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ABC MIÉRCOLES 9- -4- -2008 Irregularidades en clínicas abortistas s Acoso a la investigación ESPAÑA 31 Lo que Interior no desmintió 1. Ningún juez ordenó cerrar la investigación. Con fecha 16 de septiembre de 2007, el Juzgado de Instrucción 6 de Madrid deniega la petición de los agentes de enviar los residuos encontrados en Isadora al Anatómico Forense. Además, les pide que no elucubren, pero no que dejen de hacer gestiones. 2. La inspección a Isadora fue rutinaria. Lo demuestra que en esas mismas fechas fueron inspeccionadas otras cinco clínicas. La huella genética implica al padrastro de una joven en su asesinato El cuerpo de la dominicana apareció maniatado en un vertedero de Lanzarote ERENA CALVO LAS PALMAS. Hilma Altagracia Pérez sospechó desde el principio de su pareja. Cuando le hablaba de la muerte de mi hija, miraba para otro lado y en cuanto encontraron el cadáver de Yuliza abandonó el domicilio familiar contaba hace cinco meses a ABC. Fue entonces, el 13 de noviembre de 2007, cuando encontraron el cadáver de la joven dominicana- -tenía sólo 18 años- -en un vertedero de Argana Alta, en Arrecife. La capital de Lanzarote volvía a revivir ayer la muerte de Yuliza Pérez tras la detención de su padrastro, el portugués Antonio Luis Ferreira. Hilma- -como cuando encontraron el cadáver de su hija cinco días después de su desaparición- -se enteraba por los medios de comunicación; y como en aquella ocasión, tuvo que ser sedada para combatir la situación. No es la primera vez que el padrastro de Yuliza, albañil de profesión, es detenido por la Policía. Tras el hallazgo del cuerpo de la joven, toda la comunidad dominicana de Arrecife le señaló sin tapujos y asedió su hogar para tomarse la justicia por su mano. Ese hombre nunca se llevó bien con Yuliza, siempre se entrometía en sus cosas relataban fuentes del entorno que prefieren guardar el anonimato. Todos cargaron contra él y los agentes tuvieron que protegerle para evitar su linchamiento. Las pruebas de ADN analizadas en Madrid lo vinculan ahora directamente con el asesinato de la chica. De su autopsia se pudo saber que Yuliza había muerto por asfixia y que no había sido objeto de abusos sexuales. Los últimos exámenes ponen de manifiesto que su cadáver fue trasladado en el vehículo de Ferreira y los investigadores manejan la hipótesis de que pudo ser allí donde acabó con su vida. Su cuerpo apareció maniatado y con la ropa ensangrentada. Lo encontró un vecino cuando paseaba con sus perros: Los canes corrieron hacia el cuerpo, que no estaba totalmente enterrado según los testigos. 3. La Guardia Civil no pide ayuda a un técnico de la Comunidad de Madrid para analizar los residuos. Su intervención la decide la Subinspección General de Inspección Sanitaria. 4. Nunca se ocultó información a juez alguno. Todos los datos e informes y actuaciones han sido comunicados a la autoridad judicial competente en cada caso. 5. La Guardia Civil no decidió mantener los restos humanos fuera de la cadena de frío. Cuando el juez deniega el traslado de los restos al Anatómico continúa el procedimiento administrativo, ya que los residuos intervenidos no habían sido gestionados como marca la ley. Era fin de semana y no se pudo localizar a nadie de la Comunidad hasta el lunes para que se encargara de ellos, lo que se comunica a la clínica. No se les dice dónde deben guardarlos. 6. La Guardia Civil no decide trasladar los restos al tanatorio de Alcobendas. Al estar ya el asunto en vía administrativa, es el Servicio de Sanidad Mortuoria de la CAM el que lo decide. residuos en el Tanatorio de la Paz de esa localidad, el forense comunica que puede haber mala praxis en la práctica de los abortos. Por ello se da cuenta al juez, que ordena llevar el caso a los juzgados de Madrid. En el reparto le toca al juez Sierra. 7. Información al juzgado de Alcobendas. En la inspección de los 8. El Seprona nunca investigó por su cuenta. Las actuaciones se hicieron siempre por orden del citado magistrado. JULIÁN DE DOMINGO 9. Las mujeres no tenían que ser citadas como imputadas. No había indicios de que hubieran cometido delito, sino más bien de que podían ser perjudicadas. habían acudido a Isadora a hacerse una liposucción también aparecieron entre los datos arrojados a la basura por lo que lógicamente, tras confirmar este extremo, no se las volvió a molestar. El 21 de enero la mayoría de las declaraciones fueron remitidas al juez, en plena campaña ya de acoso a la investigación tanto hacia los funcionarios policiales como al propio magistrado instructor. Tres días antes el magistrado Sierra había pedido a los investigadores solicitud urgente del modo y circunstancias en que se estaban llevando a cabo las gestiones. Su solicitud fue atendida con las explicaciones pertinentes: citaciones sin uniforme y de forma discreta, una agente del Emume para todas las tomas de declaración y localización por toda España por parte de la misma funcionaria. Como es lógico, a las testigos se les mostraron fotografías del personal de Isadora para verificar la identidad del personal que las había atendido y determinar así si se trataba o no de personas habilitadas para ello, con el consiguiente riesgo para la salud. La última diligencia de esta investigación llevada a cabo hasta el momento por la Guardia Civil es un escrito fechado el 12 de febrero y remitido al Juzgado número 47 con las manifestaciones de las últimas cinco mujeres localizadas y que estaban en los listados facilitados por el juez Sierra. Hilma Altagracia, madre de la víctima EFE Los historiales médicos fueron examinados de nuevo con detalle y los agentes detectaron que la mayoría de los informes psiquiátricos tenían idéntico contenido, lo que parecía indicar que se trataba de informes a la carta pese a las diferencias de edad y situación personal de las pacientes. Todos estaban firmados por la misma médico, sobre cuya titulación y actuaciones se hicieron las gestiones pertinentes, autorizadas por el juez, y que finalmente demostraron la plena cualificación de la profesional para ejercer la labor que desempeñaba en la clínica. En paralelo, tal y como figura en diligencias policiales, se localizó y citó en calidad de testigos a las mujeres cuyas identidades estaban en los informes clínicos remitidos por el juez. Casa por casa, hasta un total de 25, agentes de paisano con instrucciones precisas en cuanto a trato exquisito y total discreción realizaron esas gestiones. Una agente del Equipo Mujer y Menor (Emume) de la Comandancia se encargó en exclusiva de la toma de declaración de las pacientes para evitarlas, en lo posible, incomodidades. Algunas mujeres que Cuando encontraron el cadáver de la chica, la Policía tuvo que proteger a Ferreira de un linchamiento Se sospecha que el detenido mató a la chica en su automóvil Fotografías Casa por casa Algunas mujeres llamadas a declarar, cuyos datos aparecieron en la basura mezclados con restos, se habían hecho una simple liposucción En todo momento se citó a las testigos con la máxima discreción, se les dio un trato exquisito y declararon ante una agente para que el trance les resultara menos violento Más información sobre las clínicas abortistas en abc. es La joven Yuliza trabajaba en una peluquería de Arrecife y llevaba en la isla sólo seis meses. El 8 de noviembre de 2007 fue vista con vida por última vez en algunos comercios del barrio de Los Geranios, próximo a su domicilio. Ese día no iba a trabajar. Su madre le había encargado sacar 60 euros para enviarlos a su familia en Santo Domingo. Nunca llegó al cajero. Y Ferreira nunca colaboró en las tareas de su búsqueda. Algunos vecinos llegaron incluso a acusarle de acudir a su trabajo con los brazos llenos de rasguños para pedir un adelanto y huir de la isla Hilma Altagracia siempre mantuvo que su hija no se había escapado y que alguien la había retenido. Seguía acostada la última vez que nos miramos a los ojos solloza.