Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 11- -4- -2008 La violación de derechos humanos abre una crisis entre el COI y China Jacques Rogge, presidente del Comité Olímpico 27 Barroso pide a Turquía más democracia para mantenerse en el rumbo europeo El presidente de la Comisión llega a un país sumido en una grave crisis política ENRIQUE SERBETO ENVIADO ESPECIAL ANKARA. El presidente de la Comisión Europea había planeado una visita políticamente sencilla para animar la atmósfera de las negociaciones entre Turquía y la Unión Europea, pero en Ankara se ha encontrado a un país sumido en un sordo debate sobre sus viejas pesadillas, donde Europa juega un papel muy poco relevante. El Gobierno turco del islamista Tayip Erdogan esperaba un apoyo más expreso por parte del presidente de la Comisión ante el caso de la ilegalización de su partido, pero éste prefirió la prudencia. Al final, Durao Barroso ha pedido más democracia para Turquía, pero se ha encontrado con que los turcos están debatiendo agriamente sobre qué democracia quieren. Barroso es el segundo presidente de la Comisión que viaja a Turquía y el primero desde que este país es formalmente un candidato a la adhesión. Con la pompa de una visita de Estado, Nada más llegar acudió al mausoleo del fundador de la República, Mustafá Kemal Ataturk, cuya herencia política laicista está ahora mismo en el centro de la crisis política. Después se entrevistó con el presidente de la República, Abdulá Gül, y con el primer ministro Erdogan, ambos dirigentes de un partido que propugna un regreso a la tradición social islámica, pero que ha puesto en marcha un paquete de reformas mo- Erdogan y Barroso pasan revista a la guardia de honor antes de su entrevista en Ankara dernizando las estructuras del Estado y llevando al país a las puertas de la UE. Barroso dijo que en Europa esperan que la cuestión de la ilegalización del AKP (el partido en el poder) se resuelva según los estándares europeos y la jurisprudencia del tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo y evitó entrar en el fondo del asunto, porque se trata, en efecto, de una situación extremadamente compleja. Un conocido periodista turco, que había sido recibido la víspera por el presidente de la Comisión en Bruselas, describía así la perplejidad en las instituciones europeas: Por primera vez, en vez de ser yo el que hace las preguntas, me las han hecho a mí En su comparecencia ante la prensa, en lo único en que Barroso y Erdogan coincidieron plenamente fue en el asunto del oleoducto Nabuco que debe traer la energía de los yacimientos del mar Caspio hacia los mercados europeos. En lo demás, todo estaba entre algodones. En Bruselas, Barroso había dicho que el laicismo no se puede imponer pero en Turquía, donde se impone desde hace 80 años, ha tenido que matizar diciendo que se trata de un laicismo democrático en el que se respete la religión y el derecho a no tener ningu- AP REUTERS na Erdogan, que está siendo acusado de acabar con este principio, no puede entrar en la disputa y, por si había dudas, Barroso dijo luego ante el Parlamento que no esperen que la Comisión Europea tome una posición o exprese su apoyo a una parte en discusiones como la del pañuelo islámico, que está en el inicio de la actual crisis política turca. Erdogan fue preguntado sobre si tiene planes de avanzar las reformas constitucionales para contrarrestar el proceso judicial contra su partido, pero no fue capaz de definir sus planes. Nadie sabe cómo terminará esta crisis.