del lado emocional que nos une, del amor, la risa, lo humano, lo obvio, que se ha perdido entre los asuntos políticos de fronteras, dinero, acuerdos, leyes, ejércitos, que ocupan las negociaciones de los líderes de uno y otro lado Donde no ha calado el en- Más información sobre la película: http: www. mangafilms. es La banda nos visita Israel 2007 85 minutos Género- -Comedia Director- -Eran Kolirin Actores- -Saleh Bakri, Ronit Elkabetz, Sasson Gabai Acordes y desacuerdos ANTONIO WEINRICHTER Esta película del israelí Eran Korilin causó mucho revuelo entre los críticos americanos, que deploraron que se rechazara para el Oscar al mejor film extranjero por estar hablada gran parte en inglés. La Academia se lució, en efecto (no es la primera vez) cuenta lo que ocurre cuando una orquesta egipcia se pierde en el Israel profundo adonde ha ido para dar un concierto, y el inglés es la única lengua en la que pueden entenderse árabes y judíos. El idioma, y más en general, la comunicación entre dos pueblos que llevan medio siglo al borde del abismo, es justamente el tema de la película; no una cuestión secundaria. A favor de Korilin hay que apuntar que el conflicto palestino no se menciona ni una sola vez en los diálogos, aunque una vieja reticencia explica algunos silencios y miradas embarazosas que se producen a lo largo de la jornada de confraternización forzosa que se relata. Es loable el peculiar humor de que hace gala el realizador, que juega a fondo con una incongruencia visual: la que generan los ocho miembros de la Orquesta Ceremonial de Alejandría, con sus rutilantes uniformes azules, perdidos en un pueblucho al que (por fortuna) le quedan lejos los sangrientos titulares que nos llegan de Israel. Curiosamente, su principal interés es la improbable historia de amor incipiente entre la atractiva divorciada judía que acoge a los músicos y el director de la banda, un viudo bastante mayor que ella interpretado por Sasson Gabai con una sordina humorística que le lleva a adueñarse de la función. La anécdota puede parecer minimalista pero consigue plasmar un tema que otros habrían hinchado con simbolismos y excesos ideológicos: es posible la convivencia incluso en ese rincón del mundo.