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46 ECONOMÍA MIÉRCOLES 9 s 4 s 2008 ABC AFRONTAR LA SITUACIÓN ECONÓMICA, LA NUEVA PRIORIDAD PARA ESPAÑA La Comunidad de Madrid ha hecho sus deberes en los últimos tiempos, lo que le permitirá mantener sus ventajas competitivas y su diferencial de crecimiento Arturo Fernández Alvarez Presidente de CEIM, Confederación Empresarial de Madrid- CEOE S e abre en estos momentos una nueva Legislatura y esto debe ser un acicate para que desde todos los ámbitos, políticos, económicos y sociales, contribuyamos a superar la difícil etapa que tenemos por delante en los próximos años. Los últimos indicadores de coyuntura, así como los informes de organismos internacionales y servicios de estudios, no permiten aventurar un panorama demasiado halagüeño sobre la evolución de la economía española y madrileña. De hecho, cada nueva estimación de crecimiento del PIB español rebaja la anterior, de forma que ya andamos con previsiones cercanas al 2,5 para este año e inferiores para 2009. La Comunidad de Madrid en los últimos años ha hecho sus deberes, lo que probablemente le permita afrontar la situación económica algo mejor, y así pueda mantener sus ventajas competitivas y su diferencial de crecimiento. En cualquier caso, la Administración, los sindicatos y las empresas de la región desde el diálogo vamos a tratar de hacer todo lo posible por adoptar todas las medidas necesarias para incentivar la economía y apoyar el crecimiento. Es innegable que nos enfrentamos a una coyuntura preocupante, con un deterioro significativo de las expectativas de empresarios y consumidores. Con este panorama, es necesario hacer frente cuanto antes a una situación que puede afectar negativamente a los niveles de bienestar conseguidos en la última década. Los empresarios y sus organizaciones tenemos, por tanto, un gran reto en los próximos meses: colaborar con los diferentes gobiernos para reconducir una coyuntura económica adversa que, para los empresarios, se traduce principalmente en crecientes costes de producción, dificultad de acceso a la financiación, encarecimiento del precio del dinero, tensiones en el ámbito laboral y desaceleración de la demanda. A todo ello hay que unir un panorama macroeconómico con claros signos de desequilibrio en áreas tan determinantes para la competitividad como los precios o el sector exterior. En ambos casos, nuestra posición se sitúa entre las más desfavorables de la Unión Europea, con los consiguientes efectos de imagen y primas de riesgo- país que eso conlleva. Incluso estamos ya asistiendo a un deterioro de la envidiable situación presupuestaria conseguida en años anteriores. Si persiste esa merma de los ingresos públicos que ya se ha registrado en los primeros meses de este año, al tiempo que aumenta la factura de los gastos de protección social o de financiación, difícilmente va a disponer nuestro sector público de margen suficiente para realizar una política integral de apoyo al tejido productivo. Y si añadimos además la necesidad de afrontar nuevas cargas de carácter estructural, pare- ce claro que el sector público no va a poder ejercer ese empuje que todos esperamos. Con estos mimbres puede resultar complicado en estos momentos emprender nuevas inversiones generadoras de empleo. Y quizás esta sea la variable crucial a considerar a la hora de plantear recetas que definan el modelo económico que necesitamos para mejorar la competitividad de la economía española. Un modelo que necesariamente pasa por analizar detalladamente la relación entre la composición de nuestro PIB y su efecto sobre el empleo, y especialmente la capacidad de nuestro tejido productivo de mantener y crear puestos de trabajo con tasas de crecimiento inferiores a las que hemos estado acostumbrados en los últimos años. Tenemos que articular un modelo basado en la generación de más valor añadido que nos permita ser atractivos en los mercados internacionales. Y esto afecta a todos los sectores económicos y muy especialmente a nuestra industria, ante las excesivas dificultades que se ha ido encontrando y, en consecuencia, con menor capacidad de arrastre de otros sectores. Hay que valorar el importante aumento de las relaciones internacionales de nuestra economía. Casi el 50 de nuestro PIB se genera ya en el exterior y ello implica contar con unas estructuras internas y externas acordes con nuestro peso en el exterior y adaptadas a las necesidades de las multinacionales españolas, que en muchas ocasiones son las que llevan la imagen de nuestro país por el resto del mundo. Los agentes sociales debemos cobrar en estos momentos un especial protagonismo, analizando y proponiendo medidas que sean efectivas para que las empresas puedan seguir desarrollando su incuestionable papel de motor económico y creación de empleo y riqueza. Para ello, la primera propuesta es buscar consensos políticos y sociales sobre temas fundamentales, como son el modelo de estado y el desarrollo de los servicios públicos básicos, como justicia, seguridad ciudadana, sanidad y educación. A estas alturas es absolutamente imprescindible disponer de un marco de estabilidad institucional que permita disipar las incertidumbres que se ciernen en la actualidad sobre algunos temas que preocupan especialmente a las empresas, como son la unidad de mercado o la excesiva burocracia administrativa. No se trata sólo de evitar la descoordinación reglamentaria en un mercado único europeo, sino de que el funcionamiento de las diferentes administraciones públicas sea un factor más en la ecuación de la competitividad. Lo segundo es adoptar las medidas necesarias orientadas a recuperar la confianza de los agentes económicos en el funcionamiento de los mercados. Las empresas (e incluyo a los trabajadores) son la base de nuestra economía, por lo que deben centralizar las medidas especiales que se propongan. Sin olvidar las tradicionales reivindicaciones de los empresarios Es imprescindible disponer de un marco estable que permita disipar las incertidumbres sobre algunos temas, como la unidad de mercado o la excesiva burocracia administrativa -menos costes fiscales, laborales y administrativos; un marco jurídico estable y predecible, más inversiones en infraestructuras y mayor competencia y desregulación de mercados- -en esta nueva fase lo que debemos plantearnos las organizaciones empresariales son principalmente dos asuntos: 1. Por un lado, cómo podemos ganar en eficiencia económica, mediante nuevas propuestas en los ámbitos de organización del trabajo; uso sostenible de los recursos productivos; comercialización, formación e internacionalización. 2. Y, por otro, cómo mejorar la calidad de nuestros productos y servicios ante una demanda más exigente y cualificada, mediante el aprovechamiento de las oportunidades de la innovación, el desarrollo tecnológico y las nuevas tecnologías de comunicación. Respecto de los consumidores, la situación aconseja medidas orientadas a mejorar sus niveles netos de renta disponible, unidas a mejoras en su nivel de formación y cualificación profesional, con vistas a ampliar la oferta de trabajo y adaptarla a las necesidades de las empresas. Junto a ello, se deben articular mecanismos de transparencia en la formación de precios y avanzar en las campañas de sensibilización sobre el uso eficiente y racional de recursos escasos como el agua o la energía. Las organizaciones empresariales debemos también adaptarnos a los cambios que experimentan las empresas y cubrir sus nuevas necesidades. CEIM celebra en este año su XXX Aniversario y nos hemos planteado estas reflexiones con el ánimo de mejorar nuestra vocación de servicio empresarial y potenciar el papel que la Constitución otorga a las asociaciones empresariales como agentes sociales, con el ánimo de contribuir a superar, en las mejores condiciones posibles, los complicados momentos que el empresariado está viviendo en la actualidad. Breves Lockheed Martin España nombra nuevo consejero delegado El consejo de administración de Lockheed Martin España nombrará mañana a Octavio E. Manduley nuevo consejero delegado, en sustitución de James R Nelson. Manduley afirmó ayer que centrará buena parte de su gestión en trabajar más cerca de la industria española y abrir relaciones con las empresas nacionales del sector de seguridad civil Ofrecen 6,5 millones por 26 de los 41 talleres de Aurgi Tiendas Aurgi, en situación de concurso voluntario de acreedores- -antigua suspensión de pagos- -desde diciembre del pasado año, ha recibido una oferta de 6,5 millones por 26 de los 41 centros de reparación con que cuenta en toda España por parte de un grupo inversor que estaría dispuesto a asumir 550 de los 765 trabajadores que tiene la compañía. Ian Livington será nombrado consejero delegado de BT British Telecom (BT) anunció ayer el nombramiento de Ian Livingston, hasta ahora consejero delegado de BT Retail, como consejero delegado del grupo británico de telecomunicaciones a partir del 1 de junio, en sustitución de Ben Verwaayen, que dejará la firma después de más de seis años. Galvin Patterson sustituirá a Livingston en BT Retail. Octavio E. Manduley