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22 ESPAÑA El caos de la Justicia JUEVES 10 s 4 s 2008 ABC El ex recluso ve la cantidad insuficiente José Campoy, el preso que pasó más de un año en la cárcel por culpa de la juez Adelina Entrena, ve insuficiente, por todo lo que he pasado en la cárcel la indemnización de 103.000 euros que deberá pagarle la magistrada. El ex reo, que es partidario de recurrir la sentencia del TSJA que condena a la juez Entrena, dijo que con el dinero que finalmente obtenga pretende arreglarse la boca, comprarse una moto y ayudar a sus padres, que han pasado muchos apuros por él Al igual que Campoy, su madre, Ana Maldonado, consideró que es poco el dinero de la indemnización por todo lo que ha sufrido toda la familia y ha dicho que le gustaría que la cuantía se destinara a la rehabilitación de su hijo para que pueda encontrar un trabajo, informa Efe. Por su parte, su abogado, Marcos García- Montes, que ejerció la acusación particular, entiende que se ha hecho Justicia aunque tampoco descarta recurrir la sentencia, una vez la haya estudiado en profundidad. La juez Adelina Entrena, sentada en el banquillo de los acusados por prolongar la estancia de José Campoy en la cárcel ABC Un año de prisión y 103.000 euros de indemnización para la juez de Motril El tribunal considera que la magistrada ha actuado con general descuido y desantención al mantener en prisión más de un año a un hombre a quien ella absolvió S. SANZ MADRID. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) condenó ayer a la ex titular del Juzgado de lo Penal de Motril (Granada) Adelina Entrena a pagar una indemnización de 103. 000 euros a José Campoy, por no ordenar su puesta en libertad pese a existir más de un año antes- -455 días- -una sentencia absolutoria del mismo. Asimismo, el tribunal impone a la jueza la pena de un año de suspensión de empleo o cargo público que implique el desempeño de sus funciones judiciales. Según la sentencia de la Sala de lo Civil y Penal del TSJA, de la que fue ponente el magistrado Augusto Méndez de Lugo, la juez es condenada como autora de un delito contra la libertad individual de las personas, cometido por funcionario público, mediando imprudencia grave dado que mantuvo una conducta de general descuido y desatención Así, recoge la resolución en los hechos probados, cómo Entrena dictó sentencia absolutoria de José Campoy el 10 de enero, pero no acordó la inmediata puesta en libertad del acusado, declarando la firmeza de la resolución por auto del 13 de febrero, al no haber recurrido el Ministerio Público. La Fiscalía pedía ahora un año y tres meses de prisión y los 103.000 euros de indemnización. Con anterioridad, también queda demostrado que el juez que sustituyó a Entrena cuando ésta permanecía de baja por enfermedad, dictó prisión provisional de Campoy y señaló el juicio oral para el 23 de diciembre de 2005, que ya celebraría con asboluta normalidad -tenía a la vista la causa completa- -la juez ahora condenada. Pero esa situación de prisión provisional no se anotó en el libro o registro alguno, ni se resaltó mediante la cartulina roja de causa con preso aunque sí figuraba en el sistema informático. Además, ni la secretaria judicial, ni funcionario alguno le dieron cuenta a Entrena de la situación de los presos en su ausencia. Aunque ella tampoco demandó tal dación de cuenta según la resolución. En este sentido, la Sala señala que la acusada disponía de los conocimientos suficientes y tenía a su alcance los medios necesarios para haber prevenido la ignorancia alegada Además, el Tribunal pone especial relevancia en advertir que Entrena no procedió a la revisión de los asuntos pendientes tras incorporarse a su puesto, ni llevó a cabo una mínima labor de indagación después de observar que el acusado llegaba al juicio esposado y acompañado por la Guardia Civil. Todo ello lleva a la Sala a calificar de imprudencia grave el proceder de la magistrada. No obstante, apunta la sentencia, que se catalogue la actuación de Adelina Entrena de imprudente, no lleva a afirmar que la prolongación de Campoy en prisión deviniese de una omisión premeditada y deseada por parte de la acusada, lo que excluye la consideración de dolo. El 22 de marzo de 2007, el centro petinenciario de Albolote (Granada) se puso en contacto vía telefónica con el Juzgado de lo Penal de Motril para dar cuenta de que Campoy se encontraba en prisión por la causa de la que había sido absuelto. Ese mismo día, el juez sustituto Antonio Jesús Yllana (la acusada estaba de nuevo enferma) tras efectuar la comprobación de otras ejecutorias en la que Campoy había sido condenado y constatar que la prisión que sufría era únicamente por este proceso, ordenó su excarcelación. El pasado 19 de marzo, se redactó un informe médico- Llamada de la cárcel La Sala de lo Civil y lo Penal del TSJA estima en su resolución que la acusada disponía de los conocimientos suficientes y tenía a su alcance los medios necesarios para haber prevenido la ignorancia alegada pericial sobre el estado de salud de Campoy en el que se concluye que la víctima presenta secuelas de un grave transtorno adaptativo, donde se reconoce como estrés psicosocial importante y prolongado su permanencia en prisión en las circunstancias en las que lo ha estado y la dificultad de adaptarse a la situación de incompresión y desesperanza mantenida Cabe recordar que por este caso el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) separó de la carrera judicial a Entrena, quien en su historial contaba con dos expedientes previos. La juez llegó a mantener sesenta días más en prisión a un reo al que ella misma había condenado en un juicio rápido. También a otro prorrogó su estancia en la cárcel veinte días. Entretanto, y a la vista de la sentencia del la Sala de lo Civil y Penal del TSJA, el letrado de Entrena se está planteando presentar recurso, puesto que espera que el tribunal rebaje a leve la imprudencia grave atribuida a su cliente. ABC. es Texto íntegro de la sentencia condenatoria de la juez Adelina Entrena en www. abc. es