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ABC LUNES 7- -4- -2008 DEPORTES 95 El silbato dorado pesa sobre la Liga portuguesa El Oporto festejó su título de campeón pero aún está pendiente de cumplir la sanción de seis puntos por corrupción BELÉN RODRIGO, CORRESPONSAL LISBOA. Los seguidores del Oporto celebraron en la noche del sábado por todo lo alto la consecución de un nuevo título de la Liga portuguesa tras golear (6- 0) al Estrella Amadora. Demasiado pronto. La prudencia indica que aún deberían esperar un poco más puesto que sobre el club pesa una sanción de seis puntos. La duda está en que aún no se sabe si se la aplicarán esta temporada- -debería ser muy pronto porque para el 11 de junio se tendrían que haber visto todos los recursos- -o la que viene, en el caso de que para esa fecha no esté todo el proceso jurídico acabado. En el caso de que la sanción llegue esta temporada, la diferencia de puntos que tiene sobre sus seguidores es tal que ni aún perdiendo los cinco partidos que quedan para la conclusión del campeonato de Liga perdería el título, porque obligaría a los demás a ganarlo todo, lo que parece tan complicado como que él lo pierda todo también. La situación que se vive viene a colación por el conocido caso Silbato dorado que vuelve a ser noticia aunque nunca haya dejado de estar presente en la actualidad deportiva y jurídica del país. Los hechos se remontan a la temporada 2003- 2004, cuando poco antes de que Portugal asumiese su papel de anfitrión en la Eurocopa del 2004 el caso saltase a la luz con varias detenciones de directivos deportivos y árbitros. Entre ellos, el presidente de la Liga de Clubes, Valentim Loureiro, y el presidente del Oporto, Pinto da Costa. Desde entonces ha habido dieciséis detenidos y cinco sospechosos formales de un caso del que se tiene la clara noción que esconde muchos trapos sucios del fútbol portugués y del que se duda si los implicados van a permitir que algún día se conozca la verdad. Muchos intereses por detrás en un mundo que envuelve dinero y poder, peligrosos compañeros. A pesar de la voluntad de algunos jueces y hasta de algunos directivos, que piden que se llegue hasta el final, el camino no ha resultado fácil y es cuanto menos muy largo. El proceso sigue en los tribunales, pero caso inédito es el hecho de que un organismo disciplinar del fútbol luso investigue el asunto y comunique las acusaciones en materia deportiva. La Comisión Disciplinar ya ha notificado a Oporto la acusación de intento de corrupción en dos partidos de la temporada 2003- 2004, ante el Estrela de Amadora y el Beira Mar. Durante estos cuatro años el Silbato dorado ha dado mucho que hablar, tanto que hasta libros y una película de cine sobre la materia han visto la luz. Carolina Salgado, ex novia del presidente del Oporto, decidió sacar los trapos sucios de su pareja una vez que la relación llegó a su fin, con su libro Yo, Carolina agotado en tiempo récord. Sus testimonios están siendo investigados por la Justicia por todos los datos que revela acerca del caso. Por eso se sabe que Pinto da Costa recibió en su casa al árbitro Augusto Duarte un día antes del partido ante el Beira Mar, y le entregó un sobre con 2.500 euros. Tras estas declaraciones el proceso fue reabierto por la juez María José Morgado y fue a juicio en los tribunales criminales. El caso del Oporto es el más sonado pero no el último y hay quien está en peor situación deportiva, como le pasa al Boavista, que se juega bajar de división. Este club, también de la ciudad de Oporto, está acusado de coacción a los árbitros en tres partidos también en la temporada 2003- 04, ante el Académica, el Benfica y el Belenenses. El Leiria tampoco lo tiene mejor pues su presidente, Joao Bartolomé, es sospechoso de presiones y tentativa de coacción sobre los colegiados responsables en los partidos en los que intervino su equipo. Todo indica que la Comisión Disciplinar tiene entre manos más procesos que pueden dar lugar a más multas y acusaciones de dirigentes deportivo y árbitros. Muchos amaños a investigar Benítez defiende la filosofía de su Liverpool -Nada. Tuvo una lesión, luego otra y cuando se recuperó Leiva estaba en un buen momento. Le falta el ritmo lógico de cuando estás sin jugar, pero seguro que lo va a ir cogiendo. No lo vendo. Está ya adaptado al equipo, a este fútbol, y eso es un valor añadido. Si lo puedo evitar no lo venderé, pero si me llega el Madrid o otro y me ofrece un pastón... REUTERS -De su equipo de trabajo del Valencia ya no le queda nadie. Primero se fue Paco Herrera, después Ochotorena, esta temporada Pako Ayestarán... ¿Está en venta? -Bueno, tengo a Maciá que está encantado y ha venido Paco de Miguel a suplir a Ayestarán en el aspecto físico, con lo que ahora tengo más relación diaria con los jugadores y más trato con el equipo. -Paco era más que un preparador físico. Trabajamos once años juntos. Era mi amigo y confié en él muchos años. Es una herida que aún me duele. El Liverpool le dio poder. Un día me enteré que estaba en contacto con otros equipos y lo consideré una traición a mí y al club que no podía permitir. Me dijo que se iba el día del Toulouse, en agosto. Perdí un hombre de confianza, clave, en un momento muy delicado de la temporada. Lógicamente ésto tuvo un efecto en el equipo, pero ya está superado. ¿Y usted está en venta? -Con Ayestarán ha salido mal. -Yo tengo dos años más de contrato y quiero cumplirlos. -Pero en Inglaterra es distinto. No tienes el desgaste del día a día con la Prensa... aunque este año es verdad que he tenido un poco más de desgaste. -Siempre ha dicho que el ciclo ideal para un entrenador en un equipo es de cuatro años. ¿Ha tenido ofertas? -Digamos que rumores. -Ya le digo, ofertas ninguna, rumores muchos. -Se habla del Atlético, del Valencia, del Inter, incluso del Barça... Quaresma baña en champán a Boswinga en la celebración del Oporto el sábado REUTERS