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ABC MARTES 8- -4- -2008 EDUCACIÓN www. abc. es educacion 31 Enfermedades imaginarias y familias de acogida trucos para lograr colegio Los problemas para obtener la plaza deseada agudizan el ingenio de los padres y la vigilancia de las administraciones MILAGROS ASENJO MADRID. El proceso de admisión en centros de enseñanza no universitaria en el que están inmersas las comunidades autónomas genera todo tipo de situaciones, muchas de ellas sumamente pintorescas entre las familias que se resisten a no lograr plaza para sus hijos en el centro que coincide con el tipo de educación que quieren para ellos. El desequilibrio entre la oferta y la demanda de plazas impide satisfacer los deseos de las familias y obliga a las administraciones educativas- -todas las autonomías tiene plenas competencias en materia de enseñanza- -a aplicar unos baremos, sobre criterios previamente establecidos, para atender las solicitudes, de acuerdo con la puntuación conseguida por los candidatos a obtener una plaza. Y estas exigencias convierten el proceso de admisión en un laberinto que conduce a los padres a utilizar métodos que en muchos casos rozan la irregularidad. La Ley Orgánica de Educación (LOE) establece en el punto 2 de su artículo 84, el que regula la admisión de alumnos en centros públicos y concertados, que cuando no existan plazas suficientes, el proceso de admisión se regirá por los criterios prioritarios de existencia de hermanos matriculados en el centro, o padres o tutores legales que trabajen en el mismo, proximidad del domicilio o del lugar de trabajo de alguno de los padres o tutores legales, rentas anuales de la unidad familiar atendiendo a las especificidades que para su cálculo se aplican a las familias numerosas y concurrencia de discapacidad en el alumno o en alguno de sus padres o hermanos, sin que ninguno de ellos tenga carácter excluyente... En la enseñanza posobligatoria (Bachillerato y Formación Profesional) la ley obliga a atender también el expediente académico del alumno, si hubiera escasez de plazas. Las administraciones autonómicas pueden añadir otros criterios secundarios, así como establecer la fórmula de desempate entre alumnos con la misma puntuación. ¿Qué tipo de trucos tramposos utilizan los padres para intentar conseguir su objetivo? En gran medida, depende del tipo de criterios que se apliquen y de los puntos con que se bareme cada uno de ellos. En Andalucía, comunidad que otorga la misma puntuación a las familias numerosas que a las monoparentales (2 puntos) han comenzado a crecer los divorcios coincidiendo con la apertura del proceso de admisión, cuando los juzgados de familia de la región tramitaban un mayor número de rupturas matrimoniales tras las vacaciones veraniegas. Con carácter general, la cercanía del domicilio familiar al centro educativo se presta también a la picaresca, sobre todo en aquellas autonomías que todavía no piden al Ayuntamiento la confirmación de los datos que sobre el padrón se incluyen en la solicitud de plaza. Es uno de los criterios que más puntua y los padres busNIEVES SANZ Niños acompañados por sus madres se dirigen al colegio al comienzo del curso escolar CRITERIOS DE ADMISIÓN Prioritarios Zona de influencia del centro y zona limítrofe Hermanos matriculados en el centro y padres o tutores trabajando en el mismo Acreditación de los niveles de renta fijados La acreditación de los ingresos familiares puede hacerse en la mayoría de los casos mediante la autorización de los padres o tutores para que la Administración pueda acceder a la información fiscal de la Agencia Tributaria, o mediante la aportación de los certificados individuales de la Renta de padre y madre o tutores, que incluyan un código de verificación Discapacidad del alumno o de algún miembro de la familia Otros criterios Enfermedad crónica digestiva del alumno Libre disposición del centro ABC Familia numerosa Padrón municipal y renta En algunos casos, los padres empadronan a sus hijos en casa de los abuelos o de otros familiares para conseguir una plaza en el centro deseado can mil y una estratagemas, que van desde alquilar una casa en el lugar más idóneo, dividir la propia vivienda en varias o empadronar a los niños en casa de abuelos o de otras familiares o amigos. Los criterios económicos y los que se refieren a enfermedades crónicas se han prestado también al engaño. Los primeros son difícilmente manipula- bles ya que, al igual que en el empadronamiento, las consejerías de Educación están optando por requerir de la Agencia Tributaria los datos económicos de los contribuyentes inmersos en el proceso. Si alguno de ellos se niega a autorizar este procedimiento, el apartado económico de la solicitud de plaza queda sin baremar. En cuanto a las enfermedades crónicas, hasta no hace demasiado tiempo bastaba un certificado médico ordinario, circunstancia que provocó que en una clase de Educación Infantil todos los niños padecieran algún tipo de afección digestiva. Ahora y tras comenzar a exigir que sea un especialista el que ratifique la enfermedad, empieza también a desaparecer esta práctica. Pero, todavía en la fase del proceso de admisión en que la que intervienen las comisiones de escolarización, algunos padres recurren a informes médicos para justificar problemas psicológicos y lograr el acceso al colegio por la vía de alumnos con necesidades especiales. La competencia por una plaza y la rumorología que se crea en torno al procedimiento lleva incluso a que algunos padres contraten detectives o recurran a abogados para comprobar la pureza del proceso. Los decretos, órdenes o instrucciones que regulan en cada comunidad autónoma la admisión de sus escolares incluyen los criterios mencionados, y hasta alguno más, aunque la puntuación otorgada a cada uno de ellos no es idéntica. Eso sí, los más valorados son la proximidad del domicilio al colegio y la existencia de hermanos en el mismo. Detectives y abogados Plazas reservadas a minorías y cupos especiales Los centros sostenidos con fondos públicos (privados concertados y públicos) podrán reservar hasta el periodo final de la preinscripción- -hasta que aparecen las listas- -un número determinado de plazas para garantizar la escolarización de minorías (inmigrantes, minorías étnicas y alumnos procedentes de entornos desfavorecidos) La LOE fija la caducidad de la reserva al terminar el proceso ordinario de admisión, cuando las plazas sobrantes pasan a la bolsa general. Con anterioridad a la ley, los puestos para minorías podían permanecer cautivos durante todo el curso aún a riesgo de no ser ocupados por ningún alumno, y en perjuicio de otros escolares que quedaban fuera del centro correspondiente a consecuencia del cupo de reserva. Para la incorporación tardía de los alumnos, los centros podrán incrementar en un 10 %l a oferta de plazas por aula. El número de puestos bloqueados para las mencionadas minorías es de un máximo de tres por aula en Educación Infantil y Primaria y de cuatro por clase en Educación Secundaria Obligatoria (ESO)