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ABC VIERNES 11 s 4 s 2008 ESPAÑA 23 Un sargento con antecedentes de maltrato acribilla a su ex mujer y su novio, un teniente El asesino disparó dos veces al hombre y tres a su ex pareja, y luego se suicidó delante de su hijo de 4 años ÓSCAR CUEVAS GUADALAJARA. Tres personas, dos hombres y una mujer, murieron ayer a tiros en un crimen pasional con tintes de violencia doméstica acaecido en Alovera (Guadalajara) una población de 9.000 habitantes del Corredor del Henares. El causante de las tres muertes fue un sargento militar de 34 años, Javier Lacasa Cebolledo, destinado en Canillejas, que asesinó a su ex mujer, la argentina Silvyna Jannete Bassari, de 33 años, y al nuevo novio de ésta: Andrés Marzal. de 38 años, también militar (teniente, que trabajaba en la prisión militar de Meco) y con quien la mujer asesinada se había ido a vivir a Alovera hace apenas un mes junto con su hijo, fruto de su primera relación. Tras cometer los dos crímenes, el presunto asesino se suicidó. La casa donde sucedieron los hechos era del nuevo novio de la mujer asesinada. Según trascendió por fuentes oficiales, el sargento Lacasa tenía varios antecedentes por malos tratos. De hecho, había sido denunciado dos veces (2003 y 2006) por su ex mujer. Ésta tenía un sistema de telealarma e incluso el asesino tenía en vigor una orden de alejamiento, que ya quebrantó anteriormente. También tenía una orden de abandono de armas. La que utilizó ayer era de tipo corto, según confirmó a ABC la Subdelegación del Gobierno. Hay dos muertos, y habrá tres Todo comenzó a las 06: 45 de la mañana. El sargento Lacasa se presentó en la vivienda propiedad del otro militar y llamó a la puerta. Acudió a abrir el teniente y de inmediato fue abatido por dos disparos de pistola. A continuación, el agresor se internó hasta la cocina del inmueble y realizó otros tres disparos contra su ex mujer. Ambos fallecieron en el acto. Después, Lacasa llamó por teléfono a las emergencias del 112 y comunicó que en la vivienda había dos muertos, y va a haber uno más En ese momento cortó la comunicación y se suicidó de un disparo. Toda la siniestra escena sucedió delante del hijo del sargento Lacasa y Sylvana Bassari, un niño de cuatro años que tuvo que ser atendido por psicólogos especialistas en el Hospital Universitario de Guadalajara. El menor fue rescatado del hogar por algunos vecinos Una muerte anunciada Anteriores denuncias. El sargento del Ejército que ayer asesinó a su ex mujer y al compañero sentimental de ésta en Alovera (Guadalajara) había sido denunciado por la víctima en dos ocasiones: la primera en 2003 y nuevamente en 2006. Medidas. El Juzgado número 1 de Torrejón (competente en casos de violencia sobre la mujer) que tramitaba una causa penal contra este individuo, dictó el 16 de mayo de 2006 una orden de alejamiento que le prohibía acercarse a su ex mujer y a su hijo a menos de 500 metros. El militar violó dicha orden el 2 de septiembre de 2007, razón por la que fue detenido, aunque fue puesto inmediatamente después en libertad. El juez también ordenó que entregara una escopeta de aire comprimido y todas las armas que tuviera en su poder. Telealarma. La víctima, que recibió ayuda del Centro de la Mujer de Torrejón, primero, y del de Alovera, después, disponía de un sistema de telealarma. Agentes de la Policía salen del domicilio donde se produjo el asesinato que, al oír los disparos, se dirigieron al lugar y se encontraron con la escena. Estos vecinos en un primer momento refugiaron al niño en su casa y luego lo llevaron al Hospital, donde fue atendido por los Servicios Sociales y la juez de Menores de Guadalajara. El niño y su madre se fueron a vivir a Alovera con el nuevo novio de la mujer el pasado mes de marzo; el teniente asesinado residía en esta vivienda de la calle Manuel de Falla de la localidad campiñera desde el año 2004. El delegado del Gobierno en Castilla- La Mancha, Máximo Díaz Cano, aseguró ayer en rueda de prensa en Guadalajara que el presunto asesino tenía varios antecedentes por malos tratos de corte ma- DE SAN BERNARDO El sargento tenía una orden de alejamiento de su ex mujer y ella disponía de un sistema de telealarma chista. Había sido denunciado por su ex mujer en 2003 y 2006 en el cuartel de la Guardia Civil de Daganzo (Madrid) que da servicio a la localidad de Ajalvir, donde residía la pareja; y tenía abierta una causa penal en el Juzgado número 1 de Torrejón de Ardoz. Díaz Cano confirmó también que el sargento tenía vigente una medida cautelar de alejamiento sobre su ex pareja y su hijo, a quienes no se podía acercar a menos de 500 metros, y también reconoció que esta medida ya fue quebrantada La pistola homicida no era un arma oficial El sargento del Ejército presunto autor del crimen utilizó su pistola particular para disparar contra su ex mujer y su nueva pareja, un oficial, y no tenía ningún arma asignada en su puesto de destino, una unidad logística y de transporte. Según informó Europa Press, la pistola era una Smith Wesson de 9 milímetros de calibre, que el sargento había comprado con anterioridad y a título particular. Asimismo, se afirma que el sargento nunca tuvo asignada ningún arma en su unidad del Ejército de Tierra. Por otro lado, cabe señalar que la Consejería de Bienestar Social de la Junta de Castilla- La Mancha es quien ha asumido de momento la tutela del niño de cuatro años que presenció el asesinato de su madre a manos de su padre y el posterior suicidio de éste. El menor permanecerá bajo la responsabilidad de la Administración regional castellano- manchega hasta que la Fiscalía de Menores de la Audiencia Provincial de Guadalajara localice a la familia de la madre del menor, que vive en Argentina, donde es probable que acabe viajando el niño. por Lacasa el 16 de mayo de 2007, motivo por el que fue detenido, pero puesto en libertad por decisión judicial. Díaz Cano dijo desconocer si los dos militares se conocían entre sí. La mujer, por su parte, había acudido a pedir ayuda a diferentes instancias sociales. Así, estaba siendo atendida desde el Centro de la Mujer de Torrejón de Ardoz, y disponía de servicio de telealarma contra su ex marido. De hecho, el 25 de marzo una operadora de este centro de la mujer madrileño avisó a sus compañeros del Centro de la Mujer de Alovera de que Sylvina iba a trasladarse a vivir allí, con el fin de que pusieran en marcha su telealarma en Alovera. El miércoles, la víctima tenía cita con la psicológa del Centro de la Mujer de Torrejón, que ella anuló. El caso está en el Juzgado número 1 de Guadalajara, que ayer había decretado secreto del sumario. En Alovera, ayer mismo se celebró una concentración de duelo. 016 Teléfono de ayuda a la mujer maltratada