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Martes 8 de Abril de 2008 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.715. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. COSAS MíAS Edurne Uriarte MI PROVERBIO CHINO n proverbio chino adaptado a la sociedad de la información dice: pon una bandera roja entre 1.000 blancas y todos verán la roja, sobre todo si las cámaras de televisión la enfocan. Aunque el proverbio sea mío, pretende meterse en la piel de esos 1.300 millones de chinos a los que imagino sorprendidos por el repentino descubrimiento mundial de la represión china a través del Tíbet, la bandera roja en medio de los millones de banderas blancas en quienes nadie reparó. No se trata de minusvalorar la represión de los 2,5 millones de tibetanos, sino de apuntar hacia un absurdo más del comportamiento humano. Nadie sugirió boicot alguno a los JJ. OO. de Pekín hasta que vimos Tíbet en televisión. Aunque su dictadura tenga una historia de décadas. Como si los derechos humanos sólo importaran para quienes ocupan el objetivo de las cámaras y no para todos los chinos. Alguien debiera pedir a Sarkozy, líder de la movilización, que reflexionara dos minutos antes de hablar de política internacional, recordarle que Tíbet es sólo una pequeña parte de la causa que dice defender. Y otros, mejor si callaran. Ese indocumentado dirigente del COI que comparó el Tíbet con el País Vasco, por ejemplo. O nuestro Juan Antonio Samaranch, para quien cada país tiene el régimen que escoge como si la dictadura fuera una libre elección, y hay censura política pero no deportiva o se puede criticar a los árbitros. Quisiera creer que la movilización por Tíbet es un principio, como el de ese auténtico proverbio chino: una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera. Pero me temo que no, que Tíbet será una efímera chispa que no alterará la pradera china. U Muchos viajeros jugaron ayer en la estación a escenificar distintas situaciones que detuvieron durante cinco minutos La mobida se congela en Atocha Atocha se llenó ayer de más de 300 extras que reprodujeron diversas escenas sin acción, como imágenes paradas en el tiempo, para sorpresa de los viajeros. Era una fash mobs o mobida que está haciendo furor en todo el mundo POR M. J. ÁLVAREZ FOTO JULIÁN DE DOMINGO uieres congelarte el 7 de abril? Lugar: la estación de Atocha- Renfe, en los tornos de entrada del vestíbulo. Hora: 20.30 A ese telegráfico mensaje transmitido vía sms, mail o boca a oreja por Madridmobs respondieron más de 300 personas, jóvenes en su mayoría. La insólita propuesta forma parte del flash mob -multitud instantánea- que está haciendo furor en las principales capitales del mundo (Nueva York, Londres... El objetivo de la quedada colectiva denominada mobida no es, por una vez, reivindicativo, sino lúdico. Se trata de sorprender y sorprenderse con la actitud de los demás haciendo uso de la espontaneidad y de la imaginación explicaba María, que ha participado en otras convocatorias en esta ciudad. La acción transcurre siempre en espacios públicos con la pretensión de lograr el mayor número de participantes, para al final, plasmar el resultado de su acción en internet. Los particulares extras empezaron a llegar a cuentagotas minutos antes de las 20.00 h, mezclándose con los viajeros que enfilaban por escaleras y pasillos hacia sus lugares de destino. Sin embargo, a la hora convenida y a toque de silbato, buena parte del vestíbulo se paró. Y, al contrario que en las películas, la acción consistía en la ausencia de todo movimiento. Las imágenes se congelaron en las escaleras, en los tornos, en las ventanillas, pasillos, etc. Las había de todo tipo. De besos y abrazos detenidos; como los atracos; peleas; carreras; conversaciones telefónicas, instrumentos y lecturas interrumpidas... La vida se detuvo durante cinco minutos. ¿Qué pasa? ¿No funciona la máquina expendedora? preguntó Manuel a una chica convertida en estatua de sal. Ésta no le replicó. Él, se detuvo en seco y miró a su alrededor, estupefacto. ¿Qué es lo que ocurre? alcanzó a decir, atónito, por el espectáculo visual que contemplaba. Ésa era la pregunta de quienes corrían apresurados, un día más, dispuestos a no perder el tren. Me ha encantado la idea. Todo lo que sea detenerse unos instantes en una sociedad como la actual, en la que vamos siempre a la carrera me parece estupendo explicaba Lydia, una barcelonesa de paso en Madrid, que no se quiso perder la iniciativa. Llevaba a su pequeño Nae de 3,5 meses. Estéticamente ha sido precioso. Yo no sabía qué estaba pasando. Al principio pensé que estaban rodando un anuncio. Rompe la rutina en el trajín y el caos de una estación en hora punta indicó Vanessa, de 22 años. La próxima vez me apunto ¿Q