Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 7 s 4 s 2008 DEPORTES 103 EL MUNDO ES UNA HISTORIA GUARRERAS Entre los grandes enigmas del deporte rey, llevo años intentando ofrecer una interpretación fisiológico- motriz a la incomprensible manía de escupir FUERA DE JUEGO de blasfemias y arroja un sustancia verdosa realmente repugnante. En la película de pretensiones artísticas que hicieron sobre Zidane, tenemos un repertorio completo de esa urgencia expectorante; hasta él que se caracterizaba por la elegancia coreográfica caía en el nefasto vició de arrojar lo asqueroso sobre ese césped que está mejor cuidado que un oso panda en un zoológico. En el baloncesto, afortunadamente, esa irreprimible tendencia marrana no ha fraguado y tampoco les da por escupir a los fornidos tipos del balonmano y si uno se fija en los aborígenes del rugby tampoco lo hacen aunque ellos, masacrados en tropel, tendrían razones de sobra incluso para vomitar sobre el campo. Otro gesto que también se las trae es el de apretar una de las fosas nasales y con furia soltar un bufido por la que aún se mantiene abierta para que salga monda y lironda la mocarrera. Eso, aunque suene desagradable, está a la orden del día. Necesitaríamos que National Geographic destinara a uno de sus mejores equipos de filmación a un campo de fútbol para que documentaran todas esas anomalías o que, tras acabar el partido, químicos titulados recogieran de entre las briznas de hierba supervivientes restos escatológicos para comenzar a ofrecer algo más que cháchara barata. Lo que no puede permitirse es que los pobres desgraciados que ruedan por el suelo tras una zancadilla traicionera se embadurnen con esos fluidos y mancillen sus musculaturas con la mismísima inmundicia. En una época en la que todo es vírico, el campo de juego es, literalmente, pestilente. He preguntado a mi hijo Manuel, héroe del Moscardó con que ha metido el primer gol de un nuevo triunfo, las razones profesionales para escupir copiosamente en el terreno del honor y él con gran solemnidad me ha comentado que hay un momento en el que corriendo parece que te asfixias y no puedes ni siquiera tragar saliva. Luego, como si hubiera una verdad presocrática que compartir, añadió: En el fondo es un cansancio total. Se hace eso porque si Como la rosa rilkeana, ciertas cosas son sin por qué. Mejor que la naturaleza del juego sea abonada por lo asqueroso antes de que el escupitajo, algo no poco frecuente, maquille el rostro de un rival. Fernando Castro Flórez Un equipo televisivo rueda dentro de los futuros establos olímpicos REUTERS Lujo equino en China Hong Kong, la antigua colonia británica subsede olímpica de Pekín 2008 en pruebas de equitación, habilita para los caballos unos espectaculares establos que ya quisieran para sí los atletas de muchos países POR PABLO M. DÍEZ CORRESPONSAL PEKÍN. Tendrán para ellos solitos un área de descanso de 3,6 metros cuadrados, aire acondicionado y temperatura regulada a 23 grados, dispensadores automáticos de bebida y comida, duchas con opción de agua caliente o fría, zonas de esterilización, cámaras de seguridad, un cajón de arena para retozar o tumbarse y hasta paredes recubiertas de caucho para que no se lastimen cuando se les escape una coz de rabia al perder alguna carrera. No; aunque lo parezcan, no son las instalaciones de las que disfrutarán los atletas que participen en los Juegos Olímpicos de Pekín, sino las que utilizarán sus animales en las pruebas de equitación que tendrán lugar en la subsede de Hong Kong, situada a unos 3.000 kilómetros de la capital china. En la antigua colonia británica, las carreras de caballos, y sus consiguientes apuestas, tienen tanta tradición que la China comunista se tuvo que comprometer a mantenerlas al menos durante 50 años antes de la devolución, en 1997. Debido a esta larga experiencia, la isla se ha volcado en la organización de dichas competiciones hasta tal punto que acaba de presentar unos auténticos establos de lujo para los equinos. Como China no podía ofrecer en el continente un lugar a salvo de enfermedades para estas bellas bestias, la isla aprovechó su oportunidad de convertirse en subsede olímpica y ha montado un auténtico reino de los caballos. Algo que, por otra parte, encaja en esta ciudad de seis millones de habitantes que cuenta con una de las rentas más altas del mundo y con la mayor concentración por metro cuadrado de coches de lujo, futuristas rascacielos, boutiques de moda y magnates forrados de millones. Tanto ellos como los numerosos aficionados a las carreras de caballos de la ex colonia, que abarrotan las casas de apuestas del Hong Kong Jockey Club, podrán deleitarse con los saltos de estos animales, que estarán alojados en su propio hotel de cinco estrellas: los cuatros complejos situados junto al hipódromo Shatin de los Nuevos Territorios, que se levanta en el lado continental de la bahía de Hong Kong. Dicho recinto, con los más sofisticados avances, tiene casillas para albergar a unos 200 caballos. Además, sus cajones han sido meticulosamente estudiados para estar a salvo del intenso calor húmedo que hace en Hong Kong en agosto, motivo por el que el equipo suizo de doma renunció a participar en la competición. Frente a dicha deserción, el director de los Establos Olímpicos, Tony Shea, se mostró confiado porque hemos manejado muchos caballos durante tantos años que tenemos aire acondicionado y ventiladores suficientes para ellos En declaraciones al prestigioso diario de Hong Kong South China Morning Post Shea aseguro que los jinetes de Estados Unidos, Países Bajos, Italia y Reino Unido ya habían visitado las instalaciones y habían quedado impresionados Para evitar que sus caballos puedan contraer alguna enfermedad, las cuadras de Shatin serán vaciadas y esterilizadas el 12 de mayo, dos meses y medio antes de que lleguen los animales de competición, el 26 de julio, y no se podrá acceder a las mismas sin guantes y mascarilla. Todo con tal de asegurar el espectáculo de la equitación en uno de los escenarios más sofisticados y boyantes del mundo, donde hasta los caballos disfrutan de un auténtico lujo equino. n el deporte rey, que no es, aunque así lo parezca, el insulto, hay gestos realmente enigmáticos. Si abandonamos la posición del hincha con las venas del cuello a punto de reventar y adoptamos la mirada del antropólogo estructuralista comenzarán a manifestarse situaciones enrarecidas allí donde antes tan sólo advertíamos estrategias, patadas a diestro y siniestro, aburrimiento a raudales y milagrosos goles que causaban exaltación en el respetable. Para ello necesitamos tomar prestadas herramientas metodológicas de campos tan distantes como la medicina naturista, la epistemología comparada o el derecho canónico, incluso el teorema del camino coloreado resuelto recientemente por Avraham Trahtman o el síndrome de Uner Tam son bienvenidos en el intento por desvelar aquello que causa perplejidad. Porque, ¿cómo podemos entender la exagerada exudación de Camacho durante su periodo glorioso de entrenador nacional? ¿quién tiene una explicación para la crispación facial y el agitarse del pelo ensortijado de Puyol? ¿en qué rifa ganaron el silbato algunos árbitros? A todos estos y a otros más desazonantes signos de interrogación tenemos que añadir el que se refiere a cierta tendencia guarrera de los jugadores de fútbol. Llevo años intentando ofrecer una interpretación fisiológico- motriz a la incomprensible manía de escupir. Vemos, por ejemplo, a Guti dar una carrerita de cinco pasos a la velocidad del caballo del malo y nada más concluir ese prodigio muscular pone cara de pocos amigos y suelta un escupitajo. Un defensa va a sacar de banda tras gritar a un par de compañeros una serie E Las cuadras dispondrán de aire acondicionado, ducha caliente y fría, zonas de esterilización y cámaras de seguridad Guti, tras dar una carrerita de cinco pasos, pone cara de pocos amigos y suelta un escupitajo